sexta-feira, 15 de julho de 2011

Astrologia científica simplificada de Max Heindel

Max Heindel [1865-1919]
  
Título Original:
"SIMPLIFIED SCIENTIFIC ASTROLOGY"
THE ROSICRUCIAN FELLOWSHIP
P.O. Box 713
Oceanside, CA. 92049-0713 USA
Envíe correspondencia a:spanish@rosicrucianfellowship.org
Visite nuestro web site: www.rosicrucian.com/foreign/spanish.htm
Copyright by The Rosicrucian FellowshipMax Heindel – Astrología Científica Simplificada



PRIMERA PARTE
INTRODUCCIÓN
EL VALOR PRÁCTICO DE LA ASTROLOGÍA


Hay un lado de la Luna que nosotros no vemos nunca, pero no por ello deja de ser esa media parte oculta un factor tan potente en la causa de las mareas, como la media parte visible a nuestros ojos. Asimismo, hay una parte invisible en el hombre la cual ejerce una influencia poderosa en la vida, y al igual que las mareas están medidas por el movimiento del Sol y el de la Luna, así también las eventualidades de la existencia están medidas por las estrellas que pueden ser por lo tanto llamadas el "Reloj del Destino" y el conocimiento de su naturaleza constituye una fuerza inmensa, pues para el astrólogo competente el horóscopo revela todos y cada uno de los secretos de la vida.

Así, pues, cuando ha dado una persona a un astrólogo la fecha de su nacimiento, 
le ha entregado con ella la llave de toda su alma, pues no hay secreto alguno que 
este no pueda conocer. Este conocimiento puede ser empleado para el mal tanto 
como para el bien, tanto para herir como para sanar, de acuerdo con la naturaleza  de tal persona. Solamente a un amigo probado debe serle confiada esta llave de nuestra propia alma y, por lo tanto, no debe entregarse NUNCA a ninguno de esos que son lo suficientemente desgraciados para prostituir esta divina y espiritual ciencia por una ganancia materia 

Para el médico, la Astrología es inapreciable para el diagnóstico de las enfermedades y como consecuencia para poder prescribir el remedio acertado, toda vez que este estudio profundo reveía la causa oculta de todas las afecciones. 

Esta fase de la ciencia se ha desarrollado en nuestra obra "El Mensaje de las Estrellas," la cual contiene numerosos horóscopos para demostrar como aparecen las señales de las enfermedades en el escrito estelar. El autor puede diagnosticar sin equivocación ninguna, por este método, las enfermedades de todos los pacientes del mundo y el amor iluminará el camino de los demás que también quieren seguir su camino en los pasos de Cristo como curadores del enfermo. 

Si el lector es un padre de familia, el horóscopo de sus hijos le servirá de gran ayuda para determinar el mal latente en la naturaleza de los niños y para enseñarle el medio de aplicar la prudente medida de prevención. Igualmente le indicará sus buenos puntos también y de este modo podrá conseguir hacer un alma mejor del ser confiado a su custodia. Este estudio revelará las debilidades del sistema orgánico, lo cual le permitirá preservar la salud de sus hijos. 

Asimismo verá las virtudes y talentos que tienen y el modo en que la vida puede ser vivida con un máximo de utilidad. Así, pues, el mensaje de las órbitas astrales en su danza circular es sumamente importante y puesto que hemos dicho antes el peligro que envuelve el dar la fecha de nuestro nacimiento a otro queda un solo recurso: El que por sí mismo estudie la Astrología. 

Este libro y el simple método que contiene para levantar un horóscopo de manera completa y científica se publica con la idea de capacitar a cualquiera que Max Heindel – Astrología Científica Simplificada sepa solo sumar y restar para efectuar este trabajo por sí mismo, en lugar  de tener que depender de otros.

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De este modo obtendrá un conocimiento más profundo de las causas que gobiernan la vida que el que le pueda dar cualquier astrólogo profesional, que es un extraño para la persona a quien estudia. 

EL AUTOR. 
  Max Heindel – Astrología Científica Simplificada

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CAPÍTULO I
LOS PLANETAS: LOS SIETE ESPÍRITUS ANTE EL TRONO
La teoría nebular explica con maravillosa ingenuidad, desde el punto de vista material, de como un sistema solar consistente en un  Sol y varios planetas, 
puede ser formado de un nebuloso fuego central, pero su ingenuidad estriba en su 
explicación de como esta masa debe ser puesta en movimiento y después que 
permanezca en movimiento por millones de ciclos. 
En efecto: algo o alguien, extraño a esa masa ígnea, debe ser necesario 
para dar ese primer impulso, como indicó Herbert Spencer, quien rechazó la teoría 
nebular porque implica una primera causa, pero, sin embargo, incapaz de formular una hipótesis libre de ésta, para él, criticable falta. De este modo la teoría científica de la génesis de un sistema solar, coincide con la afirmación religiosa de una 
Causa Primera, llámesela Dios o por otro nombre cualquiera, pero de inteligencia 
superior, ordenando la marcha de las estrellas con una definida finalidad. 
Esta finalidad no podemos nosotros ser capaces de comprender todavía en 
toda su integridad, pero todo a nuestro alrededor en nuestro planeta nos revela y 
dice, si observamos sin prejuicio, una ordenada progresión de todas las cosas 
hacia la perfección y de aquí podemos naturalmente inferir que un proceso similar 
de evolución debe producirse en todos los demás planetas y en todo el Universo, 
en armonía con las condiciones y leyes preordenadas para cada cual. 
Las enseñanzas místicas acerca de la formación de un sistema solar, armonizan con la teoría nebular que dice que fueron expulsados desde la masa central del Sol a intervalos, parte de esa masa en forma de anillos formando los diferentes planetas, siendo los primeros arrojados los que se hallan más distantes del 
centro, mientras que Venus y Mercurio, que son los más cercanos, han sido expulsados los últimos. 
Detrás de cada acto hay un pensamiento y detrás de cada fenómeno visible 
hay una causa invisible. De la misma manera, hay una razón espiritual para la 
existencia y formación de los planetas en un sistema solar, y también una material 
explicación. 
El fuego nebuloso central puede ser considerado por nosotros, como la primera manifestación de un  Dios Triuno y Señor de las Huestes, el cual contiene 
dentro de su Ser una multitud de otros seres, en diferentes etapas de desarrollo. 
Sus diversas necesidades requieren diferentes condiciones externas. Para 
proveer a tales necesidades, varios planetas fueron lanzados de la masa central 
estando cada uno de ellos constituidos diferentemente, y variando las condiciones 
climatéricas para cada uno. Sin embargo, todos ellos pertenecen al Reino de Dios, 
el sistema solar. En "Él se mueven, viven y tienen su ser" en el sentido más lato 
de la palabra, pues la totalidad del sistema solar puede ser considerado como el 
cuerpo de Dios, y los planetas como órganos del mismo cuerpo, vivificados por su 
Vida, moviéndose por su Fuerza de acuerdo con su Voluntad. 
Cada planeta es el vehículo físico de un exaltado espíritu de una inteligencia espiritual elevadísima, quien representa como ministro al Supremo Ser en tal Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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departamento de Su Reino, esforzándose por cumplir la voluntad suprema, la cual 
tiene como finalidad el bien más elevado sin tener en cuenta el mal momentáneo. 
Estos Espíritus Planetarios ejercen influencia particular sobre los seres 
habitantes en el planeta que cada uno preside, pero tienen influencia también sobre los seres evolucionantes de los demás planetas, en relación con el desarrollo 
alcanzado por tales seres. 
Cuanto más atrasado en la escala evolutiva, cuanto  más ignorante es un 
ser, tanto mayor influencia y poder ejercen sobre él los planetas, llegándose a dar 
casos de que respondan de una manera total y absoluta hasta a los más débiles 
aspectos; en cambio, el consciente, el elevado, el que lucha por dominar sus pasiones y alrededor ambiente, el que lanza pensamientos constructivos y amorosos, el que sonríe a la adversidad, domina las influencias estelares y se construye 
un porvenir risueño por este solo objeto. 
Así es como la Astrología nos ilustra y auxilia en nuestra vida diaria y a la 
vez que nos da un conocimiento de nuestras debilidades y tendencias malas de 
nuestra naturaleza, nos señala también nuestras fortalezas y los momentos propicios para el desarrollo de la potencia hacia el bien. En todas las religiones oímos 
hablar de los siete genios planetarios: así los indios, dicen los Siete Rishi; los persas, los Siete Ameshaspentas; los mahometanos, los Siete Arcángeles, y los cristianos, los Siete Espíritus delante del Trono. El astrónomo moderno se divorcia del 
aspecto espiritual de la Astrología a la que desdeña y tilda de supersticiosa explotación, por la materialidad de que la Astronomía señala ocho planetas principales 
en nuestro sistema solar: Neptuno, Urano, Saturno, Júpiter, Marte, Tierra, Venus y 
Mercurio. Él con ayuda del telescopio ve que existen y piensa que de este modo 
ha probado que la Religión no conoce nada del asunto, cuando afirma que hay 
solamente siete planetas principales. El místico, sin embargo, se apoya en la Ley 
de Bode como vindicando su aserto de que Neptuno no pertenece realmente a 
nuestro sistema solar. La ley es como sigue: Si escribimos una serie de 4 y sumamos 3 al segundo, 6 al tercero, 12 al cuarto, y así sucesivamente, doblando 
cada tiempo sumado anteriormente, la serie de números resultantes nos dará una 
aproximación muy grande a la distancia relativa de los planetas al Sol,  con excepción de Neptuno. Por ejemplo: 
Si ahora dividimos estas series de números por 10, tendremos igual a 1, para la distancia relativa de la tierra al Sol, y los resultados de los cuerpos celestes 
representarán la distancia de ellos, en términos de comparación, de la distancia 
convencional conseguida de la Tierra al Sol. Por la ilustración que sigue, veremos 
cuánta es la aproximación que mediante la aplicación de tan sencilla ley alcanzamos. La columna "Ley de Bode" muestra la distancia que separa del Sol a cada Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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planeta indicado, en armonía con la ley anterior, y la columna "Distancia", es la 
distancia real comparándola con la distancia de la Tierra:  
Por lo expuesto podemos ver, que, con la sola excepción de Neptuno, los 
resultados representan muy aproximadamente las distancias  relativas al Sol, de 
los siete planetas y de los Asteroides pertenecientes a nuestro sistema solar, pero 
fracasa terminantemente cuando se la aplica a Neptuno, que es encarnación de 
un gran espíritu de las Jerarquías Creadoras, quien como un mensajero celestial, 
nos viene a visitar y el cual nos influencia normalmente desde el Zodíaco. Este 
genio planetario trabaja particularmente con aquellos que se están preparando 
para la iniciación, y parcialmente, con aquellos que de un modo o de otro estudian 
Astrología y la aplican y ponen en práctica en su vida diaria, con el deseo de servir 
a los demás, pues de este modo, ellos se preparan para el camino de la iniciación. 
El centelleo de las estrellas fijas más allá de nuestro sistema solar, son las 
pulsaciones de impulsos espirituales, enviados por los guardianes de los Misterios 
Menores y los señores de Mercurio, los dioses de la Sabiduría, envían impulsos 
semejantes, pertenecientes a esta clase de Misterios, de aquí que Mercurio rutila 
como una estrella fija. 
Como ya sabemos por la Geografía, los planetas giran alrededor del Sol, 
que es el punto céntrico de nuestro sistema solar,  siendo los más pequeños los 
que describen órbitas más pequeñas por la razón de hallarse más próximos al Sol, 
los que giran con mayor velocidad y los grandes, que por encontrarse más lejos 
del Sol, describen órbitas más grandes, los que giran más lentamente; siendo 
constante esta característica, es decir que cuanto más lejano, describe órbita mayor y gira más lentamente, como podemos ver por medio del estudio de los siguientes cuadros: Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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La velocidad de traslación de los planetas por hora es como sigue: 
  
Además del movimiento de traslación los planetas tienen el de rotación sobre sus ejes, siguiendo el mismo sentido de orientación que el de su órbita, o sea, 
de Oeste a Este. Este movimiento se llama rotación diurnal. 
El tiempo que emplean los planetas en hacer la rotación diaria, o diurnal, 
sobre sus ejes es así: 
El Sol tiene también su rotación sobre un eje y necesita para ello cerca 608 
horas ó 25 1/3 días para completar una rotación. 
Los ejes de un planeta pueden ser, bien perpendiculares u oblicuos en relación a sus órbitas. La actual inclinación de los ejes es aproximadamente como sigue: Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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La inclinación del eje del Sol al plano de la eclíptica es alrededor de 7 % 
grados. 
Las anteriores inclinaciones de los ejes de los planetas, no coinciden en todos los casos con los datos facilitados o estudiados por la ciencia física o material, 
ni tampoco compartimos su opinión de que estas inclinaciones permanecen inmutables prácticamente salvo por un ligero movimiento llamado nudación. Existe un tercer movimiento de los planetas sumamente lento, por cuya influencia lo que hoy tenemos como Norte de la Tierra se verá en el futuro, como ya lo fue en el pasado, apuntando directamente hacia el Sol y mucho tiempo  después se colocará en la posición planetaria que tiene hoy el polo Sur, y pasando los siglos alcanzará otra 
vez su actual posición. De este modo, mediante estos cambios, se modifican las 
condiciones climáticas de los países, sucediéndose  los trópicos y los hielos en 
todos los puntos de todo los planetas. 
En adición de este tercer movimiento, cuya marcha es insensible y gradual, 
de cerca de 50 segundos del espacio por siglo, por lo cual una revolución completa de los ejes de la tierra, se realiza en cosa de 2 1/2 millones de años, ha habido 
siempre imprevistos cambios cuando ha ocurrido que lo que es el polo Norte se 
oriente directamente hacia el Sol. El hemisferio del Sur estuvo constantemente en 
la oscuridad y dominado por el frío en aquella época. 
Las condiciones resultantes causaron la última vez un vuelco repentino de 
nuestro globo. Empero, después de esa época el espíritu que guiaba la Tierra 
desde afuera ha penetrado dentro de su esfera y tal suceso será imposible en el 
futuro. 
Mediante un instrumento ideado por un mecánico francés, de nombre Fierre 
Bezian, se ha demostrado este tercer movimiento. Dice su inventor que concibió 
esta idea por los estudios de las enseñanzas promulgadas entre diferentes pueblos de la antigüedad por sacerdotes que se hallaban en posesión de las ense-
ñanzas místicas, especialmente entre los egipcios. Por este movimiento explica la 
presencia de restos de flora y fauna encontrados en el helado polo que no pueden 
atribuirse a otra causa, y también demuestra que con el curso del tiempo cuando 
la inclinación de los ejes de cualquier planeta sea mayor de 90 grados y su polo 
Norte comience a apuntar al Sur, los satélites de tal planeta aparecerán como si 
girasen en dirección contraría a la de los satélites de los demás planetas, como es 
el caso de los satélites de Urano y Neptuno, hecho  que confunde a los astrónomos. 
Para Urano y Neptuno, el Sol sale en el Oeste y se pone en el Este por la 
misma razón: la inversión de los polos. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Como una última diferencia entre los asertos de la conciencia moderna y las 
enseñanzas de la Sabiduría Occidental de los Rosacruces, podemos indicar que 
los astrónomos del día hablan de Venus y Mercurio como de planetas inferiores,
porque estos siempre se hallan cercanos al Sol, pues Venus se ve solamente como una estrella matutina o vespertina y Mercurio se deja ver raramente porque 
está siempre muy aproximado al Sol. 
Los otros planetas son llamados superiores porque se ven a todas distancias desde el Sol y hasta el punto del horizonte diametralmente opuesto al Sol. 
Esta denominación de inferior y  superior, son contrarias para el místico, 
pues para él es claro que el Sol es la incorporación de la superior inteligencia de 
nuestro sistema. 
En el principio de nuestra presente fase de evolución todo lo que ahora está 
fuera del Sol estaba dentro, pero no todos los seres pudieron continuar vibrando 
con el grado que allí había y como consecuencia de esto se quedaron detrás, se 
cristalizaron y llegó un día que se convirtieron en un obstáculo para los otros seres. Estos seres empezaron su cristalización en los polos, donde el movimiento es 
lento, pero gradualmente el aumento de su pesantez les arrastró hacia el Ecuador, 
donde existe el movimiento más rápido, y entonces, en su día, fueron expulsados 
del Sol por la fuerza centrífuga. 
Después a otros seres les pasó igual, no pudieron continuar viviendo con la 
intensidad que en el Sol se seguía, se rezagaron y fueron lanzados al Firmamento, 
a la debida distancia, para que las vibraciones solares pudieran darles la rapidez 
necesaria a su desarrollo. 
Los espíritus más avanzados permanecieron en el Sol más tiempo y, por lo 
tanto, si el calificativo inferior y superior debe ser aplicado en algún sentido, debe 
utilizarse en forma inversa. 
Con el objeto de evitar toda mala interpretación no estará de más el indicar 
que Júpiter fue expulsado y se le dio su inmenso volumen de substancia de fuego 
debido a que los jupiterianos habían llegado a un estado de desarrollo muy elevado, y, por lo tanto, necesitaban vibraciones altas  y acción independiente. Júpiter 
es, por consiguiente, una excepción de la regla en algunos sentidos, un caso de 
esos en los que una ley superior posterga una inferior.
En conclusión, reiteramos que los planetas en nuestro sistema solar son los 
organismos visibles de los Siete Espíritus delante del Trono de Dios, el Sol, y que 
al igual que nos es posible transmitir por telegrafía sin hilos la fuerza que mueve el 
conmutador del telégrafo, encender una luz, elevar  una palanca, etc., del mismo 
modo pueden esos Grandes Espíritus ejercer una influencia sobre los seres 
humanos en armonía con nuestro estado de individualidad. Si nosotros deseamos 
obrar en armonía con las leyes del Bien, nos elevamos sobre todas las demás leyes y nos convertimos en leyes dentro de nosotros mismos, cooperadores con 
Dios y auxiliares de la naturaleza. Nuestro será el mérito si obramos así o, de lo 
contrario, nuestra será la pérdida si no somos capaces de vivir en la medida que 
nos brindan nuestras oportunidades. 
Así, pues, luchemos y esforcémonos para saber lo que podemos hacer, y 
sobre todo, guardémonos mucho de prostituir la divina ciencia de los astros con el 
charlatanismo para la predicción de la fortuna. El vil metal dorado será nuestro si 
obramos de este modo; pero la "paz de Dios que excede a todo lo imaginable”,Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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nos traerá la alegría perdurable si usamos nuestro conocimiento en un desinteresado servicio hacia los demás. 
  Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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CAPÍTULO II
LA HORA Y EL LUGAR COMO FACTORES EN
EL CÁLCULO DE UN HORÓSCOPO
Un horóscopo es simplemente un mapa de los cielos indicando una determinada posición de los planetas y de los signos zodiacales con relación entre ellos 
y la Tierra. Las constelaciones permanecen en la misma posición una hacia la otra 
y se llaman por esta razón  estrellas fijas, pero la Tierra y los demás planetas 
cambian constantemente. No vuelven a la misma posición relativa hasta después 
de veinte años aproximadamente. Por consiguiente, todo horóscopo calculado 
científicamente es individual absolutamente y presenta unas influencias estelares 
completamente diferentes de las que actúan en cualquiera otra vida comenzada 
en un momento distinto. 
Debido a la revolución de la Tierra sobre sus ejes, sale cada cuatro minutos 
un nuevo grado del Zodíaco y de este modo aún los horóscopos de, gemelos pueden variar considerablemente. El estudiante, pues, debe comprender la importancia de la HORA como factor en levantar un horóscopo. 
De todos modos, debemos decir que hay varios métodos para deducir la 
hora y hacer un horóscopo preciso para aquellos que no conocen la hora exacta 
de su nacimiento, pero este conocimiento pertenece a un grado más avanzado de 
este estudio. 
La hora no es la misma para todo el mundo. Cuando el Sol sale donde nosotros vivimos se pone en otro lugar y esto produce otra diferencia en los horóscopos, aún en aquellos erigidos para niños nacidos en el mismo momento, pero en 
puntos distintos del globo, pues si era mediodía en el punto del nacimiento de uno, 
el Sol estaría más elevado en los cielos por encima de la Tierra, y el lugar del nacimiento del otro niño podría ser medianoche con el Sol exactamente debajo de la 
Tierra. 
Nosotros sabemos que los efectos químicos de los rayos solares varían con 
su posición y cuando este cambio es notable físicamente, su efecto espiritual debe 
variar también. Resulta, por consiguiente, comprensible, que la  Hora y el  Lugar
son factores básicos en el cálculo de los horóscopos. 
Primeramente indicaremos el modo de determinar el lugar del nacimiento y 
después trataremos el aspecto de la hora.
  
LUGAR
Geográficamente la Tierra está dividida por dos juegos de círculos imaginarios. Uno de ellos corre de Este a Oeste, a mitad de camino entre los Polos Norte 
y Sur, como se expresa en el gráfico que ilustra la página 13 y se le conoce con el 
nombre de Ecuador. Los otros círculos llamados Paralelos de latitud se los imagina corriendo paralelos al Ecuador y su uso es para medir la distancia de cualquier punto, ya sea al Norte y al Sur de Ecuador. Ahora tomemos un mapa y exa-Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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minémoslo y tomando por ejemplo a Norteamérica veremos que a lo largo de su 
frontera, tanto a la derecha como a la izquierda, hay ciertos números. Obsérvese 
que hay una línea curva que señala el número 50 en la derecha al número 50 en 
la izquierda. Éste es el 50° paralelo de latitud. T odas las ciudades en esa línea, ya 
sea en América, Europa o Asia, se hallan equidistantes del Ecuador y se dice que 
están situadas en los 50° de latitud Norte. 
Otra línea va del número 40 sobre la izquierda al número 40 sobre la derecha, debiendo fijarnos en algunas de las ciudades principales en o cerca de esta 
línea. San Francisco está un poco más al Sur, Denver lo está precisamente en la 
línea Chicago y Nueva York un poquito al Norte. 
Ahora miremos a la parte de Europa y veremos que los números de la derecha y de la izquierda con sus círculos enlazados  son también latitudes y en el 
número 40 veremos a Lisboa y a Madrid y procediendo hacia el Este aparecen un 
poquito al Norte de la línea las ciudades de Roma y Constantinopla. 
Estos puntos puede decirse, para los propósitos de una instrucción elemental, que se hallan en el mismo grado de latitud y, por lo tanto, debemos buscar otro 
determinante para diferenciar la situación de una plaza de todas las demás y esto 
se consigue mediante la división de la Tierra longitudinalmente de polo a polo por 
otro juego de círculos imaginarios llamados Meridianos de Longitud y que se indican en el gráfico. Todos los puntos tienen mediodía  al mismo instante, sin que 
influya para nada la separación del Ecuador, o cuán cerca se hallen del polo Norte 
o Sur. 
  
Volvamos a tomar el mapa de Europa y en él veremos unas líneas numeradas que van de la parte superior a la parte inferior. Éstas son las líneas de longitud 
y una de ellas está señalada con la cifra 0. Si se sigue tal línea se encuentra Londres y muy cerca de esta población un lugar llamado Greenwich. Éste es el punto 
donde está situado el observatorio mayor del mundo y para los fines astronómicos Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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todos los lugares de la Tierra se consideran que distan tantos y cuantos grados al 
Oeste o al Este de Greenwich. 
Así, pues, por la latitud obtenemos la situación de un determinado lugar al 
Norte o al Sur del Ecuador. 
Por otra parte, por la longitud designamos su posición al Este o al Oeste
de Greenwich. 
Cuando la situación de un punto terrestre se expresa en términos de latitud 
y longitud, se precisa un punto determinado imposible de ser confundido con ningún otro sitio, y, por lo tanto proporciona al astrólogo uno de los factores principales necesarios para el cálculo de un horóscopo, esto es: el lugar. 
Como ya lo hemos visto, la latitud es el factor principal para situar los signos 
del Zodíaco, valiéndonos de las "Tablas de Casas,"  que convergen en todos los 
lugares con un determinado grado de latitud. Tales Tablas son tan inmutables como las estrellas fijas con las cuales se relacionan, por cuya razón permanecen las 
mismas un año tras otro, pues realmente su diferencia es inapreciable en la vida 
de una persona. 
La longitud es el factor primordial en todos los cálculos relacionados con los 
movibles planetas. 
Para calcular su situación en el momento del nacimiento de una persona, es 
necesario poseer un almanaque astronómico del año del nacimiento. Este almanaque se llama Efemérides, porque, como su nombre indica, registra la "efímera"
o momentánea posición de los planetas vista desde el observatorio de Greenwich 
todos los días a las 12. 
  
HORA
Un día solar es el período de tiempo que emplea el Sol para efectuar su 
traslación desde un determinado meridiano de longitud, hasta que vuelve al mismo 
lugar al día siguiente. Obedeciendo a la desigual rotación de la Tierra en su órbita 
y la oblicuidad de la eclíptica (la ruta del Sol) los días solares no son de la misma 
duración, pero como la vida social necesita una división uniforme del tiempo, se ha 
adoptado un término medio para este instante de los días solares durante el año, y 
a esto se ha dado el nombre de Día Solar Medio. Éste comienza a la medianoche 
cuando el Sol se halla en el nadir. Los relojes son corregidos y dispuestos para 
que indiquen el principio y el fin de esta división y también para marcar una división igual del día en 24 horas. Así, pues, obsérvese la diferencia que existe entre 
la hora solar y la hora del reloj. 
Durante el tiempo en que el Sol se halla lo más cerca de la Tierra (perihelio) 
diciembre 24, y la época en que está más alejado de la Tierra (afelio) junio 21, los 
relojes van adelantados al tiempo solar, y desde 21 de junio al 24 de diciembre, el 
Sol va más adelantado que el reloj, siendo la máxima diferencia la de 16 minutos 
en los comienzos de noviembre. 
Cuando la variable rotación de la Tierra en su órbita y la oblicuidad de la 
eclíptica actúan al unísono, la diferencia entre el horario del Sol y el de los relojes, Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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es la mayor, pero por 4 veces al año: 15 de abril, 15 de junio, 1º de septiembre y 
24 de diciembre, coinciden los dos. 
Un día sideral, es el tiempo que transcurre entre un determinado grado de 
longitud, recorrido por una estrella fija, hasta que lo alcanza al día siguiente. Esto 
significa el tiempo exacto de una revolución completa de la Tierra sobre sus ejes, y 
es la única y uniforme rotación o movimientos observados en los cuerpos celestes, 
no habiéndose registrado ni el más pequeño cambio desde los primeros registros 
hechos por los hombres. 
Obedeciendo al movimiento de la Tierra en su órbita alrededor del Sol un 
día solar es más largo que un día sideral, porque como el Sol marcha más 
hacia el Este durante el tiempo de la rotación diaria de la Tierra sobre sus ejes, la 
Tierra debe girar más aún sobre sus ejes antes de que un meridiano cualquiera se 
ponga en línea con el Sol. El día solar es, por lo tanto, cosa de 4 minutos más largo que el día sideral, pero en obediencia al variable movimiento de la Tierra en su 
órbita y a la oblicuidad de la eclíptica, previamente mencionadas, esta diferencia 
varía todos los días. 
En los tiempos pasados en cada ciudad o aldea la hora de los relojes se diferenciaba de la de otra población debido a que todos estaban calculados por la 
hora local, pero esto producía muchas confusiones para el público que viajaba, y 
en consecuencia de esto, Norteamérica adoptó lo que se viene conociendo con el 
nombre de Hora Patrón el día 18 de noviembre del año 1883. Para las personas 
nacidas después de la fecha acabada de mencionar, es necesario hacer una corrección para convertir la hora indicada por los relojes a la  hora local exacta, 
puesto que esta debe ser la hora que debemos utilizar para calcular el horóscopo. 
El diagrama ayudará al estudiante para comprender el significado de Hora Patrón, 
el modo de evitar las confusiones y también como se hace la corrección antes 
mencionada. 
Se sugirió que si el país se dividía en zonas horarias, cada una de cosa de 
15 grados de longitud en el sentido del ancho (esta es la distancia que el Sol recorre en una hora) y que todos los relojes de cada división estuviesen regulados a la 
mismo hora, es decir, la del meridiano situado en el centro de la zona horaria correspondiente, se evitaría la confusión de los viajeros. 
De acuerdo con esta idea, los Estados Unidos de América se dividieron en 
cuatro zonas por tres líneas imaginarías como se indica en el diagrama. 
El nombre de estas zonas horarias es como sigue: 
Zona Oriental — Zona Central — Zona Montañosa — Zona del Pacífico. 
Los relojes para la hora de la Zona Oriental están puestos con arreglo a la 
del meridiano 75, es decir, 5 horas ante de la Hora Media de Greenwich. 
En la Zona Central la hora está regulada con arreglo al meridiano 90, el cual 
es 6 horas antes que la de Greenwich. 
En la Zona Montañosa los relojes se rigen por la hora convenida para el 
meridiano 105, o sea, 7 horas más pronto que la de la Hora Media de Greenwich. 
En la Zona del Pacífico la hora está dispuesta de acuerdo al meridiano 120, 
o lo que es lo mismo a 8 horas antes de la del Observatorio de Greenwich. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Además, hay una quinta zona en la parte más avanzada al Este del país en 
el Atlántico, que comprende los Estados del Maine, Nueva Escocia, etc., zona que 
fue omitida en el gráfico para que este pudiera ser mayor. 
En todas las ciudades situadas en estos Meridianos-Patrón (véase el mapa), tales como Filadelfia o Denver, la hora patrón es también hora local exacta
y no se necesita hacer ninguna clase de corrección en los cálculos para el horóscopo. Pero Detroit, el cual se puede ver emplazado en la línea divisoria de las Zonas Oriental y Central, está 7 grados al Este del meridiano 90 y sus relojes, por tal 
razón, van 28 minutos después realmente, toda vez que cuando allí es mediodía, 
con arreglo al meridiano patrón de los 90 grados, la hora local exacta es realmente las 12:28 P.M. Chicago se verá que está un poquito al Este del referido meridiano 90 (2 grados) y cuando los relojes allí dan las doce del mediodía son realmente 
las 12:08 P.M. Los relojes de San Francisco indican el mediodía cuando la hora 
local exacta es solo las 11:50 A.M., debido a que esta ciudad se halla situada 2 
1/2 grados al Oeste del Meridiano Patrón y, como es natural, es necesario hacer la 
corrección para los horóscopos de los nacidos en ella. 
La regla para obtener la hora local exacta es la que sigue: 
A la Hora del Meridiano Patrón más próximo, añadir cuatro minutos para 
cada grado al  Este  del Meridiano correspondiente a aquella hora, del lugar del 
nacimiento. 
Si el lugar del nacimiento es al Oeste de aquel meridiano se substraen o 
restan cuatro minutos por cada grado al Oeste. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Cuando nace un niño debe observarse el preciso momento que ejecuta su 
primera respiración, pues en tal momento y no el del momento del alumbramiento 
es la hora del nacimiento desde el punto de vista astrológico. 
La razón por la que se toma la hora de la primera inspiración, acompañada 
generalmente de un grito o lloriqueo, como la del momento del nacimiento, es por 
la de que las condiciones químicas de la atmósfera  cambian, a cada instante, al 
igual que las vibraciones de los astros cambian también. Nosotros podemos notar 
tal cambio en la atmósfera con arreglo a la posición del Sol en el cielo a diferentes 
horas del día o de la noche. El aire de la noche es diferente de la atmósfera del 
mediodía. Estos no son cambios repentinos, sino que vienen a nosotros por grados imperceptibles. Aquellos de nosotros que estamos más endurecidos por los 
repetidos cambios, no los sentimos, pero la pequeña sensitiva forma de un niño 
recién nacido es eminentemente susceptible a la irrupción en sus pulmones de 
esa primera carga de aire y como el oxígeno contenido en la misma surge por todo 
el cuerpo, por la mezcla con la sangre cada átomo en particular recibe una impresión peculiar la cual es retenida por toda la vida, aunque los átomos cambien, en 
la misma forma en que una cicatriz se perpetúa en el cuerpo a despecho de todos 
los cambios de los átomos. Aquella estampa impresa en la sangre forma las bases 
físicas de la idiosincrasia y características del temperamento que ocasionan que 
cada uno de nosotros obremos diferentemente bajo las mismas condiciones estelares; son las bases de las tendencias de nuestra naturaleza física y en armonía 
con nuestro estado de desarrollo espiritual determinado por la ley de causación, la 
cual nos da en cada vida las facultades desarrolladas durante todas las existencias anteriores. Así, pues, a nosotros no nos toca cierto destino porque hayamos 
nacido en un momento determinado, sino que hemos venido a nacer en el momento preciso en que los rayos estelares nos darán la tendencia para labrarnos el 
destino generado en las vidas pasadas. 
Esta distinción es muy importante porque señala la diferencia que existe entre el punto de vista del astrólogo materialista y la concepción religiosa de la Astrología. 
En marzo de 1918, el Gobierno de los Estados Unidos puso en vigor la disposición llamada Acta de Economía de la luz solar (Day light Saving Act), o sea,
el adelanto de una hora de todos los relojes desde la medianoche anterior al último domingo de marzo, para volverlos a poner en su hora normal a la medianoche 
anterior al último domingo de octubre. Esta ley solo  estuvo en vigor durante los 
años 1918 y 1919. Todas las fechas que con arreglo a nuestra cuestión astrológica se nos faciliten durante los períodos indicados deben ser consideradas como 
una hora menos con objeto de averiguar la Hora Patrón. 
  Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
18
CAPÍTULO III
SIGNOS Y CASAS
Aunque estamos muchos millones de kilómetros más cerca del Sol en invierno, sus rayos nos transmiten menor calor que en verano, cuando estamos lo 
más separados de él, y es por lo tanto evidente que la distancia no tiene efecto 
en la transmisión de sus rayos calóricos, sino que según el Sol se eleva hacia el 
cenit, ya sea verano o invierno, el calor aumenta, experimentándose el máximum 
de calor en el centro del verano cuando los rayos solares están cerca de la perpendicular, lo cual evidencia que el ángulo del rayo es el solo determinante de su 
influencia. 
La Astrología se relaciona con los ángulos planetarios y los efectos que se 
han observado producen en la humanidad, y con objeto de determinar los ángulos 
planetarios y registrar las observaciones hechas, las estrellas fijas a todo lo largo 
de la órbita del sol, vista desde el lugar del nacimiento del individuo, se ha dividido en regiones a las que se llaman casas. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
19
Muchos principiantes encontrarán difícil al comienzo el diferenciar los  signos y las casas, pero si se piensa detenidamente que los signos representan la 
división en doce partes iguales del camino del Sol, llamado Zodíaco, y las casas otras tantas divisiones, pero de la Tierra, desaparecerá dificultad. Los signos influencias cada uno alguna parte del cuerpo, y las casas se relacionan con 
las condiciones de vida. He aquí las partes del organismo regidas por los 12 signos del Zodíaco: 
Estas doce constelaciones son el Zodíaco natural y  están siempre en la 
misma posición relativa, pero debido a un movimiento del polo de la Tierra, el Sol 
cruza el Ecuador por un punto ligeramente diferente cada primavera en el  equinoccio vernal y este punto de desviación o transferencia se considera en Astrología como el primer grado de Aries, el principio del cual es llamado el Zodíaco intelectual, que cambia de año en año a la proporción de 50,1 segundos por año; 1 
grado cada 72 años: 1 signo cada 2.156 años, completando el círculo de los 12 
signos en cosa de 25.868 años. Este movimiento de retroceso se conoce con el 
nombre de "precesión de los equinoccios”.
Desde el punto de vista materialista no parece haber razón para este cambio de retroceso del Zodíaco, pero la situación en que se coloca el místico no es 
arbitraria de ningún modo, sino necesaria y en armonía con la marcha en espiral 
de la evolución que conviene tanto a la estrella del cielo como a la estrella del mar 
y observable en todas partes en la Naturaleza. Después de completar cada ciclo, 
el Zodíaco intelectual y el natural coinciden (el último lo fue en el año 498 D. de 
C.) y entonces empieza un nuevo período mundial; una nueva fase de la evolución; una curva más elevada de la espiral del sistema solar, observado por los astrónomos, debe cambiar el ángulo de incidencia de los rayos del Sol sobre nuestra 
Tierra tienen el efecto de producir los cambios atmosféricos del verano e invierno, 
es lógico suponer que un cambio semejante debe seguir por nuestra posición alterada con respecto a la de las estrellas fijas, lo cual se debe tener en cuenta al estudiar los cambios graduales de las condiciones, tales como que los inviernos van 
siendo menos fríos y los veranos menos calientes en algunas partes del mundo. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Aún más, se ha observado que las condiciones climáticas tienen un efecto 
distinto sobre nuestro temperamento —sentimos de distinto modo en verano que 
en invierno— ¿y no puede este lento cambio relativo de las estrellas fijas ser causa de la mudanza de la humanidad que es llamada evolución? El místico afirma 
que así es en efecto. Al igual que los rayos del Sol, por el cambio del ángulo de 
incidencia, hacen brotar hojas y flores de la planta en un momento dado y en otra 
época las seca y desprende, así también los rayos de las estrellas fijas hacen surgir y producen mayores cambios en la flora y en la fauna; siendo también los responsables del encumbramiento y de la caída de las naciones y del cambio de 
temperamento que llamamos civilización. 
Llevando la ley de analogía un paso más adelante, veremos que el Zodíaco 
natural está compuesto de las constelaciones en la forma que podemos observarlas en el Firmamento, y el Zodíaco intelectual comienza en el punto preciso que 
gira el Sol cuando cruza el Ecuador en el equinoccio primaveral. Éste es el período en el que la Naturaleza trae a su nacimiento a todo aquello que ha germinado 
en su seno durante el invierno precedente. Así, pues, el horóscopo del mundo 
cambia de año en año. "Como es arriba, es abajo”, es la ley de analogía y los mismos puntos salientes que podemos observar en el hombre y en el microbio los 
veremos en el astro celeste v en la estrella de mar. 
En el mapa humano tenemos también lo que podemos llamar el horóscopo 
natural que es la figura levantada con arreglo a las leyes de la Astrología, en cuya 
figura puede hallarse cualquier signo en el Ascendente, o sea, la primera casa. El 
mudable equinoccio vernal corresponde al grado primero  de Aries en el Zodíaco 
intelectual, asimismo el Ascendente en un horóscopo humano tiene también una 
cierta influencia correspondiente a este grado. La  segunda casa corresponde a 
Tauro, la tercera a Géminis y así sucesivamente, formando la contraparte del Zodíaco intelectual en el horóscopo humano. 
Así como los rayos del Sol están intensificados cuando se enfocan por medio de una lente, así también es la vida espiritual del Sol cuando está enfocada a 
través de las dos casas de Marte al traer una vida desde el mundo invisible. 
Cáncer, el primero de los signos de agua, fue representado por los antiguos 
egipcios como un escarabajo, el cual era para ellos el  ambiente del alma, y los 
ocultistas saben que el átomo simiente del cuerpo, se planta cuando el Sol de la 
Vida, (el Ego), está en Cáncer, la esfera de la Luna que es el planeta de la fecundación. 
Cuatro meses después, cuando el Sol de la Vida pasa por el segundo de 
los signos de agua, Escorpión, el cual está bajo la regencia de Marte, el planeta de 
la pasión y de la emoción, se une el cordón plateado que enlaza el cuerpo de deseos con los vehículos inferiores, y tenemos el "despertar" cuando el feto primeramente empieza a mostrar indicios de vida. Por esta fecha el Ego ha disuelto el 
núcleo de corpúsculos sanguíneos por medio del cual la vida de la madre se manifiesta en el organismo en desarrollo y entonces puede empezar a actuar en el fluido vital y manifestar síntomas de vida separada en el cuerpo hasta que el Sol de 
la Vida ha completado su círculo y otra vez alcanza la mística casa octava. 
Cuando han transcurrido ocho meses desde que fue plantado el átomo simiente, el Sol de la Vida, el Espíritu, entra en Piscis, el último de los signos de 
agua en el Zodíaco místico, que está bajo el expansivo y benéfico rayo de Júpiter. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
21
Bajo esta influencia bienhechora las aguas del parto se hinchan y rompen las paredes de la matriz que las contiene, una vez que el ciclo de nueve meses de gestación se ha completado, lanzando esta neófita alma al océano de la Vida en el 
primer punto de Aries, cuando está calentado y animado por la combinación de los 
rayos del Sol y de Marte, que son los regentes y la exaltación de la casa. De este 
modo al nuevo ser se le prepara para la lucha por la existencia por el enérgico 
dios de la guerra, y su fuente vital, ya sea grande o pequeña, se llena hasta toda 
su cabida por el Sol desde el gran estanque de energía vital cósmico. 
LAS CASAS
En un horóscopo el lugar del nacimiento se supone siempre que ocupa el 
punto más alto de la Tierra y se designa por una flecha en el diagrama que acompañamos y el punto en línea recta arriba en el Firmamento es llamado Mediocielo. 
Como quiera que un observador en el Hemisferio Norte debe mirar siempre hacia 
el Sur para ver el Sol al mediodía, de aquí se sigue que el Este estará a su izquierda y el Oeste a su derecha. Los astrólogos llaman al horizonte oriental el Ascendente, porque en tal punto los astros nacen o se elevan hacia el Mediocielo y 
por la razón contraria llaman al horizonte occidental el Descendente. Los rayos 
desde las estrellas colocadas en estos puntos extremos batirán sobre el lugar del 
nacimiento a ángulos diferentes, de aquí que su influencia variará, habiendo también una diferencia apreciable en el efecto de puntos intermedios entre el horizonte y el Mediocielo; además, los planetas que han descendido bajo la Tierra tienen 
también poder, aunque no en tan alta medida como cuando se hallan sobre el lugar del nacimiento.Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
22
La influencia de los planetas sobre los diferentes departamentos de la vida, 
se ha comprobado por observadores ser como sigue: Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
23
CAPÍTULO IV
EL SIGNO SALIENTE Y LAS DOCE CASAS
Para demostrar el modo de levantar un horóscopo, efectuaremos la prueba 
con cuatro mapas natales de cuatro personas nacidas en Chicago el día 2 de 
agosto del año 1909, a las 2:15 A. M., 8:15 A. M., 2:15 P. M., y 8:15 P.M., hasta 
dejar colocados en ellos los signos encima de las cúspides  de las casas. Como 
hemos ya dicho, las cúspides son las líneas divisorias entre las diferentes casas. 
Primeramente debemos ver la situación de la ciudad  de Chicago y valiéndonos de libros al efecto, o bien de mapas, podemos ver que se halla situada a los 
42° lat itud Norte y 88° longitud Oeste de Greenwich. 
Nuestro primer cuidado debe ser el de encontrar como hemos dicho, la 
Hora Local Exacta del Nacimiento. 
Para ello en primer lugar tendremos en cuenta la regla establecida (en la 
pág. 16), la que dice: A la Hora Patrón más cercana se añaden 4 minutos por cada 
grado al Este, separado de la línea central del meridiano. Si la situación del punto 
del nacimiento es al Oeste del punto medio de la zona entonces se restan los 4 
minutos por cada grado de separación de la línea central de la zona. (Adviértase 
que nos estamos refiriendo a las 5 zonas de Norteamérica.) 
La Hora Patrón es la de la Zona Central, que tiene  su punto medio por el 
meridiano 90º. Como que Chicago está en los 88° de longitu d Oeste, se halla dos 
grados al Este del meridiano 90°, por lo cual debemos  sumar dos veces 4, o bien 8 
minutos a la hora marcada en el reloj, y entonces tendremos que la verdadera 
Hora Local es las 2:23 de la mañana, o sea, 2:15 más 0:08, igual 2:23, en el caso 
del primer horóscopo en el que la hora del nacimiento ocurrió cuando en el reloj 
marcaban las 2:15 A. M. del día 2 de agosto. Esta Hora Local verdadera del nacimiento es la que usaremos en todos los cálculos del horóscopo que nos ocupa. 
Nótese, sin embargo, que esta corrección de Hora Patrón en Hora Local, es solo 
aplicable a los Estados Unidos de Norteamérica, y desde el día 18 de noviembre 
de 1883, en que esta subdivisión se adoptó 
1
.
Ahora procede encontrar la Hora Sideral (abreviada  H. S.) en el lugar del 
nacimiento a la hora que esta aconteció. Como punto de partida de nuestro cálculo 
debemos conocer la Hora Sideral de Greenwich a las  12 del día en cuestión, la 
cual encontraremos en los libritos astrológicos llamados "Efemérides" que varían 
todos los años, por lo cual es necesario la adquisición de tales Efemérides anualmente, para lo cual hay que aplicar estas reglas: 
                                                
1
  Algunos países extranjeros han adoptado hora normal propia, pero eso deberá averiguarse en 
cada caso buscando información en el país respectivo.Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
24
A la hora sideral de Greenwich al mediodía anterior al del nacimiento, que 
se da en las Efemérides, añadir: 
1ª 10 segundos de corrección por cada 15 grados de longitud del sitio del 
nacimiento, cuando este lugar se halla al Oeste de Greenwich. (Si se hallase al 
Este, sería restar en vez de sumar.) 
2ª Sumar el intervalo de tiempo entre el mediodía previo y la hora en que 
ocurrió el nacimiento. 
3ª Sumar 10 segundos de corrección por cada hora de tal intervalo. 
Siguiendo las reglas que dejamos anotadas tomaremos el librito Efemérides 
del año del nacimiento y en las planas indicadas con el título "Declinación de los 
Planetas" veremos una columna (la segunda de izquierda a derecha), en cuya cabecera hay las letras H. S. (Hora Sideral.) Como la hora del nacimiento es la 2:23 
de la mañana del día 2 de agosto, el mediodía previo es, sin duda alguna, el del 
día 1º de agosto de 1909 y por lo tanto, la hora marcada en la columna H. S. de 
las Efemérides para el año 1909, el día 19 de agosto, es la que tomaremos como 
punto inicial para las operaciones aritméticas. 
Allí veremos, que la Hora Sideral en Greenwich a las 12 del día 19 de agosto de 1909, eran las 8:37 minutos, que escribiremos en disposición para operar 
con las correcciones y cálculos subsiguientes: 
Obsérvese, pues, que solo hemos hecho operaciones de sumar, pero es 
debido a que la longitud o lugar del nacimiento (Chicago) está al Oeste de Greenwich. Si el niño hubiera nacido a los 88 grados de longitud Este, la operación primera hubiera tenido que ser de restar, o sea, ir substrayendo, por la corrección 
indicada, lo que falta al Sol para llegar a Greenwich.
Si el niño hubiera nacido el día 2 de agosto a las 2:15 A. M. en latitud 42° 
Norte, pero en los 88° de longitud Este, la H. S. s ería la siguiente: Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
25
Para las personas acostumbradas a calcular les son familiares los números 
complejos y por lo tanto no tendrán ninguna dificultad, pero pudiendo ocurrir que 
alguno de mis lectores no lo estuviese, me creo en el deber de aclarar como se 
ejecuta la operación de sumar o restar números complejos, que son números de la 
misma especie, pero no homogéneos y que no están subdivididos decimalmente 
hablando. Ejemplo: Queremos sumar 24 horas 23 minutos, con 8 horas 53 minutos y 75 segundos, y diremos así, empezando por las de orden inferior: 75 segundos es 1 minuto y 15 segundos. Anotamos en la columna de los segundos 15, el 
minuto lo sumamos a los 23 minutos, y tendremos 24, más 53 de la segunda suma 
serán 24 + 53 = 77 minutos; pero como quiera que la hora solo tiene 60 minutos, 
anotamos en esta columna de los minutos los 17 que sobran, y los 60 minutos, o 
sea, una hora, la pasamos a su lugar mentalmente y  decimos 1 + 24 + 8 = 33 
horas. 
Ahora bien, como el día solo tiene 24 horas, restamos 24 de las 33 que nos 
resultan y obtendremos un resto de 9 horas. Con estas 9 horas no se puede hacer 
otra cosa que saltar al día siguiente y si estábamos en el día 2 de agosto, con estas nueve horas de exceso, tendríamos las 9 de la mañana (A. M.) del día 3 de 
agosto. 
Si hubiéramos tenido que restar, no tendríamos más  que decir: De 24 
horas, 23 minutos, quitamos 8 horas, 53 minutos 75 segundos, y procediendo las 
operaciones de resta: 75 segundos de la segunda cantidad, o sea, el substraendo, 
y como en la otra no hay segundos, los tomamos de los minutos, y como un minuto son 60 segundos, y como tenemos 75 segundos, no tenemos suficiente y debemos tomar dos minutos, o sean 120 segundos. De 75 a 120 van 45 segundos, 
escribimos 45 en su columna, y pasamos a los minutos, pero con la advertencia 
de que ya en la primera cantidad (o minuendo), no tenemos 23 minutos, sino 21, 
por los 2 que hemos dado a los segundos. Ahora diremos, 53 minutos contra 21 
no puede ser, porque son más, y entonces pedimos prestada una hora, o sean, 60 Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
26
minutos de diferencia, lo que escribimos en su columna correspondiente. Nos 
quedan las horas y decimos de 8 a 23 (una menos, que tomamos para los minutos) y nos darán este resultado de 15 horas, o sea, como sigue: 
La diferencia de 
Como quiera que las casas están gobernadas por la latitud, utilizaríamos las 
mismas Tablas de Casas que para el niño nacido en Chicago. 
Con esta hora sideral vamos a buscar a ese otro librito astrológico llamado 
Tablas de Casas, el horario correspondiente a los 42  grados de latitud Norte (si 
fuera latitud Sud sería invertido) y buscamos esta Hora Sideral conseguida, o en 
su defecto la más próxima, y con esta calcularemos la colocación de los planetas. 
En ella buscamos en sus diversas columnas encabezadas con Hora Sideral, nuestra hora del nacimiento: 23-3-23. La más próxima es la 23-4-46, y enfrente 
de esta hora sideral encontraremos los grados de los signos que deben ponerse 
en el horóscopo. 
En la primera columna y bajo la latitud 42° Norte,  al lado de la Hora Sideral 
23-4-46, vemos la cifra 15, encontrando al principio de la columna el signo Piscis y 
debajo el número 10, lo cual significa que los 15° de Piscis a la Hora Sideral en 
que nació el niño estaban sobre el punto de nacimiento, en el cenit del firmamento, 
o sea, como indicamos anteriormente la 10ª casa de la división de la Tierra. A la 
derecha del 15 y en la columna del 11 vemos 20 y más arriba el signo de Aries, y 
diremos que los 20° de Aries estaban sobre la cúspi de de la 11ª casa. Corriendo a 
la próxima columna leeremos 1 y en el renglón superior vemos el signo de Géminis, y haciendo caso omiso del signo de Tauro que está en la parte superior, pondremos en la cúspide de la 12ª casa 1º y el signo de Géminis. 
La columna inmediata corresponde al Ascendente, o sea, la 1ª casa, y en 
ella vemos 8:10, y a mitad de la columna el signo de Cáncer, y desechando el de 
Géminis que es el que está en la parte superior, porque siempre se toma el signo más inmediato en el sentido de arriba para abajo, pondremos enfrente del 
radio de la 1ª casa que representa el Este, el signo de Cáncer y la numeración de 
8° 10, lo cual quiere decir que en el momento del n acimiento se hallaba saliendo 
por el lado de Levante, el cortejo estelar por los 8 grados y 10 minutos de Cáncer. 
La columna de la derecha corresponde a la 2ª casa y vemos allí marcado 27 y el 
signo de Cáncer arriba; ponemos este signo y el grado 27 en la cúspide de la 2ª 
casa, y pasamos a la última columna de la derecha, en la que hay el número 19 y 
arriba el signo de Leo, y decididamente lo anotamos en el gráfico de nuestro 
horóscopo y en la casa 3ª. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
27
Una vez hecho esto tenemos cubiertas 6 casas, y como son 12 las casas, 
nos faltarán 6 todavía. Esta operación es sumamente fácil, pues se reduce a poner 
en ellas los signos y grados opuestos a los que ya tenemos marcados, o sea, como sigue: 
Hemos dicho que en la 10ª casa había el grado 15 de Piscis, pues en la 4ª 
pondremos el grado 15 de Virgo; en la 11ª casa hay el grado 20 de Aries, pues en 
la 5ª pondremos el grado 20 de Libra; en la 12ª casa está el grado 1 de Géminis, 
pues en la 6ª pondremos el grado 1 de Sagitario; continuando vemos en el Ascendente o la casa 1ª el grado 8:10 de Cáncer, pues en la 7ª debemos poner 8:10 de 
Capricornio; en la 2ª casa tenemos el grado 27 de Cáncer y entonces para la 8ª 
corresponderá su opuesto, o sea, el grado 27 de Capricornio también, y por último, 
y como en la casa 3ª está el grado 19 de Leo, pondremos el grado 19 de Acuario. 
Para que mis queridos lectores se den cuenta exacta de esto de los signos 
opuestos, a continuación los dispongo en forma que lo aclara: 
  
Esta clasificación se hace partiendo de la base de considerar el principio del 
Zodíaco, cuando el Sol entra en la primera parte del primer grado de la constela-Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
28
ción de Aries. En cuanto a los grados es natural que estando dividido el Zodíaco 
en 12 partes iguales de 30 grados cada una, todos los grados estarán enfrente 
precisamente de los mismos grados de su signo opuesto. Es decir, el primer grado 
de Aries estará enfrente del primer grado de Libra; los 10 grados de Tauro enfrente de los 10 grados de Escorpión; los 30 grados de Virgo, estarán enfrente de los 
30 grados de su signo opuesto, que lo es, como ya lo indica la tabla anterior, el 
signo de Piscis. 
Una vez hecho esto, vemos que todas las cúspides están cubiertas, pero 
debido a la inclinación de los ejes de la Tierra, algunos de los signos pueden quedar interceptados entre dos cúspides; por lo tanto, es necesario ver si todos los 12 
signos están en el horóscopo antes de proseguir más adelante. Contando desde 
Aries observamos la presencia de Génesis, faltando, por consiguiente, Tauro, y en 
consecuencia, lo ponemos en su lugar debido, o sea, entre Aries y Géminis. 
Cuando cualquier signo está interceptado, su opuesto también lo está.
Así, pues, podemos colocar Escorpión en el lugar opuesto de Tauro, es decir, entre Libra y Sagitario. 
Ahora podemos ver que todos los 12 signos del Zodíaco están colocados 
en el horóscopo, con la particularidad de que los signos Cáncer y Capricornio ocupan cada uno de ellos dos cúspides. Ya lo tenemos completo en cuanto hace referencia a la colocación de los signos en su posición relativa a las casas, o sea, lo 
más lejos que podemos llegar a estas alturas. Así,  pues, abandonaremos aquí 
este horóscopo para calcular el de otra persona nacida en la misma ciudad de 
Chicago, pero 6 horas después, es decir, a las 8:15 A. M. del día 2 de agosto de 
1909. 
Primeramente tenemos que hallar la Hora Local verdadera del nacimiento. 
Como en el anterior, sumamos 8 minutos a la hora marcada por el reloj, es decir, 
8:15 A.M.; y de este modo tendremos las 8:23 A.M., la cual es la hora local verdadera del nacimiento. 
La regla dictada para hallar la Hora Sideral en la hora y lugar del nacimiento, requiere que procedamos del modo siguiente: Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
29
Para aclarar la operación de  "substraer el ciclo de 24 horas”, debemos 
decir que como solo hay 24 horas en un día, es necesario substraer 24 horas en 
los casos que haya más de este número y operar con el resto, que en el presente 
vemos que es de 5-4-23, que indica la Hora Sideral en Chicago en el momento de 
nacer. Esta hora, o la más próxima, la buscamos en la Tabla de Casas en la latitud 
de Chicago, que sabemos es la de 42° Norte. 
La hora más cercana es la de 5-3-29, y en la línea de ella tenemos los grados de las diferentes cúspides de nuestras casas. En la próxima columna de la 
derecha de la Hora Sideral vemos la cifra 17 y en la parte superior de la misma 
columna el signo de Géminis y el número 10. Por lo  tanto, colocamos el signo 
Géminis y el grado 17 en la cúspide de la 10ª casa.
En la columna inmediata de la derecha hay el número 21, y arriba de la columna el signo de 
Cáncer y el número 11, que como en el caso anterior nos muestra que debemos poner en la cúspide de la casa 11ª el signo de Cáncer y el grado 21. 
Pasamos a la otra columna hallando la cifra 22 y arriba el signo de Leo y el 
número 12, de modo que ponemos en la casa 12ª el grado 22 y el signo Leo. 
La columna más ancha marcada con Ascendente tiene el signo de Virgo en 
la parte superior y las cifras de 18:56 en la línea de la Hora Sideral, de forma que 
ponemos el signo de Virgo y los grados 18:56 sobre la cúspide de la casa 1ª, que 
conocemos también con el nombre de Ascendente. 
Pasando a la columna inmediata y hacia la derecha, observamos la cifra 14. 
Veremos, asimismo, que el signo de Libra está por encima de esta línea, pero debemos advertir que está antes de llegar a la parte  superior y, por consiguiente, 
desechando el signo que hay allí, pero tomando la cifra, tenemos datos suficientes 
para saber como cubrir la parte próxima del horóscopo, a saber que debemos po-Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
30
ner en la cima de la casa 2ª el signo de Libra, que es el más cercano a la línea 
horizontal de la Hora Sideral que seguimos, y los grados 14 de este signo. 
En la última columna de la derecha vemos la cifra 13 y también un signo del 
Zodíaco antes de llegar arriba del todo, que es el de Escorpión; así que colocamos 
los grados 13 y el signo de Escorpión en la cúspide de la casa 3ª. 
Ahora ya tenemos cubiertas con los signos correspondientes seis de las 
doce casas, y procediendo en la forma dicha, colocamos los signos opuestos y los 
mismos grados de estos signos en las otras seis casas, en esta forma: El signo 
opuesto de Géminis es Sagitario, y en consecuencia, en la casa 4ª ponemos el 
signo Sagitario y los 17 grados de él. Enfrente de Cáncer 21 que está en la casa 
11ª ponemos los 21 grados y Capricornio en la 5ª, Enfrente de Leo 22, situado en 
la 12ª situamos Acuario y sus 22 grados en la casa 6ª. La parte opuesta al Ascendente es la 7ª casa, y por consiguiente, ponemos en esta el signo opuesto al que 
está en aquél, que es Virgo, o sea, el signo de Piscis y los mismos grados 18:56. 
Enfrente del signo Libra y 14 grados que tenemos en la segunda casa, colocamos 
en la octava el signo Aries y 14 grados, y, por último, enfrente de Escorpión 13 de 
la tercera casa, colocamos en la novena el signo Tauro y también los 13 grados de 
él. 
Llegados aquí, todas las casas están cubiertas y comenzamos a contar los 
signos para ver si están señalados todos o si es necesario el colocar alguno que 
pueda estar interceptado. Empezaremos, pues, a contar por Aries, y veremos que 
todos los doce signos del Zodíaco están presentes y, por lo tanto, en estado completo hasta el punto a que hemos llegado y, en consecuencia, decidimos dejarlo 
así por el momento. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
31
A continuación procederemos a erigir el horóscopo de la persona nacida en 
Chicago el día 2 de agosto de 1909, a las 2:15 P. M. La Hora Local verdadera del 
nacimiento es la de 8 minutos después, o sea, las 2:23 de la tarde (P. M..) Vemos 
en seguida que el mediodía previo de esta hora es el del mismo día 2 de agosto, y 
comenzamos nuestros cálculos como sigue: 
Volviendo a las Tablas de Casas y en la parte correspondiente a la latitud 
de Chicago, 42 grados al Norte, vemos que la H. S. más cercana es la de 11-4-46. 
En la primera columna bajo la latitud 42 N. y enfrente de la H. S. 11-4-46, vemos la 
cifra 15 y el signo Virgo con el número 10 arriba de la columna. Por lo tanto, ponemos los 15 grados de Virgo en la cúspide 10ª. 
La columna segunda contiene la cifra 16 y Libra y el número 11 arriba, así 
que ponemos el signo Libra con sus 16 grados en la casa 11ª. 
La cifra 10 está en la tercera columna y el signo Escorpión entre la línea 
horizontal que seguimos y la parte superior, y por consiguiente, sin hacer caso del 
signo de arriba, lo colocamos en la casa 12ª el signo de Escorpión con sus 10 
grados.
En la columna ancha vemos la cifra 29:16, que pasamos al Ascendente con 
el signo de Escorpión que vemos en la parte más alta de la columna. 
La columna inmediata de la derecha contiene el número 1 con el signo de 
Capricornio arriba y en lo alto el número 2, colocando en la casa 2ª el signo de 
Capricornio y 1 grado. 
En la última columna de la derecha hallamos el número 8, el signo de Acuario arriba y la cifra 3 en la parte superior, y en concordancia con ello, ponemos los 
8 grados de Acuario, con este signo, en la cúspide de la casa 3ª. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Ya tenemos, pues, las seis casas primeras cubiertas y debemos proceder a 
cubrir las otras seis en la forma operada con los demás horóscopos para que todas ellas contengan los signos y grados correspondientes. Una vez que hayamos 
hecho esto, contaremos los signos empezando desde Aries, para comprobar si 
todos ellos están señalados. Esto nos revela el hecho de que faltan Géminis y Sagitario, que están interceptados entre los signos que los rodean; por lo tanto, los 
colocamos en su sitio propio, o sea, Géminis entre Tauro  y Cáncer, y Sagitario, 
entre Escorpión y Capricornio. Una vez llegados a este punto este horóscopo está 
terminado en lo que concierne a las casas y a los signos, abandonándose en este 
estado para erigir la última de las cuatro cartas experimentales, o sea, la correspondiente a la persona nacida en Chicago el día 2 de agosto de 1909, a las 8:15 
P. M. La Hora Local verdadera del nacimiento será también 8 minutos después, es 
decir, las 8:23 P. M. 
Operando como anteriormente, tendremos: 
  Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Con esta Hora Sideral volvemos a consultar el libro de Tablas de Casas, y 
para la latitud del punto del nacimiento, aquí Chicago, situado a los 42 grados al 
Norte, y hallaremos que la Hora Sideral más cercana que en las Tablas encontramos es la de 17-7-49. 
En la primera columna de la latitud 42° Norte verem os el número 18 y en lo 
alto de la misma está Sagitario en la división 10, debiendo, como consecuencia de 
esto, poner el signo Sagitario y su grado en la casa 10ª. 
La segunda columna estrecha muestra el número 9 con Capricornio arriba y 
la cifra 11 en lo alto de esta columna; así, pues, ponemos Capricornio y sus 9 grados en la casa 11ª. 
La columna inmediata contiene el número 2 con Acuario encima y la división 12 en todo lo alto, debiendo pasar a la cima de la 12ª Acuario con su grado 2.  
En la columna más ancha vemos las cifras 7:8 con el signo de Piscis sobre la palabra Ascendente arriba; así, pues, colocamos en la casa primera, por otro nombre 
Ascendente, la división de los 7:8 grados con el signo de Piscis. 
A la derecha de tal columna veremos la cifra 25, con Aries en lo alto y el 
número 2, indicándonos que debemos poner en la cúspide de la 2ª casa el signo 
Aries con los grados 25. 
Por último, la columna extrema de la derecha nos señala que la figura 26, 
que contiene, con el signo de Tauro arriba, deben ser ingresados en la cima de la 
casa 3ª. 
Ahora también nos es necesario cubrir las otras seis casas que faltan con 
los grados y signos correspondientes, los cuales son, como ya hemos dicho, los 
opuestos a los que tenemos marcados. 
El grado 18 de Géminis pasará a la casa 4ª en oposición a los 18 grados de 
Sagitario de la 10ª. El signo Cáncer con sus 9 grados en la cúspide de la casa 
quinta opuesto a los 9 grados de Capricornio que tenemos en la undécima, y así 
sucesivamente con las cuatro restantes. Guando todas las casas estén cubiertas 
conviene proceder a contar los signos, con objeto de ver si están los doce; viendo 
en este caso que no falta ninguno, y por consiguiente, también este horóscopo ha 
llegado al mismo estado de adelanto que los tres primeramente hechos. 
Estos cuatro horóscopos de los cuatro niños nacidos en la misma ciudad de 
Chicago, en el mismo día y año (2 de agosto de 1909), pero en horas diferentes,
nos señalan gráficamente que los hombres pueden nacer, y nacen en efecto, bajo 
cualquiera de los doce signos del Zodíaco en cualquier día del año y en cualquier 
parte del planeta Tierra. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Cuando comparamos los cuatro horóscopos que hemos erigido, podemos 
aprender varias lecciones importantes. En primer lugar, podemos ver la poca importancia que tiene el dicho que oímos con frecuencia de: "Yo nací en Tauro”, "Yo 
he nacido en Escorpión”, lo cual significa simplemente que la persona en cuestión 
nació en mayo o noviembre cuando el Sol está en los signos mencionados. Semejante afirmación nos revela inmediatamente a una persona que conoce bien poco 
de la ciencia astrológica e indica el hecho, de que si ella tiene hecho de sí misma 
un horóscopo, este ha sido efectuado por un astrólogo incompetente. 
Estos anuncian algunas veces el que harán un horóscopo "abarcando nuestra vida y diciéndonos nuestra «suerte» desde la cuna a la sepultura" por una suma insignificante. Pero un astrólogo concienzudo no puede hacer una delineación 
simple de nuestro carácter y temperamento sin emplear por lo menos una hora 
para hacer los cálculos y concentrarse intensamente, y para hacer predicciones 
que abarcasen toda una vida requeriría muchos días de arduo trabajo. El astrólogo 
científico puede hablar de una persona como que tiene a Tauro o Escorpión saliendo, y esta manifestación muestra inmediatamente que los cálculos se han 
hecho teniendo en cuenta el año, el mes, el día, la hora y el punto de nacimiento, 
convirtiendo por todas estas consideraciones a un horóscopo en un trabajo absolutamente individual, mientras que el otro horóscopo  (?) está determinado solamente desde el punto de vista del mes en que nació la persona, sin tener para nada en cuenta el día, la hora ni aún el año. Si un horóscopo fuese hecho por tal mé-
todo, o mejor dicho, falta de método, habría solamente doce clases de personas 
en la Tierra y todas las personas nacidas en igual mes tendrían el mismo destino. 
Esto es terminantemente erróneo, pues, en efecto, no hay ni dos personas cuyas Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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experiencias sean las mismas exactamente, y una Astrología que no hace estas 
separaciones no puede ser una ciencia verdadera. 
El astrólogo científico pregunta primero por el año del nacimiento, porque 
sabe que los planetas no se ponen en las mismas posiciones relativas más que 
una vez en un Gran Año Sideral, es decir, que un horóscopo hecho para un niño 
nacido en el año 1909 no puede duplicarse hasta que pasen 25.868 años. Después pide el mes, pues sobre este dato depende la posición del Sol, el cual se 
halla en un signo diferente cada mes del año. 
El día determina especialmente la posición de la Luna, la cual cambia de un 
signo a otro cada dos días y medio, siendo necesaria la hora para precisar su posición, toda vez que recorre cosa de 12 grados cada día. 
Aún con todos estos datos, el horóscopo estaría falto de individualidad, 
pues si un niño nace cada segundo, eso significaría que nacen 3.600 personas en 
la misma hora. Si pudiéramos retraer la fecha dentro de un período de diez minutos de la división actual del tiempo, tendríamos con ello que, para calcular una relativa posición de los planetas de tal modo únicamente permitiría la existencia de Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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600 clases de gente en la Tierra. Pero si añadimos  el último dato, el lugar, que 
nos permite el calcular el  grado y el  signo que sale, tendremos un horóscopo 
absolutamente individual, pues, efectivamente, es muy raro que dos personas 
nazcan en el mismo punto, a la misma hora y minuto. Aun los gemelos nacen con 
intervalos que varían de veinte minutos hasta varias horas de diferencia, y podemos ver fácilmente que un grado diferente saldrá para cada uno de ellos. Cuando 
la última parte de un signo está saliendo para uno de los mellizos, el otro generalmente nace bajo el otro signo próximo, y como el signo saliente es uno de los 
principales factores para moldear el cuerpo, el aspecto del segundo gemelo puede 
ser totalmente diferente del primero. 
Una comparación de los signos salientes nos indica una aparente falta de 
uniformidad en el movimiento diurno de la Tierra. A las 2:15 A. M., está naciendo 
Cáncer por su grado 8:10, mientras que doce horas más tarde, los grados 29:16 
de Escorpión se hallan en el Ascendente, mostrando  que el lugar de nacimiento 
recorrió solamente cosa de 141 grados en las doce horas referidas. Para completar el círculo debe recorrer 210 grados en las 12 horas restantes. Pero como la 
rotación diurna de la Tierra sobre sus ejes es uniforme, la falta de uniformidad en 
el movimiento señalado más arriba, es debida a que su moción diurna no es exacta. 
Este resultado es producido por la oblicuidad de la eclíptica y la consiguiente desigual división de la última por los planos que separan las casas, cuyos planos son aquellos del horizonte y del meridiano y los cuatro intermedios de 30 grados de intervalo. Por esta razón, algunos signos nacen más lentamente que otros 
y se llaman, por lo tanto, signos de larga ascensión, mientras que sus opuestos, 
por el contrario, se los llama de corta ascensión. 
Debe ser evidente, por lo dicho arriba, que muchas más gentes nacen bajo 
los signos de larga ascensión: Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpión y Sagitario en 
el hemisferio Norte y en sus opuestos en el hemisferio Sur. 
  Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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CAPÍTULO V
MODO DE CALCULAR LA POSICIÓN DE LOS PLANETAS
Ya hemos dicho que el librito astrológico llamado Efemérides que nos es 
necesario para estos trabajos, está calculado tomando como base el meridiano de 
Greenwich (Inglaterra) a las 12 de cada día, y por lo tanto será necesario hacer las 
necesarias correcciones con arreglo al lugar de nacimiento si es Este u Oeste, de 
la población inglesa mencionada, cuando se desea calcular un horóscopo. 
Añadiendo 4 minutos por cada grado de longitud del lugar de nacimiento si 
es al Oeste de Greenwich a la Hora Local Exacta del nacimiento, obtenemos la 
Hora Media de Greenwich como se registra por el reloj de aquel observatorio. Esto 
se abrevia de este modo: H. M. G. 
Aplicaremos, pues, esta regla para calcular la Hora Media de Greenwich para el horóscopo del día 2 de agosto de 1909 a las 8:15 A. M. en Chicago, que se 
halla a los 88 grados de longitud. 
Multiplicando los 88 grados de longitud Oeste en que se halla situado Chicago por 4 minutos nos da un local de 352 minutos, los cuales, divididos por 60 
minutos que tiene cada hora, obtenemos 5 horas y 52 minutos que sumamos a la 
Hora Local Exacta de! nacimiento, o sea, las 8:23 de la mañana, y entonces el 
resultado es las 2:15 de la tarde, que representa la H. M. G. 
De manera que vemos que en el momento en que el niño nacía en Chicago, 
a las 8:15 de la mañana, el reloj del Observatorio  de Greenwich apuntaba a las 
2:15 de la tarde, y esta es la hora que debemos retener en nuestra mente para 
calcular la situación de los planetas; y con objeto de tener tan pocos factores como 
sea posible en la mente, debemos aconsejar al principiante el que olvide la Hora 
del nacimiento, una vez que haya determinado la Hora Media de Greenwich. 
En longitudes occidentales, la H. M. de G. puede avanzar hasta dentro del 
día que sigue al nacimiento, debido a la adición de cuatro minutos por cada grado 
de longitud. En los casos en que la longitud del punto de nacimiento es al Este de 
Greenwich, se hace una substracción de 4 minutos por cada grado de separación, 
de aquí que la H. M. de G. puede retroceder hasta el día que precede al nacimiento. Por esta razón no decimos el día del nacimiento, ni la hora del nacimiento, sino 
el día y la hora de la Hora Media de Greenwich (H. M. G..) 
Ahora nos concierne el hallar la moción de los planetas durante el día Hora 
Media de Greenwich, la cual es la efectuada entre el mediodía anterior a la H. M. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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G., hasta el mediodía posterior. La posición de los planetas se hallan en las Efemérides. 
Como quiera que la H. M. G. es la del 2 de agosto de 1909, a las 2:15 P.M., 
si deseamos calcular el movimiento diario del Sol observamos su longitud en el 
mediodía del 2 de agosto (el mediodía anterior a la H. M. G.) y al mediodía del 3 
de agosto (mediodía posterior), y como debemos hacer una operación de restar, 
colocamos la longitud del día posterior arriba y debajo la del día anterior, puesto 
que de este modo se nos facilita la operación. 
El paso inmediato después de saber la Hora Media de Greenwich es el encontrar el intervalo comprendido entre esta Hora Media y el "mediodía más cercano," pues esto constituye una de las bases para la corrección de que tratamos. En 
el horóscopo actual, la Hora Media es las 2:15 de la tarde del 2 de agosto, e inmediatamente vemos que el "mediodía más cercano" es el día 2, y como consecuencia, el intervalo será el tiempo que va desde las 12 a las 2:15 de la tarde, o sea, 2 
horas 15 minutos. 
Una vez que se ha encontrado la moción de un planeta en el día, Hora Media de Greenwich, y el intervalo de la Hora Media de Greenwich al mediodía más 
cercano, el problema se presenta de este modo. 
La posición de los Planetas se encuentra en el librito Efemérides, calculadas a las 12, o sea, la Hora Media de Greenwich y con la hora señalada en el libro 
mencionado debemos empezar. 
Hemos visto que la H. M. de Greenwich en este caso, o sea, el 2 de agosto 
de 1909, cuando nuestro niño nació en Chicago, eran "las 2:15 de la tarde," sin 
volvernos a acordar que los relojes de Chicago señalaban "las 8:15 de la mañana”. 
Es natural suponer que para saber lo que un planeta ha recorrido durante 
una fracción del día, no tendremos más que averiguar lo que recorrió en las 24 
horas, o sea, del mediodía anterior al mediodía siguiente, que es lo que dura el día 
que se quiere significar con Hora Media de Greenwich. 
La cosa es por demás sencilla. Tomemos por ejemplo al Sol y veremos en 
las Efemérides, que el día 2 de agosto estaba en los 9 grados y 31 minutos del 
signo Leo, y el día 3 se hallaba en los 10 grados y 28 minutos del mismo signo, o 
sea, que solo ha recorrido 57 minutos. Visto esto diremos: si el Sol, en un día recorre 57 minutos de un grado del Zodíaco, ¿cuánto recorrerá en 2 horas 15 minutos? El problema se resuelve fácilmente por medio de una simple operación de 
división aritmética, dándonos como resultado muy aproximado el de 5 minutos. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Este método de corrección de los planetas por simple proporción es expeditivo y puede usarse con ventaja cuando, como en este caso, un planeta recorre 
menos de un grado diario; pero, por ejemplo, con Venus, Mercurio y especialmente la Luna es más fácil y rápido emplear otro procedimiento sencillísimo también 
(aun más que el anterior, a pesar de lo que pueda representar su título), o sea, por 
medio de una tabla de logaritmos que se encontrará en las últimas páginas de este tratado, así como en nuestras Efemérides para cualquier año, siendo su uso 
excesivamente sencillo. 
En una línea, en la parte superior de la tabla de logaritmos, se indican horizontalmente los números 0 al 23, que nos representan los  grados y también las 
horas, puesto que ambos están divididos en 60 minutos. Esto en cuanto horizontalmente, o sea, de izquierda a derecha. 
Verticalmente, es decir, de arriba a abajo, hay una columna que va desde el 
0 al 59 y que representa los minutos. 
Cuando deseamos saber el logaritmo de un cierto número de horas y de 
minutos, simplemente tomamos la tabla que nos ocupa, ponemos el índice de 
nuestra mano en el número horizontal y lo bajamos hasta frente al número de los 
minutos. La cifra de intersección será el logaritmo que buscamos. 
Por ejemplo, la moción diaria del Sol en el horóscopo que nos ocupa es la 
de 0 grados y 57 minutos. Colocamos, pues, nuestro dedo índice en la columna 
marcada con 0, arriba, y lo corremos hacia abajo hasta que lleguemos a la línea 
con la cifra 57 de la columna de minutos. Donde esta línea intercepta la columna 
se halla el número 1.4025, la cual es el logaritmo de la moción del Sol en el día H. 
M. G. correspondiente del mediodía del 2 de agosto al mediodía del 3 de agosto. 
Del mismo modo que encontramos el logaritmo para la moción del Sol y en 
la misma Tabla puesto que, repito, sirve lo mismo para grados que para horas,
podemos buscar el logaritmo de este "intervalo": 2:15
Pondremos, pues, nuestro dedo índice en el número 2 y bajándolo por la 
misma columna, hasta frente al 15, encontraremos la cifra 1.0280, o sea, el logaritmo del intervalo. 
Ya es sabido que todos los planetas tienen distinta velocidad, y por lo tanto, 
cada uno de ellos debe ser calculado separadamente  de los demás, puesto que 
cada uno tendrá distinto logaritmo, pero no así el logaritmo del intervalo porque es 
lógico que debe ser el mismo para todos ellos y una vez hecha la operación la 
tenemos para el cálculo de todos los planetas, en los cuales no sea necesario utilizarlo, o sea, en el ejemplo que nos ocupa: 1.0280. 
Continuando nuestro cálculo diremos: Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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El valor de ese logaritmo, 2.4305, en horas y minutos, nos lo proporcionará 
la valiosa Tabla de Logaritmos anterior, buscando en ella esa cifra o la más inmediata. En este ejemplo la encontramos en la columna marcada con el 0 en la parte 
superior, o sea, la de las horas y en la marcada con el 5 en la columna vertical de 
la izquierda, o indicadora de los minutos. Por lo tanto, el logaritmo de 2.4305, o en 
su defecto el más cercano en la Tabla, que es 2.4594, equivale a cinco minutos, o 
sea, lo mismo que encontramos por medio de la operación de dividir los 57 minutos recorridos en un día por el Sol por las 2:15 horas, fracción del día que examinamos, es decir, que nos dan el mismo resultado operando con logaritmos que por 
proporción. El último método puede parecer más fácil al principiante, pero una vez 
que el logaritmo del intervalo se ha encontrado, se verá que el método logarítmico 
es más fácil, rápido y exacto, pues no siempre los resultados obtenidos por los dos 
métodos son exactamente iguales, y especialmente en el caso de la Luna debe 
usarse, el procedimiento de logaritmos. 
Habiendo encontrado la distancia recorrida por un planeta durante el intervalo comprendido entre la Hora Media de Greenwich y el mediodía más cercano,
para hallar el lugar del planeta a la H. M. G. (lo  cual constituye la finalidad de 
nuestros cálculos), debemos  añadir este incremento de corrección a la longitud 
del planeta del mediodía más cercano al día H. M. G., si esta Hora Media de 
Greenwich es P.M., pues en tal caso el planeta ha recorrido más de lo que indican 
las Efemérides. 
Si, por otra parte, la H. M. G. es (A.M.), o sea, antes del mediodía, el planeta no ha alcanzado aún la posición indicada por las Efemérides para el mediodía; 
de aquí que sea necesario substraer la distancia recorrida durante el intervalo —
el incremento de corrección— de la longitud del planeta dada en las Efemérides 
para el mediodía más cercano a la Hora Media de Greenwich. 
En el caso presente la Hora Media es  después de mediodía (P.M.); así, 
pues, debemos sumar y diremos: 
Esta posición es la que pondremos en el horóscopo y en la casa en la que 
se halle el signo quinto, que es el de Leo. Para comodidad y regla de nuestros lectores indicaremos el orden en el cual deben proceder para calcular la posición de 
los planetas: Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Primero: Averiguar la hora media, añadiendo a la Hora Local del punto de 
nacimiento, 4 minutos por cada grado de longitud al Oeste de Greenwich (substrayendo si es al Este.)  
Segundo: Averiguar el intervalo entre la Hora Media y el  mediodía más 
cercano, así como el logaritmo de este intervalo. 
Tercero: Averiguar la moción del planeta durante todo el día que se examina, o sea, desde el mediodía anterior a la Hora Media al mediodía siguiente, así 
como el logaritmo que represente. 
Cuarto: Sumar los dos logaritmos, o sea, el del intervalo al del movimiento 
en el día del planeta, cuya suma "es el logaritmo del recorrido del planeta en cuestión durante este intervalo”. 
Quinto: Averiguar el valor del logaritmo anterior en grados y minutos, lo 
cual es lo que llamamos el "incremento de corrección”. 
Sexto: (a) Cuando la Hora Media es Antes Meridiano (A.M.) restar el "incremento de corrección" de la posición del planeta en el mediodía más cercano a 
la Hora Media. 
(b) Cuando la Hora Media es  Pasado Meridiano (P.M.) sumar el "incremento de corrección" a la posición del planeta al mediodía más cercano a la Hora 
Media de Greenwich. 
Observación muy importante a tener en cuenta: Cuando los planetas están en la disposición que llamamos "Retrógrado”, la sexta regla es al revés. 
En cualquiera de los casos, ya sea aplicando la sexta por medio de una 
operación de restar cuando H. M. de G. es antes del mediodía, o sumando el incremento de corrección cuando aquélla es después del mediodía, o bien aplicando 
esta regla sexta inversamente en el caso que veamos que un planeta retrocede 
aparentemente, nos dará la posición exacta del planeta a la H. M. de G., cuyo 
resultado, repetimos, debemos insertar en el horóscopo. 
Las reglas mencionadas han sido todas aplicadas para nuestro cálculo anterior y como el logaritmo del intervalo será el mismo para todos los planetas, no 
necesitaremos volver a calcularlo, sino simplemente utilizar el mismo para todos 
los nueve astros planetarios. 
Encontraremos "siempre" algunos planetas que han caminado tan poco en 
el espacio de un día, que no es necesario hacer ninguna clase de cálculo para 
determinar su posición en el momento que nos interesa y en tales casos no tenemos que hacer otra cosa más que poner la posición que nos den las Efemérides.
Únicamente debemos aplicar el buen sentido de que si la hora del nacimiento está 
más cercana al mediodía anterior, poner esta y por el contrario, debemos poner la 
del día posterior en el caso de que el nacimiento hubiese tenido lugar en un momento más cercano a las doce del día posterior. ¿Por qué? Sencillamente, porque 
el planeta estaría más cercano de una u otra hora, según sea que la hora del nacimiento fuese más aproximada a un mediodía o a otro. 
Los planetas que se encuentran en este caso "siempre" son: Neptuno, Urano, Saturno y Júpiter. Marte navega muy lentamente y quizá variando un minuto 
en más o en menos, según el caso tendremos suficiente. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Para calcular la posición del Sol hemos aplicado el procedimiento recomendado, pero, como la H. M. G. en (2 de agosto a las 2:15 P.M.) y el logaritmo del 
intervalo (1.0280) son siempre los mismos, no necesitamos volver a calcularlos 
otra vez según las reglas 1ª y 2ª, sino que empezaremos nuestros cálculos para la 
Luna y demás planetas con arreglo a la sección 3ª. 
El estudiante debe recordar que hay 30 grados en cada signo y 60 minutos 
en cada grado. En la substracción anterior nos ha sido preciso tomar 1 grado y 
añadir sus 60 minutos a los 39, pues solamente así nos es posible restar los 55 
minutos de la cantidad de abajo de los 99 minutos que tenemos en la cifra de arriba una vez añadidos estos 60 minutos del grado pedido a este valor, dándonos 
por lo tanto 99 minutos, de los que restamos los 55 y nos queda un remanente de 
44 minutos. Del mismo modo pedimos un signo, o sean 30 grados y los añadimos 
al grado que nos queda después de haber dado uno de ellos a los minutos, y por 
consiguiente podemos restar 17 grados de 31 que nos dan, y como consecuencia, 
nos deja un resultado de 14 grados. 
De acuerdo con nuestra regla 4ª añadimos: 
La sección quinta nos conduce a averiguar el valor de este logaritmo y vemos en la Tabla de Logaritmos que el más inmediato a este es el 1.2393. Encima 
de esta cifra vemos en lo alto de la columna la cifra 1, y al extremo izquierdo vemos el número 23, indicando que la Luna ha viajado 1 grado y 23 minutos durante 
el intervalo entre la H. M. G. y el mediodía más inmediato. Esto es, pues, el incremento de corrección. 
La sección sexta (b) nos dirige a añadir el incremento de corrección de este modo: Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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El movimiento de Neptuno, Urano, Saturno y Júpiter en el día H. M. de G., 
desde el mediodía del 2 al 3 de agosto se ve en seguida en las Efemérides que es 
solo de unos cuantos minutos. Consecuentemente la distancia recorrida por ello 
en el intervalo es insubstancial y pueden ser ingresados en el horóscopo, con la 
misma longitud del mediodía más cercano a la Hora Media de Greenwich del día 2 
de agosto. Marte ha recorrido unos 15 minutos de este intervalo, y nosotros podemos, por lo tanto, añadir un minuto por su carrera en este intervalo a la longitud 
que tienen las Efemérides para el día 2 de agosto, poniendo a este planeta de 
Marte en el horóscopo en los 3:58 de Aries. 
El planeta Venus necesita también corrección de logaritmos y decimos: 
  
El incremento de corrección, o sea, el valor del logaritmo 2.3290 o el más 
aproximado, que en este caso es 2.3133, es igual a 0 grados y 7 minutos. 
  Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
44
Mercurio también ha recorrido mucho espacio, lo suficiente para necesitar 
las operaciones calculatorias para precisar su longitud exacta en H. M. G. del nacimiento por medio de logaritmos. 
  
El valor de este logaritmo, 2.0894, ó sea el incremento de corrección, es de 
0 grados, 12 minutos. 
  
  
Además, también hay que considerar como elemento de juicio para insertar 
en el horóscopo el nodo de la Luna, conocido en astrología como Cabeza del Dragón y Cola del Dragón y su posición nos la dan las mismas Efemérides para la 
cabeza del Dragón y en cuanto a la posición de la Cola del Dragón, como es lógico, está en posición diametralmente opuesta. Ejemplo: Si la posición de la Cabeza 
del Dragón el día 2 de agosto de 1909 estaba en los 13:47 grados de Géminis; la 
Cola del Dragón estará en los 13:47 grados de Sagitario, y estos números deben 
entrar a formar parte del horóscopo. 
Todavía nos falta conocer otro factor que debe ser ingresado en la carta natal: la Parte de la Fortuna, cuyo signo es este: 
Este es un punto imaginario calculado por medio de las longitudes del Sol, 
de la Luna y del Ascendente. 
La filosofía que lo informa es la de que el cuerpo humano es producido por 
las fuerzas lunares. En el momento de la concepción de un ser puede demostrarse 
matemáticamente la posición en que se hallaba la Luna, o sea, que estaba en el 
mismo grado que lo está el Ascendente al nacer (aunque ahora tenga una longitud 
diferente.) En una de estas posiciones la Luna, puede decirse, ha magnetizado el Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
45
polo positivo. En la otra, el polo negativo del átomo simiente, que es como un 
magneto, atrae hacia sí las substancias químicas que sirven para construir el 
cuerpo físico. 
Las fuerzas solares vitalizan el cuerpo y como este está decayendo constantemente, es necesario una esencia para reparar el desgaste. Tal nutrición, así 
como todas las posesiones materiales son, astrológicamente hablando, derivadas 
de las fuerzas combinadas del Sol y de las dos posiciones nombradas anteriormente de la Luna. 
Cuando los aspectos planetarios de esta Parte de la Fortuna son favorables, siguen éxitos materiales y prosperidades, y cuando hay influencias adversas 
centradas sobre este aspecto, pueden esperarse consecuencias contrarias. La 
naturaleza del planeta expectante, el signo y la casa en que se halle nos dirán el 
origen de lo que podemos esperar, ya sea para el bien o para el mal, y de este 
modo nos indicarán en la forma que debemos dirigir nuestras energías para evitarlo. 
Los signos del Zodíaco se cuentan desde Aries, el cual es el primer signo, y 
cada uno está numerado como sigue. 
Para calcular la posición de la Parte de la Fortuna, se sigue este procedimiento: 
Añadir a la longitud del Ascendente, o sea, signo, grado y minuto en que se 
halla la longitud de la luna, signo, grado y minuto. 
De esta suma se resta la longitud del Sol, signo, grado y minuto también, y 
el resultado es la posición buscada de la Parte de la Fortuna que indicará el signo, 
grado y minuto que deberá insertarse en el horóscopo. 
Aplicando esta regla al horóscopo que estamos calculando, disponemos los 
factores que hemos dicho como un ejemplo: 
  Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
46
El signo duodécimo corresponde a Piscis, y, por consiguiente, la longitud de 
la Parte de la Fortuna que debe ocupar en el horóscopo será la de Piscis 28:38. 
En el ejemplo anterior el estudiante observará que al añadir los grados de la 
Luna a los del Ascendente: 19 y 18 más 1 grado que llevamos de los minutos, porque 18 y 56 hacen un total de 74, pero como solo hay 60 minutos en un grado, es 
necesario pasar estos 60 a la columna del inmediato valor superior, o sea, convertirlos en un grado y dejar en la columna de los minutos el resto, o sea, 14 y al 
sumar este grado con los 19 + 18 tenemos 38 grados, pero como quiera que cada 
signo tiene únicamente 30 grados, debemos dejar en esta columna el exceso que 
pasen de 30 grados, o sea, 8 y estos 30 pasan a los signos convertidos en 1 grado, unidad del valor inmediato superior. Estas operaciones se llaman de números 
complejos y son exactamente igual que al operar con horas y minutos, al añadir 60 
minutos a las horas o grados. 
Si después de restar la longitud del Sol nos encontráramos con un resultado 
superior a 12, que es el número de signos del Zodíaco, toda la dificultad se elimina 
mediante la simple deducción de este número 12 de los signos que tengamos y el 
resultado es el que tomamos para pasarlo al horóscopo. 
También ocurre que los signos de la longitud del Sol excedan a las longitudes de los dos unidos, la Luna y el Ascendente, de modo que nos sería imposible 
el realizar la resta. Por ejemplo si la: Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
47
En la substracción que acabamos de efectuar de 55 minutos de 45, hemos 
pedido un 1 grado, 60 minutos, y los hemos añadido a los 45, con los que reunimos 105 minutos, de los cuales restamos 55, con una diferencia de 50 minutos. 
Para restar 29 grados de 20 que nos quedan, después de haber dado 1 
grado a los minutos, nos es preciso pedir un signo, 30 grados, a esta columna, con 
lo que tendremos 50 grados. De este modo podemos restar de este número los 29 
grados y nos dejará un remanente aún de 21 grados. Ahora, como quiera que 
hemos dado 1 signo a los grados nos quedan solo 14 signos, de suya cifra restamos los 10 del substraendo, dándonos un residuo de 4 signos. El signo cuarto es 
Cáncer, así que la longitud de la Parte de la Fortuna para ponerla en el horóscopo 
será la de 21:50 de Cáncer. 
Ahora haremos una lista de las longitudes de los planetas como las hemos 
ido anotando antes de colocarlas en el horóscopo. 
  Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
48
Los planetas pueden colocarse en el horóscopo una vez dispuestos en la 
forma anterior, pero para ello el estudiante debe tener un cuidado especial en estos dos puntos. 
Primero: Que los planetas pasen a sus casas correspondientes y en debido 
orden. Los signos y grados del Zodíaco van en la dirección señalada por las flechas. Por consiguiente, empezando a contar por Aries, (que debe estar en la casa 
séptima toda vez que el 14 de Aries ocupa la cúspide de la casa octava), observamos que Marte está en 3:58 de Aries; por lo cual lo colocamos en la casa séptima bien cerca de la línea de la casa octava. Como quiera que Aries 14 está en la 
cima de la línea que marca la entrada en la casa octava y Saturno en Aries 23:13, 
lo colocamos en la casa octava, precisamente sobre la línea. De esta manera ambos planetas están en propia relación el uno con el otro y con las casas, y están 
colocados de tal modo, que al leer el horóscopo no podremos equivocarnos respecto al signo en que están. Si Marte hubiera sido puesto debajo en la casa séptima, podría parecer, si no se fijaba el astrólogo detenidamente, que se hallaba en 
Piscis, y Saturno, colocado más allá en la casa octava, quizás se creyese estaba 
en Tauro. Todo esto causaría un error al leer y esto se puede evitar con un poco 
de cuidado. Si el estudiante observa detenidamente el método indicado para insertar los planetas en el horóscopo, no tendrá que tropezar con ninguna duda en 
cuanto al respecto del lugar que los planetas ocupan. 
Segundo: La posición de los planetas debe ser legible sin necesidad de 
volver y de mover el horóscopo, pues todo ello es contraproducente para una propia concentración. Si los planetas en la tercera, cuarta, novena y décimas casas 
se escriben como los hemos indicado en el caso de Neptuno y Urano, este 
inconveniente habrá desaparecido. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
49
El horóscopo ha quedado levantado y está completo.  Muchos astrólogos 
hay que al llegar aquí empiezan a estudiarlo, pero para hacer este trabajo perfectamente, es necesario hacer un índice, parecido al que se halla en el último capítulo, pág. 49. Con objeto de que el estudiante se haga familiar con el modo de hacer 
un horóscopo, completaremos primeramente el horóscopo levantado para el nacido a las 8:15 P.M. del día 2 de agosto de 1909, porque este horóscopo nos ofrece 
ciertas peculiaridades cuya ilustración reviste gran importancia. 
  
He aquí un punto importante. Cuando sumamos 5 horas y 52 minutos a las 
8 P.M. llevamos la H. M. G. dentro del día siguiente y en el momento exacto en 
que el niño nacía en Chicago, que los relojes señalaban las 8 horas y 15 minutos 
de la noche del día 2 de agosto, el reloj del Observatorio de Greenwich daba las 
2:15 de la mañana del día 3 de agosto. Ahora, con este resultado,  el día 3 de 
agosto es el día más cercano a la H. M. de G. y el intervalo entre la H. M. de G Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
50
(2:15 A.M.) y el mediodía más cercano es por lo tanto de 9 horas y 45 minutos, 
siendo el logaritmo del intervalo de 0,3912. 
Hemos efectuado las operaciones prescritas en las secciones una y dos de 
nuestra regla y a continuación hallaremos la moción del Sol en el día H. M. de 
Greenwich, como se indica en la sección tres: 
Esta es la posición en que pondremos al Sol en el horóscopo, es decir, en 
los 10 grados 5 minutos del signo Leo. En el último horóscopo  añadimos el incremento de corrección a la longitud de cada planeta, por que el día H. M. de 
Greenwich era después de mediodía. En este como la H. M. de G. es antes de 
mediodía, restamos el incremento de corrección de la longitud de cada planeta en 
el mediodía, más cercano a la H. M. G., como dijimos en la sección 6 (b) de la 
regla. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
51
Al igual que en el primer horóscopo que calculamos, pasaremos en este 
también los planetas Neptuno, Urano y Saturno, sin corrección ninguna y ponemos 
la longitud de cada uno de ellos que hallamos indicada en las Efemérides para el 
mediodía más próximo de H. M. de G. en el horóscopo. El movimiento de Marte 
durante el día H. M. de G. es de 15 minutos, y por lo tanto, la moción durante el 
intervalo de 9 horas 45 minutos debe ser cosa de 6  minutos. Substrayendo 6 
minutos de la longitud de este planeta del día 3 de agosto (El mediodía más 
cercano a H. M. de G.) tendremos que la posición de Marte en el horóscopo debe 
ser 4 grados y 6 minutos de Aries. Asimismo, Júpiter requiere una corrección de 4 
minutos, quedando su posición en los 15:17 de Virgo. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
52Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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La posición de la Cabeza del Dragón, o sea, el Nodo de la Luna, y la Cola 
del Dragón, debe hallarse también. La Cabeza del Dragón para el 3 de agosto, el 
mediodía más próximo a la H, M. de G, se encuentra en las Efemérides en la posición de 13:44 de Géminis. La Cola del Dragón ocupa, como ya sabemos, el punto opuesto, es decir, los 13:44 de Sagitario. 
Queda aún por calcular la Parte de la Fortuna, y anotamos los factores que 
para ello intervienen, de este modo: 
  Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
54
Ha llegado el momento de que hagamos la lista de los planetas para que 
podamos insertarlos en el horóscopo ordenadamente: 
  
Hemos erigido dos horóscopos y una comparación entre ellos nos revela el 
hecho de que aunque levantados para personas nacidas en el mismo día del año 
y en la misma ciudad, las características de una de estas personas serán enteramente distintas de las de la otra, y como el carácter es el factor determinante del 
destino, las vidas de estas dos personas serán, por lo tanto, opuestas. 
Antes de que juzguemos estos dos horóscopos es necesario que obtengamos una clara concepción de las relaciones de los planetas entre cada uno de 
ellos, entre los signos del Zodíaco y entre las casas en que están colocados en Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
55
cada uno de los horóscopos, y con esta finalidad haremos un índice que nos revelará estas relaciones a simple vista, para que nuestros cerebros no estén 
preocupados con las matemáticas a la hora en que estemos totalmente libres para 
que nos podamos concentrar intensamente sobre el significado de cada uno de los diferentes aspectos y posiciones. 

RETROGRADACIÓN

En la página de muestra de las Efemérides, inserta al final de este libro, se 
encontrará en las columnas de Saturno y Marte una R mayúscula. Su significado 
es el siguiente: 

Los planetas en nuestro sistema solar se mueven en una sola dirección alrededor del Sol, pero debido a su separación del astro rey, las órbitas que describen tienen diferentes diámetros, así como varían también sus velocidades. 

La Tierra marcha a una velocidad aproximadamente de 104.585 kilómetros a la hora, y el círculo en el que se mueve es tan enorme, que necesita 365 1/4 dí-
as para recorrerlo. 

Mercurio, debido a su situación más próxima al Sol, efectúa una órbita mucho más pequeña a su alrededor, navegando a una velocidad de 167.336 kilómetros, también a la hora, recorriendo su órbita en 88 días. 

Urano, uno de los planetas más antiguos del sistema solar al que pertenecemos, está, por consiguiente, más alejado del Sol y como consecuencia lógica, la 
órbita en que se mueve para redondear al Sol, es inmensamente mayor que las de los planetas citados, tardando 84 años en recorrerla, si bien navega a una velocidad de 24.135 kilómetros por hora, presentando los  demás planetas variaciones semejantes de velocidad y extensión de órbitas. 

Si estos cuerpos celestiales se movieran sobre una línea recta, los más pequeños y veloces adelantarían bien pronto a los más voluminosos y lentos, pero siendo así que su movimiento es circular, pasan por un punto de observación determinado una y otra vez. "Si este punto de observación fuese inmóvil”, el movimiento de avance constante de los planetas de sus órbitas respectivas, sería 
visible para todos los observadores, pero esta es la dificultad: "no existe ningún 
punto inmóvil"; cada partícula, desde Júpiter, el gigante de nuestro sistema solar, 
hasta la más mínima expresión de volumen, todo se halla en movimiento constante alrededor de un centro común y por lo tanto "hay momentos en que un planeta 
se mueve casi transversalmente con relación a la órbita de otro planeta" y "aquel 
parece como si durante un espacio de tiempo variable permaneciese inmóvil 
en su órbita”. Los astrónomos describen este fenómeno de espejismo diciendo 
que "aquel planeta está estacionado o inmóvil".
Por otro lado, esta moción oblicua de los planetas con relación a la posición 
de la Tierra en su órbita, hace que "parezca que su movimiento en el Zodíaco 
es hacia atrás", y a esta "apariencia" o ilusión óptica, la conocemos con el nombre de "Retrogradación". 
En las Efemérides se encuentra en algunas ocasiones en las columnas que 
constituyen una R mayúscula, la cual nos indica la hora del día en la que el plane-Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
56
ta a que se refiera "parece" que empieza a retroceder en su camino; y esta aparente retrogradación continúa hasta que en la misma columna encontramos una D 
mayúscula, con la cual se significa que el "fenómeno óptico" observado desde 
nuestro planeta, de marcha hacia atrás, termina, y comienza otra vez el movimiento directo o hacia adelante. 
Pero aunque este movimiento de retroceso es solo "aparente," tiene un 
efecto muy real y efectivo respecto a las influencias que puede ejercer el planeta, 
puesto que es el  "ángulo" del rayo del mismo lo que determina su poder e influencia. Los planetas son focos que transmiten e intensifican las propiedades de 
las estrellas fijas, por lo que nos afectan en un grado mucho más elevado que 
cuando no se hallan enfocados sobre el punto de observación: el lugar del nacimiento. 
Supongamos que en el momento del nacimiento de un niño observamos a 
Saturno y detrás de él, justamente en línea con nuestro  punto de observación, 
vemos la estrella fija "Antares”, que se halla aproximadamente a los 8 grados de 
Sagitario. En tal caso el nacido estará propenso a sufrir afecciones de la vista, las 
cuales son suficientemente graves aunque el planeta vaya "directo" en su órbita, 
como generalmente es el caso, pues entonces Antares saldrá fuera del foco gradualmente y Saturno no volverá a encontrarse en conjunción con ella hasta que 
haya completado una revolución alrededor del Sol (lo cual como ya sabemos ejecuta aproximadamente en 29 años.) Pero si por el contrario, vemos que al día siguiente, y así sucesivamente por el espacio de una  semana o dos, también en 
este caso Antares sale fuera del foco formado por el planeta y esta estrella; pero 
aquí está la diferencia importantísima, que, en vez de tardar 29 años para volver a encontrarse cuando Saturno marcha "directo,"  en este caso formará la segunda conjunción con Antares en el curso de una cuantas semanas después del 
nacimiento, y esta repetición seguida de la influencia perniciosa del rayo focal de 
la conjunción de Saturno con Antares, puede agravar el defecto innato del niño 
hasta el extremo, que,  aunque la moción retrogresiva de un planeta es solo 
aparente, su influencia sobre los intereses humanos es excepcionalmente 
real.Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
57
CAPÍTULO VI
LOS ASPECTOS
El círculo del Zodíaco, al igual que otro cualquier círculo, es divisible en 360 
grados. Dentro de este círculo las esferas celestiales se mueven ordenada pero 
distintamente, como se deja dicho en el capítulo I. Por lo tanto, los planetas que se 
mueven lentamente son alcanzados, pasados y vueltos a adelantar por los más 
veloces. Cuando un planeta se halla un cierto número de grados separado de otro 
planeta, se dice que está en aspecto. Éstos aspectos son los que siguen: 
  
Tendremos, pues, que el aspecto llamado de conjunción, como su mismo 
nombre lo indica, se verifica cuando dos planetas se hallan juntos en un sentido 
perpendicular. El de oposición, cuando se hallan a una distancia de 180 grados; la 
cuadratura, o sea, la cuarta parte del círculo, cuando se encuentran a 90 grados, o 
a 270 grados, contados por la parte más lejana, y que esto indica que faltan 90 
grados para encontrarse. El sextil, o sea, la sexta parte, cuando se hallan separados por 60 grados o 300, contados como en el caso anterior. El trino, cuando los 
separa a dos planetas 120 grados o 240, que indica que si continuamos nuestra 
cuenta, nos faltan 120 grados para juntarse y el paralelo, que es cuando dos planetas se hallan en el mismo grado de declinación, bien sea al Norte o al Sur del 
Ecuador Celestial. 
De los aspectos mencionados arriba, la Oposición y  la Cuadratura están 
considerados como malos, mientras que la Conjunción y el Paralelo están clasificados como indeterminados. Si ocurren entre los planetas llamados buenos, traen
buenos resultados, y viceversa, al ocurrir entre los planetas de mala característica, 
producen resultados adversos. Un horóscopo se considera afortunado o todo lo 
contrario, con arreglo al mayor número de trinos y sextiles en comparación con las 
cuadraturas y las oposiciones. 
Semejante punto de vista es equivocado. En el Reino del Padre no hay nada malo. Todo en el Universo trabaja y se afana hacia el bien y hacia el progreso, Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
58
aunque aparentemente, a nuestra limitada inteligencia, aparezca de otro modo, y 
lo que aparece así es solo bien en formación. Cuando un lapidario o picapedrero 
está trabajando y cortando una piedra preciosa, aplica un lado después de otro a 
la piedra de esmeril, y a cada contacto, podemos sentir un doloroso quejido, como 
si la piedra pudiese sufrir dolor. Gradualmente, sin embargo, y como resultado del 
proceso del esmerilado y pulido, la piedra adquiere una bellísima y refulgente claridad, con numerosas facetas capaces de recibir, reflejar y refractar la brillante luz 
del Sol. 
La misma operación se produce con nosotros por el sufrimiento que las malas configuraciones y aspectos nos reportan. 
Dios y sus ministros, los Siete Espíritus Planetarios, son los picapedreros y 
el hombre es un diamante en bruto. Para pulir y descubrir su naturaleza espiritual, 
son necesarias experiencias variadas. Ellas pueden ser placenteras o de otro modo, pero puede asegurarse que las experiencias adversas, que nos traen los llamados malos aspectos, son factores poderosos en el desenvolvimiento de nuestra 
fibra espiritual desprendiéndonos de mucho de nuestro egoísmo, sirviendo para 
hacernos más tolerantes y simpáticos, de igual modo que el duro esmeril sirve para remover la capa rústica del diamante. 
Aunque un horóscopo lleno de cuadraturas y oposiciones pueda indicar lo 
que ordinariamente se entiende como una "vida dura”, es infinitamente preferible, 
desde un punto de vista espiritual, a otro horóscopo con buenos aspectos solamente, pues en este caso, el resultado será una existencia insípida, mientras que 
el anterior, el "malo”, dará acción y eficacia a la vida en una u otra dirección. 
Además, como las estrellas no compelen, sino que indican las tendencias 
solamente, es potestativo de nuestra personalidad para transmutar el mal presente 
en bien futuro. De este modo trabajaremos con los astros y los regiremos por la 
obediencia a la ley cósmica. 
La influencia de un aspecto entre los planetas al nacer se siente aunque no 
se hallen exactamente 60, 90, 120 ó 180 grados separados, y se admite lo que se 
llama una órbita de 6 grados. 
En la carta adjunta Saturno y Júpiter están dentro de la órbita el uno del otro 
porque uno está en 1 grado y el otro en los 7 grados de Aries. Saturno, al estar en 
el primer grado de Aries, está también en órbita con Marte en los 3 grados y con 
Mercurio en los 5 grados, pero no lo está con el Sol, la Luna y Venus, pues hay 
más de 6 grados del 1º en que está Saturno, a los 9, 12 y 14 grados respectivamente ocupados por el Sol, la Luna y Venus. 
La razón espiritual para esta órbita es como sigue. Además del cuerpo físico que nosotros vemos, por nuestros sentidos de la  visión, el hombre tiene también vehículos invisibles, llamados por Pablo cuerpos espirituales, y el hombre en 
sí mismo es un espíritu. 
Cuando nosotros hayamos desarrollado la facultad de visión espiritual que 
se halla latente en todos los hombres, veremos estos sutiles cuerpos proyectándose alrededor del cuerpo físico, el cual está colocado en el centro de su aura, al 
igual que la yema de un huevo se halla colocada en el centro, rodeada por la clara 
en todas direcciones. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
59
Antes de que los cuerpos de dos personas se pongan en contacto físico sus 
auras se confunden, lo cual es la razón del por qué nosotros "sentimos algunas 
veces la presencia de otro”, antes de que nos demos cuenta de ello por medio 
de nuestros sentidos ordinarios. 
"Como es abajo, así es arriba”. El hombre está hecho a imagen de Dios y 
de sus ministros, los ángeles estelares. Cada planeta tiene un mundo invisible que 
se extiende en el espacio más allá de la esfera densa visible por el ojo. Cuando 
estas auras planetarias se confunden (llamado aspecto en astrología) se deja sentir o, preferiblemente, se manifiesta una influencia, aunque los planetas en cuestión estén aún separados por más de 6 grados, que es la distancia observada a la 
que comienza a sentirse la influencia de los aspectos, o bien hayan pasado esta 
órbita de 6 grados para que la influencia de ese aspecto cese. 
Con objeto de determinar a simple vista el aspecto que cada planeta tiene con otro 
en el horóscopo, cuando se hallan dentro de la órbita, anotamos a continuación la 
división de los signos zodiacales: Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
60
Los planetas en signos cardinales están en conjunción, cuadratura u oposición si están dentro de órbita; los planetas en signos Fijos están también en conjunción, cuadratura u oposición si se hallan dentro de órbita y lo mismo pasa con 
los planetas que están en signos Comunes. Una mirada al horóscopo nos revelará 
cuál de los tres aspectos es el que forman entre sí los planetas. 
Otra división del Zodíaco es la siguiente: 
Los planetas en signos de fuego están en conjunción o trino si se hallan  
dentro de órbita y los planetas en signos de tierra están en trino o conjunción, y lo 
mismo los planetas en signos de aire o agua, como está indicado en el diagrama 
anterior. 
Exaltación y Dignificación esencial 
Se dice que los planetas "rigen" o están "dignificados esencialmente" en determinados signos, en los cuales la naturaleza peculiar del planeta y del signo armonizan. Cuando están situados en los signos opuestos se hallan en su "detrimento" y de aquí que estén en desármenla con los que los rodean. 
Los planetas son más poderosos en unos signos que en otros y se dice que 
están "exaltados" cuando se hallan en tales signos. Cuando se encuentran en los 
signos opuestos se dice que están en su "caída" y por lo tanto, relativamente débiles. 
La tabla siguiente nos indicará los planetas y los signos en los cuales son 
fuertes o débiles, de acuerdo con lo que dejamos dicho. Debe observarse que cada uno de los planetas, con la excepción de Urano y Neptuno, rigen a dos signos, 
y también que el Sol y la Luna rigen un signo solamente cada uno de ellos. Obsérvese también que Urano y Saturno son co-regentes de Acuario y que Neptuno y 
Júpiter lo son de Piscis. 
  Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
61
Grados críticos 
La tabla que detallamos a continuación contiene determinados grados del 
Zodíaco, a los cuales se los denomina "grados críticos”. Cuando un planeta se 
halla dentro de una órbita de 3 grados de cualquiera de esos puntos, se verá que 
ejerce una influencia mucho más poderosa sobre la vida que de otro modo. Esta 
influencia tiende a aumentar la fortaleza de alguna exaltación, así como tiende a 
equilibrar las debilidades resultantes cuando un planeta está en su "caída" o "detrimento”. Igualmente aumentará el poder de los aspectos de tal planeta. 
TABLA DE GRADOS CRÍTICOS
  Signos cardinales: 1, 13 y 26 grados de Aries, Cáncer, Libra y Capricornio. 
  Signos fijos: 9 y 21 grados de Tauro, Leo, Escorpión y Acuario. 
Signos comunes: 4 y 17 grados de Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis. 
Regente 
Se llama regente de un horóscopo el planeta que rige al signo que sale en 
el momento del nacimiento de un ser, llamándose a este signo el Ascendente, que Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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es el que ocupa la cúspide de la primera casa. Cuando hay algún planeta en la 
primera casa, en un grado inmediato al del Ascendente, puede tener una gran influencia como regente del horóscopo y aún pueden tenerla otros planetas si están 
poderosamente colocados, 
  
Elevación 
Se dice que un planeta colocado en o cerca de las casas novena o décima 
está "elevado”. Cuando más cerca está del Mediocielo (cúspide de la décima casa), tanto más "elevado" estará. Un planeta en "elevación" es mucho más poderoso, para el bien, o para el mal, que cuando está colocado en una latitud inferior. 
Angulares 
Los ángulos del horóscopo son cuatro y se encuentran en la primera, cuarta, séptima y décima casas, y de los planetas situados en ellas se dice que son 
"angulares" o que están  "accidentalmente dignificados”. Cuando están colocados de este modo ejercen una influencia más poderosa, ya sea benéfica o malé-
fica, que cuando lo están en otras casas. 
Cuando el estudiante haya digerido lo dicho hasta aquí, debe proceder a 
hacer una tabla o índice de todas las relaciones de los planetas, como se indica en 
la pág. 67. 
  Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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CAPÍTULO VII
MODO DE HACER EL ÍNDICE
Si miramos el horóscopo de las 8:15 P. M. notamos que Saturno y Marte 
están en Aries, que es un signo cardinal. Por lo tanto, lo colocamos en una columna señalada para los signos cardinales en el índice. Cáncer, el inmediato signo 
cardinal, contiene a Neptuno y este planeta debe entrar también en columna de 
los signos cardinales. Libra, el tercero de los signos cardinales, no contiene ningún 
planeta. Capricornio es el último de los signos de esta especie y en él tenemos al 
planeta Urano, y una vez que lo coloquemos en el índice, tendremos una lista 
completa de los planetas que en este horóscopo se hallan colocados en signos 
cardinales. 
Los signos fijos son Tauro, Leo, Escorpión y Acuario. En Tauro no encontramos ningún planeta. El Sol y Mercurio están en Leo, por consiguiente, los colocamos en el índice en la columna marcada con Fijos. Escorpión no tiene planetas, 
pero la Luna está en Acuario y por lo tanto debe pasar a la lista de los signos Fijos 
en el índice. 
En este horóscopo los signos Comunes de Géminis, Sagitario y Piscis no 
contienen planetas, pero Virgo, el otro signo Común, tiene a Júpiter y a Venus, de 
aquí que los pongamos en la columna correspondiente a los signos Comunes y 
asimismo debe entrar también en tal columna la Parte de la Fortuna. 
Esto completa nuestra clasificación de los planetas en cuanto al temperamento, y para asegurarnos que los hemos pasado todos al índice, debemos contarlos: cuatro están en signos Cardinales; tres están clasificados como Fijos y los 
dos restantes como Comunes, lo cual hace un total de nueve planetas, además de 
la Parte de la Fortuna. 
Vemos, pues, que está bien, y por lo tanto, procedemos de forma semejante a anotar los planetas en la columna de signos de Fuego. Los pasamos todos 
ellos al índice y continuaremos nuestra operación con los signos de Tierra, de Arte 
y de Agua. Una vez hecho esto, los tenemos clasificados respecto a los elementos 
y otra vez los contamos para cerciorarnos de que hemos pasado los nueve planetas. Cuatro están en signos de Fuego, tres en Terrestres, uno en Aéreos y otro en 
Acuáticos. El total es de nueve planetas, que es conforme. 
A continuación anotaremos la exaltación, etc., en el modo como se indica 
en el índice. 
Ahora hemos llegado al punto en que debemos anotar los aspectos y el estudiante debe estar alerta de seguir el sistema que aquí  se indica con objeto de 
que no se pase por alto ningún aspecto. 
Ponga el dedo índice de la mano izquierda sobre el primero de los planetas 
de la izquierda en la columna de signos Cardinales  en el índice. (En este caso 
Marte.) Coloque la punta de un lapicero sostenido por la mano derecha sobre el 
planeta inmediato en la columna Cardinal (aquí Saturno.) Observe de una ojeada 
en el horóscopo si estos dos planetas están dentro de la órbita (6 grados) uno del 
otro. En el caso actual no lo están, porque uno está en los 4 grados y el otro en los Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
64
23 grados. Por lo tanto, están fuera de aspecto. Conserve el dedo índice izquierdo 
en su lugar, pero mueva el lapicero hacia la derecha, hasta el planeta próximo 
(Neptuno en este caso) y vea si está dentro de la órbita. Tampoco está en aspecto. Otra vez lleve el lapicero hacia la derecha y encontraremos al último planeta de 
la línea Cardinal (Urano), y una vez aquí, veremos si este planeta está dentro de la 
órbita, así como los anteriores, y visto negativamente pasamos a la siguiente lí-
nea. 
De este modo hemos visto que el planeta bajo nuestro dedo índice de la 
mano izquierda (Marte) no tiene ningún aspecto con  ningún otro de los planetas 
situados en signos Cardinales. Entonces movemos el dedo índice un lugar hacia la 
derecha (Saturno) y colocando la punta del lápiz en el planeta inmediato de la derecha (Neptuno), repetimos el examen para ver si los planetas últimamente citados 
(Neptuno y Saturno) están dentro de órbita. Una mirada al horóscopo nos indica 
que sí, puesto que uno está en los 17 grados y el otro en los 23 grados. Están por 
lo tanto en aspecto. Nuestra regla dice que los planetas en signos cardinales, fijos 
o comunes, si están dentro de órbita (6 grados), tendrán un aspecto cualquiera de 
estos tres: conjunción, cuadrado u oposición. 
Viendo la posición de Saturno y Neptuno, nos señala en seguida que no están en conjunción, ni tampoco en oposición, deben por lo tanto estar en cuadrado. 
Por consiguiente, escribimos el signo del cuadrado y a su lado el símbolo de Saturno en la de Neptuno del índice y también otro cuadrado y el símbolo de Neptuno en la línea de Saturno. De este modo queda registrado este aspecto. 
Nuevamente permanecemos con nuestro dedo índice sobre Saturno, pero 
llevamos el lapicero también hacia la derecha, o sea, hasta Urano. Repetimos 
también nuestra búsqueda para ver si está dentro de órbita y notaremos que sí lo 
está y por sus posiciones entre Saturno y Urano, vemos que su aspecto es el de 
un cuadrado, y como en el caso anterior lo anotamos en las líneas de Urano y Saturno. Quedan, pues, registrados todos los aspectos de Saturno con los otros 
planetas situados hacia su derecha, y ahora se requiere  que llevemos el dedo 
índice hacia la derecha, o sea, hacia Neptuno, y repetimos nuestra investigación 
sobre el horóscopo para ver si está en órbita con Urano, pudiendo ver que así es 
en efecto., Neptuno y Urano están dentro de la órbita de 6 grados de separación 
uno del otro, de aquí que se hallen en aspecto de la oposición. Este aspecto lo 
registramos en el índice en ambas líneas, quedando de este  modo terminados 
todos los aspectos de Neptuno. 
Hemos, pues, registrado y examinado de un modo completo y sistemático, 
todos los aspectos entre los planetas en la línea Cardinal. El mismo modo de proceder emplearemos con los planetas en las otras líneas actuando siempre constante y persistentemente de izquierda a derecha. Si se sigue este método no 
sufriremos ningún olvido. 
Por lo que respecta a los planetas en signos de fuego, de aire, de tierra y de 
agua, debemos recordar que estarán en trino o conjunción si están dentro de la 
órbita de 6 grados. 
Cuando el aspecto sea el denominado sextil, es necesario seguir un método 
diferente. Empezando con Marte (en el caso presente en los grados de Aries) y 
añadiendo 60 grados (sextil, o sea, la sexta parte del círculo del Zodíaco) nos da 4 
grados del signo de Géminis. Véase si hay algún planeta dentro de la órbita de 4 Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
65
grados de Géminis y visto que no hay ninguno en este horóscopo, pásese el dedo 
índice izquierdo al planeta inmediato de la derecha qué aquí es Saturno. Examinando el horóscopo veremos que está en los 23 grados de Aries y añadiendo los 
60 grados de un sextil nos da 23 grados de Géminis. No hay ningún planeta dentro 
de órbita en este punto. Otra vez llevamos el dedo índice hasta el planeta próximo 
que es Neptuno, situado en los 17 grados de Cáncer. Nosotros añadimos 60 grados, lo cual nos da 17 grados de Virgo, y dirigimos un examen al horóscopo para 
ver si hay algún planeta colocado dentro de la órbita de tal punto y veremos que 
hay uno, Júpiter, que está en los 15 grados de Virgo, y por consiguiente, Neptuno 
y Júpiter están en el aspecto de sextil, cuyo símbolo y el del signo los pasamos al 
índice de ambas líneas, de Júpiter y Neptuno. 
Continuando con nuestro trabajo, pasamos el dedo índice izquierdo hacia 
todos los planetas situados a la derecha, según les llegue el turno, añadiendo los 
60 grados y comprobando si está dentro de la órbita del resultado conseguido algún planeta, registrándolo en el índice cuando sea así. Una vez que hayamos recorrido todo el círculo, habremos registrado todos los sextiles, sin omitir ninguno. 
La Cabeza del Dragón y la Cola del Dragón, ejercen  una influencia en el 
horóscopo cuando se hallan en el aspecto de conjunción con cualquier planeta o 
con el Ascendente. La influencia de la Cabeza y Cola del Dragón no abarca una 
órbita de 6 grados, sino a dos grados o a lo sumo tres grados. La Cabeza del Dragón se considera como beneficiosa, siendo su influencia equivalente o análoga a 
la del Sol en Aries y sus efectos jupíterianos. La Cola del Dragón está considerada 
como maléfica, siendo su cualidad saturniana y teniendo una influencia similar a la 
de Saturno en Libra. En el caso presente ni la Cabeza ni la Cola del Dragón, están 
en conjunción con ningún planeta, y por consiguiente no hay ningún aspecto de 
ellas que registrar en el índice. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Todavía nos faltan los Paralelos y para encontrarlos debemos abrir la página de las Efemérides del mes de nacimiento (agosto) que se encuentran en nuestro libro, al final del mismo. 
En la parte superior de la página, tenemos los nombres de los planetas: 
Neptuno, Urano, Saturno, etc., y debajo de cada uno de ellos se halla su declinación para los días del mes correspondiente, que está colocada en la columna primera por la izquierda. 
Como nuestra Hora Media de Greenwich es en las primeras horas de la 
mañana del día 3 de agosto, colocaremos las declinaciones del día en el índice. 
Nos encontraremos con una única excepción, la de la Luna, la cual requiere 
corrección logarítmica en concordancia con la Hora  Media de Greenwich. Esta 
corrección se hace siguiendo el mismo método que para alcanzar la longitud de la 
Luna, y por consiguiente vemos que la declinación del planeta de la fecundación, 
para el caso presente, es la de 17,2. 
La declinación de la Parte de la Fortuna es la misma que la del Sol cuando 
se hallan en el mismo signo y grado. 
Para el caso actual, la declinación de la Parte de la Fortuna, es la de 23:43 
grados de Virgo. Tómense unas Efemérides de cualquier año y véase cuándo el 
Sol estaba allí. Esto es, aproximadamente, sobre el día 17 de septiembre y veremos que es la declinación de la Parte de la Fortuna. Del mismo modo hallaremos 
las declinaciones de Mediocielo y la del Ascendente cuando lo deseamos. 
Habiendo puesto todas las declinaciones en el índice, ponga el dedo índice 
de la mano izquierda en la declinación de Neptuno que está abajo, y la punta del 
lapicero en la declinación inmediata superior, Urano, y vea si están dentro de una 
separación de 1 grado, o a lo sumo grado y medio. Así es, en efecto, y, por consiguiente, lo ponemos en la columna de aspectos como paralelos. Lleve el lapicero 
hacia arriba notando a cada línea si las declinaciones de los planetas que indica la 
que tenemos debajo del índice y de la punta del lapicero están dentro de órbita (un 
grado o un poco más.) Cuando hayamos llegado a la parte superior con el lapicero, todos los paralelos debajo del índice habrán sido observados y anotados. Entonces muévase el dedo índice una casilla hacia arriba, hacia Urano, y el lapicero 
por encima de la declinación del otro planeta inmediato superior, obsérvese si están en el aspecto paralelo, y una vez visto y anotado en el registro cuando así sea, 
se continúa subiendo la columna, paso a paso, con la punta del lapicero, siguiendo 
el mismo método de movimiento desde abajo hacia lo alto para comprobar la declinación, al igual que se efectuó moviendo el dedo índice y la punta del lapicero 
de izquierda a derecha en el caso de las conjunciones, cuadraturas, trinos y oposiciones. 
Cuando los paralelos se hayan registrado todos, habremos terminado el índice, y si lo colocamos debajo del horóscopo en una hoja de papel como se indica 
en el diagrama adjunto, el estudiante tendrá a la mano todos los medios necesarios para juzgar y examinar un mapa natal sin necesidad de distraer su atención 
para calcular o comprobar los aspectos. De este modo logrará alcanzar un estado 
de concentración mental más intenso. Asimismo, el proceso de hacer el índice no 
es tan complicado como parece el escribirlo, antes al contrario, es la misma simplicidad, porque no requiere ningún cálculo matemático, sino solamente aplicar el 
método debido de ir colocando el dedo índice izquierdo y mover el punto del lapi-Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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cero hacia la derecha o hacia arriba, según los casos, y comparando la declinación de cada uno de los planetas que toca el lapicero con la declinación que señala el dedo y ver si están dentro de la órbita consabida. Si se sigue este procedimiento, el estudiante no olvidará ningún aspecto y podrá ejecutar este índice en el 
espacio de tiempo de 15 a 20 minutos. 
Con objeto de alcanzar rapidez y eficiencia, el lector debe esforzarse en 
hacer el índice para el horóscopo levantado del nacido el día 2 de agosto, a las 
8:15 P. M. 
Los aspectos con el Ascendente, que representa el cuerpo, tienen influencia 
sobre la salud y los aspectos con el Mediocielo, indican la naturaleza de las oportunidades del nacido para el desarrollo espiritual. Pero como solo es muy rara vez 
que se conoce la hora exacta del nacimiento, y puesto que un pequeño error en 
este sentido hace una diferencia de varios grados en el Ascendente o en el Mediocielo, las predicciones hechas de los aspectos hacia estos puntos, tienen casi Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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todas las probabilidades de ser increíbles o dudosas, y es por esta razón por lo 
que no las hacemos constar en el índice. 
Nota. — Agregamos a lo anterior, que los planetas en los últimos 6 grados 
de un signo deben ser comparados con los 6 primeros grados de todos los planetas, porque pueden estar en aspecto algunos entre sí, sin entrar precisamente en 
ninguna de las reglas anteriores. A continuación se hacen constar algunos ejemplos: 
Marte en los 24:30 de Aries está en conjunción con Venus en 0:30 de Tauro; Mercurio en los 26:0 de Tauro está en sextil con Júpiter en 2:0 de Leo; Saturno 
en 27:0 de Géminis está en cuadratura con Urano en 2:0 de Libra; Neptuno en los 
28:0 de Cáncer está en trino con Marte en los 3:0 de Sagitario, y Venus en los 
20:30 de Leo está en oposición con Mercurio en los 5:30 de Piscis. 
NOTA AL ESTUDIANTE
Los capítulos anteriores describen las bases de la Astrología e ilustran en 
detalle el método de levantar un horóscopo. También indican los elementos de la 
ciencia para leer esta, carta natal humana. Una gran cantidad de información contiene la siguiente Enciclopedia Filosófica en armonía con estas líneas. Pero el volumen siguiente de estas series, "El Mensaje de las Estrellas" —ya aparecido—, 
es el libro de texto de la ciencia astrológica para leer un horóscopo, y la aplicación 
de la Astrología en nuestras vidas diarias. Contiene una exposición completa de 
los métodos usados para juzgar el radical del horóscopo, así como para hacer las 
progresiones de la carta natal y sacar las predicciones por ellos. La Astrología 
médica y el diagnóstico de la enfermedad están estudiados en forma comprensible, completándose la consideración astrológica sobre la evolución y la naturaleza 
y efectos generales de las vibraciones planetarias. 
A todos aquellos que deseen ir más adelante en este estudio, recomendamos se dirijan a dicha obra. 
  Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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SEGUNDA PARTE
ENCICLOPEDIA FILOSÓFICA DE ASTROLOGÍA
Aflicción: 
Un planeta está afligido cuando está en paralelo, conjunción, cuadratura o 
en oposición con Marte, Saturno, Urano o Neptuno, o en cuadrado u oposición con 
cualquier otro planeta (véase Combustión.) 
Angular: 
Se dice de un planeta que es angular, cuando se encuentra colocado en los 
ángulos del horóscopo. Esta posición fortalece la influencia del planeta considerablemente, tanto para el bien como para el mal, según la naturaleza del planeta y 
sus aspectos. 
Ángulos: 
La primera, cuarta, séptima y décima casas, forman los ángulos del horóscopo. En el ángulo oriental con Aries, donde Marte  es el regente, sugiere al Sol 
elevándose a las actividades materiales del día. Como el Sol, que denota al espíritu, está bajo la cruz, significando la materia, pero elevándose hacia ella, se entiende, por consiguiente, que es el comienzo de la Vida en el mundo material, y Marte, 
el regente, indica la naturaleza de deseos que dirige al espíritu hacia la existencia 
material a fin de conquistar la materia. 
El ángulo del Sur, Capricornio, con Saturno de regente, da idea del Sol cruzando el meridiano como lo hace al mediodía. Ha hecho la mitad del viaje que tiene prescrito a través del cielo, y por consiguiente, el semicírculo se ha omitido y la 
otra mitad se retiene bajo la cruz en el símbolo de Saturno, De aquí que Saturno 
denote persistencia, habilidad mecánica, etc., y la décima casa las conquistas 
mundiales del ser humano. 
El ángulo occidental con Libra en la balanza, donde las actividades materiales se convierten en espirituales, divide el día y la noche; el activo verano y el inactivo invierno. Vuelve las horas del despertar, dedicadas a la vida material activa, 
en horas de la noche, en las que el hombre se pone  en contacto con el mundo 
invisible. Por consiguiente, el espíritu, el círculo, está encima de la cruz de la materia, la naturaleza de deseos ha sido conquistada y el símbolo de Marte dominado 
e invertido hasta convertirse en el símbolo de Venus, el planeta del amor, que regula esta casa y la cual es, por consiguiente, la casa de las relaciones, de camaradería, la casa que denota a uno que es el más cercano y más querido para nosotros. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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El ángulo del Norte, con el signo Cáncer, marca el tiempo en que el Sol está 
en su punto más bajo. El signo consiste en dos soles con la línea de fuerza que 
procede de cada uno, pero en opuestas direcciones. La  línea que parte del Sol 
que mira al Oeste denota la dirección en que se mueve el Sol. El otro, con la línea 
de fuerza en dirección al Oeste, denota el paso en que las influencias espirituales 
giran o vuelven, después que el Sol físico ha cesado en su actividad. Este ángulo, 
por consiguiente, tiene por regente al astro de la noche, la Luna. 
Antares: 
Véase "Estrellas fijas”. 
Año sideral: 
Es el período de tiempo que transcurre entre una conjunción del Sol con 
una estrella fija y su retorno posterior a la misma conjunción. 
Ascelli: 
Véase "Estrellas fijas”.
Ascendente: 
El grado del Zodíaco en el horizonte oriental en un momento determinado. 
Un nuevo grado se eleva cada cuatro minutos, un nuevo signo cada dos horas 
próximamente, y los doce signos se elevan en todos los puntos del globo en las 
veinticuatro horas. Cualquiera que sea el signo colocado en el Ascendente se llama signo saliente. Véase "Hyleg".
Ascensión: 
Bajo este título se agruparán los signos de Ascensión Larga, los signos de 
Ascensión Corta, los de Ascensión Recta y los de Ascensión Oblicua. 
Son signos de  Ascensión Larga: Cáncer, Leo, Virgo, Escorpión, Libra y 
Sagitario. 
Son signos de Ascensión Corta: Capricornio, Acuario, Piscis, Aries, Tauro 
y Géminis. 
Se los llama así porque los signos de Ascensión Larga salen con lentitud en 
latitudes nórdicas, empleando mucho más tiempo de las dos horas requeridas si 
todos los doce signos se elevasen a una velocidad uniforme durante las veinticuatro horas. Leo emplea unas dos horas y cuarenta y cinco minutos en los 40 grados Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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de latitud Norte, situación de Nueva York, y Piscis y Aries, dos signos de Ascensión Corta, emplean solamente una hora y diez minutos. La razón se basa en la 
oblicuidad de la Eclíptica, véase pág. 36. El efecto es que muchas más personas 
en el Hemisferio Boreal nacen bajo signos de Ascensión Larga. 
En el Hemisferio Austral, los signos anotados como de Ascensión Corta en 
la clasificación anterior, son signos de Ascensión Larga  y la mayoría nacen bajo 
sus auspicios, mientras que los signos nórdicos de Ascensión Larga se elevan con 
rapidez en el Sur y relativamente pocos individuos  nacen bajo ellos. Es así que 
individuos de hemisferios opuestos son también antagónicos u opuestos en sus 
naturalezas internas, mostrando características bien diferentes. 
La Ascensión Recta y la Ascensión Oblicua no se usan en el sistema de 
Astrología general actualmente en boga, más que en el cálculo de las casas con el 
cual no se relacionan los estudiantes por regla general. La longitud se mide sobre 
la eclíptica o paso del Sol desde el primer punto de Aries, pero la Ascensión Recta 
se mide por el equinoccio o ecuador celeste. 
Aspectos: 
La distancia que separa a los planetas y que determina su influencia para el 
bien o el mal. 
La cuadratura es de 90 grados y la oposición de 180 grados. Esos son llamados malos aspectos. 
El sextil es de 60 grados y el trino de 120 grados. Estos son los llamados 
buenos aspectos. 
La conjunción ocurre al estar dos planetas en el mismo grado del Zodíaco, 
y el paralelo es la situación de dos planetas en el mismo grado de declinación sin 
prestar atención a si ambos están al Norte o al Sur del Ecuador, o si uno presenta 
declinación Norte y otro declinación Sur. 
Estos aspectos son variables. Si ocurren entre planetas benéficos (el Sol, 
Venus y Júpiter) son buenos, y si los planetas de naturaleza variable (la Luna y 
Mercurio) presentan aspectos en conjunción o paralelo con los benéficos, son 
también buenos; pero si el Sol, la Luna, Mercurio, Venus o Júpiter están en conjunción o paralelo con uno de los maléficos (Marte, Saturno, Urano y Neptuno), 
son malos aspectos; la conjunción de dos maléficos empeora el mal aspecto, pero 
el paralelo de dos maléficos es altamente poderoso  en su influencia perniciosa. 
Viceversa, como es natural, el paralelo entre dos benéficos es extraordinariamente 
afortunado. 
Astrología horaria: 
La ciencia de juzgar el modo en que ha de manifestarse una materia determinada por una figura u horóscopo levantado para la hora de lo que se pregunta o 
interesa. La filosofía es que la influencia estelar que impele a una persona a mostrarse tan vehemente para formular la pregunta contiene también la respuesta. Por Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
72
consiguiente, si la persona que desea saber es un astrólogo, levanta un horóscopo 
del tiempo en que por primera vez pensó consultar a las estrellas. 
Si un individuo que no puede hacer un horóscopo interroga personalmente 
a un astrólogo, este lo levanta del día en que la petición le es formulada, y de llegar esta por correo, el horóscopo se hará en el momento en que lea la carta, pues 
si el horóscopo se determina erróneamente en cuanto al tiempo, el juicio es 
seguro que será falso. Acontece algunas veces que el asunto objeto de consulta 
no ha alcanzado el estado de consumación necesario para su determinación, y no 
es posible dar una contestación definitiva. Por lo  tanto, lo primero que hay que 
hacer después de emitida la figura, es ver si es "radical" y si puede ser juzgada. 
Si el primero o segundo grado de un signo cualquiera asciende, o si uno de 
los tres últimos grados de cualquier signo está saliendo, o si la Luna está en los 
tres últimos grados de un signo, sin curso definido, no es prudente sentar juicio, y 
el interpelante deberá aguardar un tiempo más favorable para formular de nuevo 
su pregunta. 
Colocado Saturno en el Ascendente o en la casa primera, obstaculiza siempre el asunto, y si está situado en la séptima casa fallará el juicio del astrólogo. 
Sin ninguno de estos inconvenientes que nos perturben, la figura puede ser 
juzgada por el siguiente método: 
El Señor del Ascendente, planeta en la primera casa, si los hubiera, y la Luna, representan al interpelante. Determínese a continuación por qué casa está 
gobernado el asunto preguntado y considérese si el Señor de aquella casa está 
aspectado favorablemente con el Señor Ascendente, los planetas de la primera 
casa y la Luna. Si ocurre así se llegará a una conclusión favorable a la materia en 
cuestión, mas si estos significativos factores tienen un aspecto de cuadratura u 
oposición, todo quedará reducido a la nada. 
De presentarse a nosotros alguien con una proposición, al determinar una 
figura para ayudar a formaros una idea de lo que es conveniente hacer, es imprescindible recordar que Él es el primordial factor en el asunto y que por consiguiente, la Luna, el Ascendente y la primera casa, son sus significadores mientras que nosotros estamos representados por la casa séptima y su Señor. No 
importa que nosotros hagamos la pregunta, la proposición que investigamos es 
suya y el olvido de esta prevención ha sido un bloque contra el que se han estrellado muchos que formularon un juicio equivocado a  causa de esta falla de precaución. 
Lo que las casas significan, puede brevemente detallarse así: 
Primera casa. — Asuntos de naturaleza personal e íntima. 
Segunda casa. — Beneficios en finanzas. 
Tercera casa. — Materias concernientes a hermanos y hermanas, peque-
ños viajes. 
Cuarta casa. — Fincas urbanas y rústicas, patrimonios y traslados. 
Quinta casa. — Descendencia, mensajeros y periódicos. 
Sexta casa. — Servidumbres y enfermedades. 
Séptima casa. — Matrimonios, sociedades y pleitos. 
Octava casa. — Herencias. 
Novena casa. — Viajes, estado mental y capacidad. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Décima casa. — Posición social. 
Undécima casa. — Amigos, esperanzas y deseos. 
Duodécima casa. — Enemigos, molestias y aflicciones. 
Los planetas cuyo aspecto es favorable a nuestros significadores, muestran 
el origen de dónde puede esperarse una ayuda para satisfacer nuestro deseo, y 
los que afligen nuestras estrellas indican los obstáculos, y barajando estos augurios es posible saber qué podemos esperar y la manera de proceder. Estudiemos 
cuidadosamente estas reglas presentándoles toda nuestra atención, y de este 
modo sabremos contestar todas las preguntas que se nos formulen. 
Puede también utilizarse la Astrología horaria para seleccionar el tiempo 
más favorable para emprender cualquier importante asunto, pues el punto de partida de una empresa es su nacimiento y las influencias que en aquel instante prevalgan serán poderosos determinantes del éxito o del fracaso. Se dice que el Astrónomo Real que colocó la primera piedra del Observatorio de Greenwich siguió 
este método, y ha tenido ciertamente un feliz éxito y progreso esta institución. 
Seleccionar así un tiempo para cualquier empresa se llama  "hacer una 
elección”. 
Bueno y malo: 
"Bueno" y "malo" son términos que se aplican a menudo para los horóscopos, aspectos y planetas, por lo que creemos necesario proclamar terminantemente que en realidad todo es bueno. En el reino del Padre, el Universo, nada 
puede existir permanentemente "malo”, y todo lo que así designamos es realmente 
bueno en proyecto. 
Puede igualmente decirse que un horóscopo no es necesariamente bueno 
porque los aspectos de los planetas sean trinos y sextiles. Antes bien, lo contrario 
ocurre algunas veces, puesto que es en la batalla de la vida en la que desarrollamos fuerza, y bien pocos son los suficientemente fuertes para soportar la prosperidad. Hay probabilidades para que en un horóscopo lleno de felices aspectos destelle una chispa de indolencia, que hará que la persona en cuestión no se esfuerce 
en lo necesario y naufrague en el océano de la existencia, mientras que otro cargado con un horóscopo de los que llamamos muy afligidos, se yergue ante las adversas condiciones generadas por cuadraturas y oposiciones, y a fuerza de voluntad conquista sus estrellas y dispone de su destino. En tales casos, y existen muchos, el horóscopo "malo" es seguramente una mayor bendición que otro "bueno". 
¿De qué nos sirve un automóvil si la pereza nos hace descuidar su lubricación y 
su limpieza? Nos causará disgustos seguramente, y a menos que procuremos engrasar convenientemente las ruedas de la fortuna, prestando toda nuestra atención a las oportunidades de la vida, de nada nos ha de servir un horóscopo, por 
"bueno" que sea. Pero si estamos dotados de lo que se dice un "buen" horóscopo 
y hacemos todo lo que esté de nuestra parte, lo podremos comparar a una espléndida carroza triunfal con la que recorreremos la carretera real de la vida. Y el 
mejor lubricante del eje se llama "ayudarnos". Cuando más descarguemos nuestro 
vehículo de lastre inútil, mejor correrá y más fácilmente. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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¿Y Saturno? Sí; es cierto que es el responsable de la mayor parte de los latigazos que nos propina el destino, pero  no puede darnos nada que no hayamos merecido y su propósito no es la venganza, sino nuestra educación. Cuando 
consigamos comprender esto en nuestro interior, cesaremos de murmurar y de 
preguntar: "¿Por qué me ocurre esto? ¿Qué he hecho yo para merecerlo?" Entonces, buscando la razón resignada y piadosamente, de manera que consigamos 
enmendar las sendas emprendidas en aquel respecto para escapar de peligros 
semejantes en el porvenir, nos acercaremos más y más al Padre y aprenderemos 
a besar la cruz. Así, pues, los encuentros con Saturno serán entonces, no causas 
de males inmItigados, sino oportunidades de corregir nuestros yerros y conocer la 
sabiduría. 
Lo mismo ocurre con los demás planetas llamados maléficos. De momento 
su influencia la tenemos por perniciosa, porque ignoramos como trabajar en armonía, con ellos para el mayor beneficio. Pero aún ahora, los aspectos de Saturno 
con la Luna y con Mercurio prestan profundidad a la mente y poder de concentración que son decididamente buenos. Marte, en aspecto con estos planetas, da 
energía a la imaginación y nos hace más alertas; Urano, en aspecto con ellos, favorece la percepción espiritual de aquellos que pueden expresar esta facultad, si 
bien son muy pocos. 
Por otra parte, los planetas llamados buenos pueden ser decididamente 
perniciosos al alimentar la propia indulgencia, por lo que la apelación "bueno" o 
"malo" es muy ambigua. El verdadero estudiante esotérico ha de cultivar cuidadosamente este modo de razonar con relación a los factores de la Astrología, basando siempre su juicio sobre esta concepción de los planetas y sus aspectos. 
Un planeta maléfico bien colocado y bien aspectado será mucho mejor que 
otro benéfico, pero débil y afligido.
Cadente: 
Las casas tercera, sexta, novena y duodécima se llaman también "cadentes”, y lo mismo ocurre con los planetas colocados en tales casas. Esta posición 
debilita la influencia de los planetas, perdiendo parte de su beneficio los benéficos 
y de su maleficio los maléficos, cuando están colocados en casas cadentes. 
Caída: 
Cuando un planeta se encuentra en un signo opuesto al de su exaltación, 
se dice que está en su "caída", pues aquel signo, su Señor y el regente de la exaltación son todos de naturaleza completamente opuesta. Así, cuando el glorioso 
Sol, que está exaltado en Aries, está en el signo opuesto, Libra, donde domina el 
frío y triste Saturno, queda afligido y debilitado por consecuencia. Por el contrario,
si es Saturno el que se encuentra en Aries, el signo de exaltación del Sol, se contrae y se encoge bajo sus ardorosos rayos. Al hallarse el benéfico y amable Júpiter, que está exaltado en Cáncer, colocado en el signo opuesto, Capricornio, signo Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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del rudo Saturno y signo de exaltación del brusco Marte, queda seguramente afligido y está en su caída. De parecida manera ocurre con los otros planetas. 
Cálculo ajustado de la fecha: 
Una fecha en la cual las posiciones de los planetas al mediodía culminan 
cuando se usan en el horóscopo progresado. 
Se obtiene por un simple cálculo y con ella se puede hacer predicciones para cualquier horóscopo para toda la vida, sin otros complementarios cálculos matemáticos; para una mayor explicación, el estudiante puede recurrir a "El Mensaje 
de las Estrellas". 
Cardinales (Signos): 
Aries, el signo oriental, penetrado por el Sol en el equinoccio de primavera; 
Cáncer, donde el Sol alcanza su más alto grado de declinación Norte en el solsticio de verano; Libra, el signo occidental en el que el Sol va a su declinación Sur 
en el equinoccio de otoño, y Capricornio, donde obtiene su más baja declinación 
Sur el solsticio de invierno. 
Los signos Cardinales son promotores, apresurando la actividad en todo lo 
que se emprenda bajo sus auspicios.
Casas: 
Las casas son divisiones de la Tierra, como los signos son divisiones de los 
cielos. El Zodíaco aparece moviéndose a razón de un grado cada cuatro minutos, 
pero las casas son consideradas estacionarias con relación al lugar de nacimiento. 
El lugar del nacimiento se considera siempre como el punto más alto de la 
Tierra, y de este punto se tiran cuatro líneas imaginarias a los cuatro puntos cardinales: Norte, Sur, Este y Oeste. Imagínese una línea trazada desde el lugar del 
nacimiento al punto directo sobre la cabeza donde el Sol está al mediodía. Esto 
sería directamente el Sur y esta línea es tomada como cúspide de la casa décima, 
que por esta razón toma el nombre de Mediocielo. Si esta línea se extiende a través del centro de la Tierra, hasta su lado opuesto  prolongándose en el espacio, 
aquella parte inferior se dirigirá al Norte, formando la cúspide de la casa cuarta, 
llamada nadir, opuesta a la décima. 
Estos dos puntos quedan investidos con los mismos grados del Zodíaco, en 
cualquier momento, sin tener en cuenta si el lugar del nacimiento está más cercano al polo o al Ecuador. En este último caso, podemos seguir imaginando una lí-
nea trazada en ángulos rectos a través del meridiano (como se llama la línea que 
del Mediocielo va al nadir) de Este a Oeste, formándose entonces las cúspides de 
la primera y séptima casas. Dividiendo cada una de estas  cuatro secciones en 
tres, obtendríamos doce compartimientos de la misma medida, es decir, de treinta 
grados cada uno. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Pero no todos los lugares de nacimiento están en el Ecuador y a causa de 
la forma esférica de la Tierra y la inclinación de sus ejes, las medidas de las casas 
varían más y más cuanto más nos acercamos a los polos de manera que algunas 
casas miden solamente doce o quince grados y otras pasan de sesenta. Véase la 
pág. 36 para un análisis más detallado. 
La razón que ha presidido la división de la Tierra en casas puede comprenderse considerando que los rayos del Sol nos afectan de diferente manera por la 
mañana, al mediodía o por la tarde; o en el invierno que en el verano, y si estudiamos la causa veremos prontamente que lo que produce esta diferencia de efecto es el ángulo en que el rayo llega a nosotros o a la Tierra. De idéntica manera 
han observado los astrólogos que una criatura nacida cerca o al mediodía, cuando 
los rayos del Sol baten el lugar del nacimiento desde la casa décima, tiene más 
probabilidades de progreso en su existencia, en igualdad de circunstancias, que 
otra nacida después de puesto el Sol, la cual, generalmente, se ve reducida a la 
servidumbre. Se dice, por consiguiente, que la casa décima determina o implica la 
posición social y honores, pero la casa sexta, colocada debajo mismo del horizonte, occidental, gobierna las servidumbres o los empleos. Por medio de observaciones y tabulaciones semejantes se ha determinado que los otros rayos planetarios 
afectan los diversos departamentos de la vida cuando se proyectan sus rayos a 
través de las otras casas, por lo que se dice que cada casa "rige" determinadas 
cosas. El estudiante hallará un diagrama de las casas y de los asuntos o materias 
que cada una regula, en la página 21. 
Las divisiones de las casas son llamadas a veces casas "mundanas"; y de 
los signos del Zodíaco se habla también en ciertas  ocasiones como "casas" u 
"hogares" de los planetas que los regulan; por ejemplo, Virgo es la 'casa' de Mercurio; Capricornio es el "hogar" de Saturno. 
Casas sucedentes: 
La segunda, quinta, octava y undécima casas son conocidas con el nombre 
de "Casas sucedentes" porque "suceden" o siguen después de los ángulos”.
Cenit: 
El punto más elevado en los cielos sobre el punto del nacimiento, cuando el 
Sol está en el mediodía, se llama también astrológicamente Mediocielo. Este es el 
mismo para todas las latitudes a una hora sideral dada. Así, pues, si dos niños 
nacieran a la misma hora sideral, pero uno en Alaska y el otro en México, ambos 
tendrían el mismo grado del Zodíaco en el Mediocielo, pero sus ascendentes y 
otras cúspides serían materialmente diferentes, produciendo que los planetas estuvieran situados en casas distintas y haciendo que la vida de cada uno de ellos 
fuera distinta en todos los demás respectos. Véase también "Mediocielo" y "Casas”.Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Combustión: 
Cualquier planeta dentro de los tres grados del Sol, se dice que está en 
combustión o quemado por los rayos del Sol. Si es Mercurio o la Luna los así 
colocados, se debilita la mente; si es Venus o Júpiter, desaparece su ayuda, y así 
es uno de los maléficos (Marte, Saturno, Urano o Neptuno) el así situado, continúa 
su acción adversa. (Véase "Aflicción".) 
Comunes (Signos): 
Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis. Son flexibles y vacilantes por naturaleza. 
Conjunción: 
Cuando dos planetas están dentro de los seis grados uno de otro, están en 
conjunción. Véase "Aspectos" y "órbita”. 
Cuadratura: 
Cuando dos planetas se hallan separados 90 grados se dice que están en 
cuadratura o cuadrado, porque 90 grados es la cuarta parte del círculo. Este aspecto se le llama "adverso" o "malo”, pues los rayos planetarios gravitan uno sobre 
otro en ángulo recto y por lo tanto como si indicasen los propósitos de una "cruz”. 
Véase "Aspectos" y "Bueno y malo”. 
Culminación: 
Cuando un planeta alcanza el cenit se dice que culmina, puesto que ha alcanzado su mayor altitud y comienza entonces a descender hacia el Nodo Occidental. La misma expresión se emplea en lo concerniente a los aspectos. Al entrar 
un planeta en la influencia de otro, esta es al principio débil, pero es cada vez mayor a medida que el planeta que se aproxima llega al aspecto exacto y al tiempo 
en que culmina o alcanza su máximum de fortaleza. Luego, cuando el planeta comienza a separarse y el aspecto se disuelve gradualmente, la influencia se debilita 
correspondientemente hasta que por último cesa del todo. 
Cúspide: 
El primer grado de una casa o de un signo. Al dejar el Sol el trigésimo grado 
de Cáncer y penetrar en cero grados, un minuto de Leo, se dice que está en la 
cúspide de Leo y asimismo con todos los otros signos. Si los diez grados de Aries Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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están en el centro del mediocielo, que es el nombre que se da a la línea divisoria 
entre las casas novena y décima, y Neptuno está en Aries 9 grados 55 minutos, se 
halla colocado en la casa novena sobre la cúspide de la décima. Si está en los 
10 grados 5 minutos de Aries, se halla colocado en la casa décima cerca de la 
línea divisoria. Como la influencia de los planetas cuando estos se mueven en relación directa es siempre hacia adelante en el Zodíaco, un planeta situado en la 
cúspide de una casa tendrá siempre mayor influencia en los negocios que aquella 
casa signifique, que cuando el planeta está colocado en los últimos grados de una 
casa. 
Declinación: 
Es la distancia en que un planeta está al Norte o al Sur del Ecuador Celeste. La declinación máxima del Sol, al Norte, es de 23 grados, 27 minutos, que alcanza en el solsticio de verano el día 21 de junio; en el solsticio de invierno, el día 
21 de diciembre, está en el grado correspondiente de la declinación Sur, a los 23 
grados y 27 minutos, Marte, Mercurio y la Luna alcanzan declinaciones de 27 grados al Norte; en raras ocasiones Venus llega a los 28 grados, pero los demás planetas, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno tienen aproximadamente la misma declinación que el Sol. 
La astronomía enseña que la declinación del Sol obedece a la inclinación 
del eje de la Tierra. 
Descendente: 
El opuesto al Ascendente, el punto en el horizonte donde el Sol y los planetas se ponen, llamado así, porque a partir de aquel punto los cuerpos celestes 
comienzan su descenso hacia el nadir de la esfera celeste. 
Desgraciados o maléficos: 
Los planetas Marte, Saturno, Urano y Neptuno son considerados como de 
efectos maléficos, pero para su explicación, véase "Bueno y malo”. 
Detrimento:
Lo opuesto de "dignificado”, lo cual véase. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Día Sideral: 
Es el período de tiempo que transcurre entre dos tránsitos sucesivos de una 
estrella fija sobre el meridiano de un lugar determinado. (Véase el capítulo acerca 
de la "Hora”, pág. 14.) 
Día Solar: 
Es el período de tiempo transcurrido entre dos tránsitos sucesivos del Sol 
sobre el meridiano de un lugar determinado. (Véase  el capítulo acerca de la 
"Hora", pág. 14.) 
Dignidad accidental: 
Cuando un planeta se halla colocado en un ángulo su efecto es mucho más 
poderoso que en casas subsiguientes o cadentes. En este respecto una posición 
en la casa décima es la más fuerte en elevación (véase "Elevación"), la sigue la 
primera casa, después la séptima, siendo la cuarta casa la más débil. 
Dignificación esencial:
Un planeta queda fortalecido o esencialmente dignificado al situarse en un 
signo que concuerda con su propia naturaleza. Esto  queda totalmente explicado 
en "Dignificado" que puede consultarse. 
Dignificado: 
Se dice de un planeta que está dignificado, o que está  "esencialmente 
dignificado", o que "regenta" cuando está en ciertos signos que concuerdan con 
él en naturaleza, pues entonces el poder del planeta y el del signo se compensan 
o se mezclan. 
La influencia del planeta se fortalece de esta manera. Por el contrario, se 
dice de un planeta que está en detrimento cuando el signo en que está es opuesto 
al que gobierna o rige, ya que entonces la naturaleza del signo y la del planeta son 
incompatibles y antagónicas dando por resultado que la influencia del planeta se 
debilita. 
La tabla que aparece en la página 61 muestra la regencia de los planetas 
sobre los distintos signos y su estudio facilitará el sistema subyacente y la filosofía. 
El Sol es el centro de nuestro sistema solar, el que da la vida y el calor, y la 
Luna es, por lo que a la Tierra se refiere, el colector y el reflector de sus rayos vitalizadores. El rayo solar adquiere su máxima intensidad al medio del verano, cuando el Sol está en Cáncer y Leo, durante junio y julio, y así, Leo, el león, siendo un Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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signo masculino, de la naturaleza de "fuego" se encuentra de acuerdo esencialmente con la naturaleza del Sol, y por consiguiente, ayuda a dignificarlo y fortalecerlo. 
El efecto de la femenina Luna sobre las olas de la Tierra muestra su afinidad inherente al agua, que la lleva a un acuerdo esencial con el femenino y acuoso signo de Cáncer. Es por esto que Cáncer es su "domicilio" y es cuando está 
más fuerte y más dignificada. 
La nota-clave del Sol es "vida" y la de la Luna es "fecundación", El germen de vida que llega del Sol es plantado y regado por la Luna que regula el período de la gestación y hace nacer todas las cosas. Saturno es el planeta de la 
obstrucción y del decaimiento, el segador de férrea guadaña que corta la vida dada por el Sol y alimentada por la Luna, cuando su reloj de arena señala la hora en 
la que los frutos de la experiencia de la vida están maduros y prontos para ser cosechados. Es así que es el planeta de la muerte y se mueve en una órbita por la 
parte periférica del sistema solar, que limita el Caos, donde todas las cosas se 
disuelven y se transforman en materias más y más finas por alquimia espiritual. 
Por consiguiente, Saturno está en esencia de acuerdo con Capricornio y 
Acuario, signos que el Sol ocupa durante los meses fríos del invierno, diciembre y 
enero. Cuando se halla colocado en estos signos su mano fría y áspera se hace 
sentir como una fuerza poderosa que destruye la vida y la alegría, envolviendo la 
vida con el manto de la tristeza y el pesar de la muerte. 
Entre las órbitas del Sol y de Saturno se encuentran las de los otros planetas y cuando estos son dispuestos en orden según su distancia del Sol, con los 
signos del Zodíaco colocados de modo que Leo y Cáncer estén en el centro con 
sus regentes, el Sol, la Luna y los signos de Saturno, es decir, Capricornio y Acuario, uno en cada lado, aparece que: 
Júpiter, cuya órbita está dentro de la de Saturno, regula los dos signos cercanos a Saturno, es decir, Sagitario y Piscis; que:
Marte tiene su órbita dentro de la de Júpiter y por lo tanto regula los dos 
signos cercanos a Júpiter, esto es, Aries y Escorpión; que: 
Venus penetra con su órbita en la de Marte, por esto está dignificado en los 
signos cercanos a Marte, a saber: Tauro y Libra, y que: 
Mercurio, el más cercano al Sol, regenta los signos entre Venus y el So,l o 
sean, Géminis y Virgo (véase "Exaltación".)
Direcciones: 
Cuando nace el niño queda inmergido en una atmósfera cargada de las vibraciones estelares propias de aquel instante, vibraciones que quedan grabadas 
sobre cada uno de los átomos de su organismo sensitivo por el aire inhalado con 
su primera aspiración. Este bautismo planetario es la causa básica de todas las 
características e idiosincrasias del niño y proporciona ciertas tendencias que duran 
lo que su vida. Esto es la Raíz o el Horóscopo Radical que llevamos en nuestros 
cuerpos y que, nos apercibamos o no nos apercibamos de ello, es la raíz o razón 
de ser de todos los acontecimientos de la vida. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Pero los planetas no permanecen estacionarios, no conservando las posiciones que ocupaban en el momento de nuestro nacimiento; su  "progreso" es 
eterno como es el de nuestro Padre en el Cielo y con el tiempo toman aspectos 
diferentes del que ofrecían al nacer nosotros. Estas configuraciones progresadas 
se llaman "direcciones" y marcan el tiempo de nuestra vida en que los acontecimientos deben tener lugar. 
Existen dos clases de direcciones,  primaria y secundaria. Direcciones 
primarias son las formadas entre los planetas en progresión y sus posiciones en 
el instante del nacimiento. Si, por ejemplo, el Sol estaba en cero grados de Aries y 
Júpiter en los 25 grados de Leo al nacer un individuo, como el Sol se mueve adelante en el Zodíaco casi un grado cada día, estará en trino con Júpiter a los veinticinco días después del nacimiento. El sistema de la medición del tiempo en la progresión planetaria, computa generalmente cada día después del nacimiento como 
un año de vida. Así, el individuo de referencia, se verá sorprendido por un afortunado acontecimiento a sus veinticinco años. 
Los aspectos se forman también entre planetas progresados, y para seguir 
el ejemplo dado anteriormente, Júpiter progresaría  uno o dos grados en dichos 
veinticinco días; estaría entonces a los veintiséis grados de Leo y después de que 
el Sol hubiese pasado el trino con el  radical Júpiter, estaría en trino con el 
progresado Júpiter y esto prolongaría por algunos años la benéfica influencia, 
aunque sin perder de vista que el efecto de los aspectos entre planetas progresados no es tan poderoso como cuando la configuración se produce entre un 
planeta progresado y un planeta radical. 
Las direcciones secundarias son las formadas por la progresión de la Luna en aspectos con los planetas, especialmente con el radical. Estos aspectos 
lunares son de importancia vital, pues, a menos que las direcciones primarias 
se vean afirmadas por aspectos de la Luna en progresión que son de naturaleza parecida, se reducirán a la nada. Prosigamos el ejemplo del Sol en trino 
con Júpiter para la ilustración de esto. Si al tiempo en que culminó, la Luna en 
progresión hubiese estado en Géminis 25, en sextil  a ambos, el Sol y Júpiter, 
aquello habría dado un colosal ímpetu al acontecimiento indicado por la dirección, 
pero de haber estado la Luna en Tauro 25, y en cuadratura con Júpiter, habría 
impedido el acontecimiento y en su lugar habría causado disturbios. De no haber 
existido dirección lunar secundaria al tiempo del acontecimiento, aquél hubiese 
permanecido latente hasta el próximo aspecto lunar  de la Luna progresada, 
dándole exteriorización o reteniendo oculta la influencia. Las Lunaciones (lunas 
nuevas) son también poderosos factores para prestar energías a las direcciones 
particularmente si son eclipses. Véanse "Lunaciones" y "Eclipses" e igualmente 
"Tránsitos”. 
Direcciones primarias: 
Véase "Direcciones" y "Tránsitos". Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Direcciones secundarias: 
Véase "Direcciones" y "Tránsitos”.
Directos: 
Cuando los planetas se mueven en el orden de los signos (de Aries a Tauro, etc.), se dicen que van directos, pero al hacerlo en orden inverso al de los signos (de Aries a Piscis), se les llama retrógrados. En las Efemérides una R mayúscula se sitúa en lo alto de la página mensual con los grados y minutos de la longitud del planeta a partir de su movimiento de retrogradación y en la parte superior 
de su propia columna mientras prosigue este movimiento. Al reanudar un planeta 
su movimiento directo, se indica "D" en las columnas pertinentes de las Efemérides para indicar que los planetas marchan "directos" porque esta es su línea natural de progresión. La "R" se usa solamente para señalar aquello que es una 
anomalía. 
El Sol y la Luna van siempre directos en su movimiento, nunca están estacionarios ni retrógrados. 
Véase el capítulo que trata de la Retrogradación en la pág. 55. 
Dragón (La cabeza del): 
El Nodo Septentrional de la Luna. Los Nodos son puntos en la órbita de un 
planeta al cruzar la eclíptica o paso del Sol. Aquél en que la cruza de Sur a Norte 
es llamado Nodo Ascendente o Nodo Septentrional; el otro punto en que la cruza 
de Norte a Sur es el Nodo Descendente o Nodo Meridional. 
Al estar el Sol en Oriente y atravesar el Ecuador celeste de Sur a Norte, entra en su signo de exaltación marciano, Aries, como un rey victorioso, en el 
equinoccio de invierno, despertando toda la naturaleza a la vida, al amor y al 
trabajo del año nuevo. Por consiguiente, el punto por donde la luminar menor 
cruza la declinación del Norte, está también sujeto a una influencia benéfica, tal 
como la descrita para la Cabeza del Dragón. Propulsa y promueve todos los 
asuntos bajo su influencia. 
Pero en otoño, Saturno, Satanás, o el enemigo, está en su signo de exaltación, Libra, pronto a vencer con su mano viscosa y helada al Sol, dador de la 
vida, empujándolo hacia su nodo descendente, dejando el Hemisferio Septentrional abandonado al llanto y a la muerte. Por consiguiente, el nodo meridional de la 
Luna, llamado la Cola del Dragón, se considera como saturnino en sus efectos y 
obstruye todo aquello que con él se relaciona. 
Dragón (La Cola del): 
El Nodo meridional de la Luna. Véase "Cabeza del Dragón”. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Eclipses: 
Véase "Lunaciones".
Eclíptica: 
El paso del Sol entre las constelaciones del Firmamento. 
Ecuador: 
El Ecuador de la Tierra es una línea imaginaria en un plano de ángulos rectos con relación al eje de la Tierra y a mitad de camino entre el polo Norte y el polo 
Sur. Divide así la tierra en dos hemisferios, el Boreal y el Austral. Si un poste de 
centenares de millones de millas de longitud pudiera ser tirado a través de la Tierra, desde el Ecuador al centro de ella, el extremo exterior describiría una línea en 
el Firmamento, según la tierra efectuaría su movimiento de rotación y esta línea 
imaginaria es la llamada Ecuador celeste o equinoccial. Se le da el último de 
estos nombres cuando el Sol se halla en los puntos en que la eclíptica o paso del 
Sol cruza el Ecuador celeste, porque entonces tenemos los equinoccios, momentos en los que los días y las noches tienen una duración igual. 
Efemérides: 
Una Efeméride es hermana gemela del almanaque y ofrece las longitudes y 
declinaciones "geocéntricas" del año en curso. Es imprescindible para los cálculos astrológicos. Pero de la misma manera que es necesario tener un almanaque 
para cada año, a fin de ver cuándo la Luna es nueva y llena, cuándo es Pascua o 
Navidad, etc., es igualmente necesario tener unas Efemérides para cada año, al 
querer erigir un horóscopo para una persona. Ciertamente, los planetas circulan 
alrededor del Sol, pero cada uno tiene su velocidad específica, y si contáramos 
desde el momento en que estamos leyendo esto, no volverían a ponerse en la 
misma posición relativa que ocupan actualmente el uno con el  otro, hasta haber 
transcurrido un período de tiempo llamado un Gran Año Sideral (25.868 años ordinarios.) Por consiguiente, todos los horóscopos, hasta los de dos gemelos, difieren 
y es necesario poseer unas Efemérides del año del nacimiento de una persona 
cualquiera, antes de poder hacer su horóscopo. 
Eje: 
Si agujereáramos una manzana por su centro con una aguja de hacer calcetas, la tal aguja representaría el eje de la manzana y sobre este podría moverse 
rotativamente. El eje de la Tierra es una línea imaginaria sobre la cual lleva a cabo Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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su movimiento de rotación y este movimiento de la Tierra sobre su eje produce el 
fenómeno del día y de la noche. El eje de la Tierra apunta siempre a una estrella 
determinada de la constelación Osa Menor, a causa de lo cual es llamada estrella 
polar; la única en el Firmamento que parece no moverse. Sin embargo, no es estacionaria, sino que tiene un movimiento de vibración excesivamente lento, llamado Nutación, que causa un ligero movimiento en esa estrella en el curso de milenios. Véase "Nutación" y "Zodíaco Intelectual". 
Eje (Inclinación del): 
Los ejes de todos los planetas están inclinados en sus órbitas. Véase página 8. 
Ejes (Rotación de los): 
Todos los planetas tienen un movimiento de rotación sobre sus ejes igual 
que la Tierra, pero el tiempo en que lo llevan a cabo difiere grandemente. Véase 
"Rotación diurna de los planetas", en la página 8. 
Elección: 
Véase "Astrología Horaria”. 
Elevación: 
El cenit, sitio que ocupa el Sol al mediodía, es el punto más alto del Firmamento. Cuanto más cerca de esta posición se encuentra un planeta, más elevado 
se dice que está. Así, un planeta situado en la casa undécima está elevado por 
encima de otro cuya situación sea la casa duodécima, y un planeta en la casa dé-
cima está más elevado que los demás planetas. 
La elevación es muy importante, pues aumenta considerablemente la influencia de un planeta, ya sea para el bien o para el mal. Si Marte, el planeta de la 
energía dinámica, está elevado y en su propio signo Aries, proporciona al individuo 
un fondo de energía casi inextinguible y un valor indomable, pero carecerá de todo 
esto si se encuentra colocado en un signo débil y en una posición como la de Virgo y la casa sexta. Parecidamente ocurre con los demás planetas y signos. 
Equinoccial: 
Véase "Ecuador". Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Equinoccio: 
Los equinoccios ocurren el 21 de marzo, al entrar en Aries el Sol, y el 21 de 
septiembre, cuando el Sol entra en Libra. En esta época del año el día y la noche 
tienen la misma duración en toda la superficie de la Tierra. Véase "Ecuador" y 
"Precesión de los Equinoccios". 
Estacionarios: 
En ocasiones los planetas se mueven oblicuamente con respecto a la órbita 
de la Tierra de manera tal, que aparecen como si estuvieran estacionarios, aunque, como es lógico, siempre se están moviendo. (Véase el capítulo sobre "Retrogradación", página 55.) 
Estrellas fijas: 
Las doce constelaciones del Zodíaco se componen de un número enorme 
de estrellas, y por todo el Firmamento podemos contemplar grupos de cuerpos 
brillantes y luminosos que parecen conservar la misma posición con relación a los 
otros núcleos, pero diferenciándose en este respecto del Sol, de la Luna y los planetas que vemos caminar entre estos núcleos de estrellas. Por consiguiente, las 
agrupaciones de estrellas que componen las constelaciones zodiacales toman el 
nombre de "estrellas fijas". Debe saberse, sin embargo, que su inmovilidad es 
aparente tan solo a causa de la inconmensurable distancia que las separa de nosotros porque, en realidad, se mueven en el espacio a una velocidad enorme. 
La Astrología trata únicamente de las doce constelaciones de estrellas fijas 
que componen el Zodíaco. No puede caber la menor duda de que otras constelaciones o estrellas fijas juegan un papel influyente en asuntos humanos, pero nuestras mentes son harto débiles todavía para abrazar la total significación de los signos zodiacales y los planetas y casas con sus múltiples combinaciones, y si intentáramos penetrar en las demás estrellas fijas y sus aspectos, nos sentiríamos extraviados en un inextricable laberinto. Por consiguiente, el estudiante debe considerar únicamente las siguientes estrellas fijas:  Las Pléyades, localizadas en los 
29 grados de Tauro; Ascelli, en los seis grados de Leo, y Antares, en los 8 grados de Sagitario. Se ha observado que estas estrellas causan decididamente un 
efecto detrimental y pernicioso sobre los ojos. Cuando el Sol o la Luna se hallan 
en estos grados y afligidos por uno de los maléficos; o cuando uno de estos malé-
ficos se halla en tales grados y el Sol o la Luna afligidos en alguna parte del 
horóscopo, el resultado será algún inconveniente en la vista. 
Exaltación: 
Queda determinado en Dignificado, que cuando un planeta está situado en 
un signo de naturaleza similar, queda así fortalecido o dignificado, pero cuando Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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otro planeta de la misma naturaleza del regente penetra en aquel signo, se mezclan sus cualidades con las de este gobernante y las del signo, quedando entonces poderosamente fortalecido o exaltado. Por ejemplo, Aries es un signo seco, de 
fuego. Su gobernante es Marte, un planeta igualmente seco, de fuego, y cuando el 
Sol, el manantial del calor y el dador de la vida penetra en este signo queda exaltado hasta un grado superlativo de poderío y en el acto la vida comienza a manifestarse en todos los departamentos de la naturaleza. El punto más importante a 
tener en cuenta para lo que constituye exaltación es que requiere la mezcla de 
tres naturalezas similares. Escorpión es también un signo marciano, pero es al 
mismo tiempo acuoso y no concuerda rigurosamente con la naturaleza del Sol, 
como Aries, por lo que el Sol no puede estar exaltado en Escorpión como lo está 
en Aries. 
El señor de la vida y del calor, el Sol, se ve siempre opuesto por Saturno en 
la regulación de sus signos, Leo y Acuario, de manera que el frío y mortífero Saturno se opone al Sol desde su signo de exaltación, Libra. Venus y Marte son los 
planetas de la atracción, bajo el punto de vista del sexo, y como es así que todo lo 
que es generado por el sexo está bajo las garras de la muerte, Marte tiene así un 
derecho a regular a Escorpión, el signo de la casa octava que denota muerte; 
queda también propiamente exaltado en el signo saturnino, Capricornio, y a Saturno, el señor de la muerte, se le atribuye justamente naturaleza exaltada en Libra, 
el signo cardinal y masculino de Venus. 
Cáncer, el femenino y húmedo signo regido por la Luna, es el próximo a 
Leo, signo ardiente y seco gobernado por el Sol. Es, por consiguiente, requerido 
por la ley de analogía que el signo de exaltación de la Luna debe ser el inmediato 
al Sol, en Tauro. Venus, el planeta del amor, ofrece una atinada expresión para las 
fuerzas lunares de fecundidad concordando enteramente con estas tendencias al 
húmedo, fructuoso y femenino signo Tauro, y he aquí por qué este signo nos ofrece la más poderosa expresión de fuerza operando a través de la Luna, y de aquí 
que pueda estar completamente exaltado en Tauro. Venus nos aprisiona con los 
lazos de amor para la perpetuación de la especie, y por consiguiente, aquel amor 
es esencialmente egoísta, causante de dolor en consecuencia. 
Quien mucho ha amado, mucho ha sufrido, y es por esto que el planeta Venus como femenino derrame lágrimas, quede exaltado en el acuoso signo Piscis, 
el de la casa duodécima, signo de la tristeza y el dolor. Allí, por los efectos purificantes del sentimiento y del pesar, el amor terrenal, sensual, sufre una transmutación en altruismo al influjo de los benéficos rayos de Júpiter, el regente, pues no 
es la voluntad de nuestro Padre, el que suframos más allá de lo que podamos resistir, sino proporcionarnos, con cada tentación, un medio de escapar de ella. 
En el antiguo Zodíaco egipcio Cáncer aparecía en forma de escarabajo sagrado, del que habían hecho su emblema del alma, y es una verdad esotérica que 
todas las almas penetran en la vida celestial a través de la esfera de la Luna, Cáncer. La concepción depende del sitio de la Luna y del ángulo de su rayo. Sagitario, 
el Centauro, es el símbolo de la aspiración, el hombre saliendo del animal y apuntando al cielo con su arco. A este signo lo regula Júpiter, planeta de la benevolencia, donde se está preparando nuestro hogar futuro  y donde algún día habitaremos, cuando hayamos aprendido las lecciones del Período Terrestre y estemos Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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preparados para el trabajo superior del Período de Júpiter, como se describe en el 
Concepto Rosacruz del Cosmos. 
Al par que las fuerzas solares reflejadas a través de Cáncer y la Luna producen generación, el rayo espiritual del Sol, reflejado a través de Cáncer y Júpiter, 
opera como un poder regenerador que fortalece la naturaleza psíquica y religiosa, 
por lo que se dice ciertamente que Júpiter queda exaltado en Cáncer. 
Mercurio es un planeta de naturaleza variable; se toma el color y las características de cualquier signo o planeta con el cual se configura y, por consiguiente, 
no tiene afinidad alguna particular con ninguno de los planetas o signos gobernados por los otros planetas, y de aquí que deba buscar su exaltación en sus propios 
signos. Y puesto que Géminis es masculino y no concuerda tan exactamente con 
Mercurio como el indiferente signo negativo de Virgo, de aquí que este es el signo 
de exaltación de Mercurio. 
Figura: 
El horóscopo o mapa de los cielos, levantado por los astrólogos, es comúnmente llamado "figura". 
Geocéntrico de Astrología (Sistema): 
Cuando Copérnico demostró que la Tierra y los demás planetas se movían 
alrededor del Sol, se dijo por burlones y escépticos que había derrumbado el sistema de Astrología que mira la Tierra como un centro a cuyo alrededor circulan el 
Sol, la Luna y los planetas. Ésta es una idea errónea como tal vez pueda demostrarlo una ilustración. Todavía seguimos diciendo que el Sol sale aunque sabemos 
bien que es la Tierra la que se mueve mientras que el Sol permanece estacionario; 
pero tanto si el Sol describe un círculo alrededor de la Tierra, iluminando uno tras 
otro los trozos de su superficie, como si la Tierra se mueve sobre su eje exponiendo así parte tras parte de su superficie a los rayos del Sol estacionario, el efecto 
sobre la Tierra es idéntico, es decir, nos llega su luz y el calor de sus rayos durante parte de las veinticuatro horas. Parecidamente con los otros planetas, la Astrología juzga sus efectos al encontrarse en una posición determinada con relación a la Tierra, sin preocuparse de como se encuentran en aquella posición. 
Además, resulta mucho más conveniente hablar desde el punto de vista geocéntrico y decir "el sol sale a las seis" en vez de explicar: "la rotación de los ejes de 
la Tierra nos pondrá en línea con los rayos del Sol mañana a las seis".
Incluso los defensores a ultranza de este sistema, que combaten enérgicamente la llamada falacia geocéntrica, titubearían mucho antes de tomar su propia 
receta de esta manera. 
Gran año sideral: 
Véase "Zodíaco intelectual".Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Grado: 
Un grado es la 360ª parte de un círculo. Existen 30 grados en cada uno de 
los doce signos del Zodíaco y el movimiento de los planetas a través de estos signos se determina por grados y minutos de "longitud", empezando por el primer 
grado de Aries. 
Al paso del Sol se llama "eclíptica" y se toma como pauta del movimiento 
celeste por lo que se refiere a nuestro sistema solar. Los planetas zigzaguean por 
la eclíptica, una veces algo al Norte y otras al Sur de la órbita del Sol. La distancia 
al Norte o al Sur del paso del Sol de cualquier planeta se llama "latitud" y se mide 
igualmente por grados y minutos. 
Para una mayor explicación de los grados de declinación, véase "Declinación", y para utilizar los grados para medir la Ascensión Recta, véase "Mediocielo".
Las explicaciones precedentes implican el uso del grado como una unidad o 
medida para fijar la posición de los planetas en la esfera celeste conteniendo las 
estrellas fijas, pero se emplean también los grados en geografía para determinar la 
posición exacta de cualquier ciudad o sitio determinado de la superficie de la Tierra. La latitud se cuenta entonces por grados a partir del Ecuador de la Tierra que 
está a cero grados de latitud hacia los polos que están respectivamente a noventa 
grados de latitud al Norte y al Sur. 
La longitud se mide a través del Ecuador de la Tierra. 180 grados al Este y 
Oeste a partir del Meridiano de Greenwich, punto de partida aceptado en 1884 por 
delegados de todas las naciones sobresalientes, excepto Francia. 
Para la cuestión de distancias medidas en términos de longitud en cuanto a 
la influencia de los planetas, véase  "Aspectos". Para la influencia de Latitud y 
Declinación en los efectos de los aspectos planetarios, véase "Latitud". 
Grados críticos:
Véase la tabla y descripción de los Grados Críticos en la página 61. Estos 
grados marcan aproximadamente el fin del viaje de cada día lunar a través de los 
doce signos. La Luna emplea cerca de veintisiete días y medio en su viaje alrededor del Zodíaco, o sea, unos trece grados cada día. Así, partiendo del primer grado de Aries, el primer día de viaje acabaría en el grado decimotercero, el segundo 
en el grado veintiséis y así sucesivamente. Partiendo de este principio hallaremos 
que los grados críticos son el primero, decimotercero y vigésimo sexto de los Signos Cardinales, el noveno y el vigésimo primero de los Signos Fijos y el cuarto y el 
decimoséptimo de los Signos Comunes. 
Heliocéntrica (Astrología): 
Sistema introducido por ciertos astrólogos modernos en un intento de conformar la concepción copérnica del sistema solar con el Sol como centro. No es 
del todo satisfactorio, no obstante, pues mientras los que practican la Astrología Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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geocéntrica poseen datos y observaciones de todas las edades pasadas, los que 
votan por el nuevo sistema se guían únicamente por especulación. 
Horas Planetarias: 
Se dice de Horas Planetarias sobre las cuales tienen dominio los planetas 
en los diferentes días de la semana, que representan los siete días creadores (Períodos) como se enseña por los Rosacruces. 
El sábado es el día de Saturno y corresponde al Período de Saturno. 
El domingo es el día del Sol y corresponde al Período Solar. 
El lunes es el día de la Luna y corresponde al Período Lunar. 
El martes es el día del dios de la guerra escandinavo, Tyr, y corresponde a 
la mitad marciana del Período Terrestre. 
El miércoles es el día del Mercurio escandinavo, Wotan, y corresponde a la 
mitad mercurial del Período Terrestre. 
El jueves es el día de Thor, o sea, el Júpiter escandinavo, y corresponde al 
Período de Júpiter. 
El viernes es el día de Venus, la diosa escandinava nombrada Freía, y corresponde al Período de Venus. 
Además de la regencia sobre los días de la semana los planetas tienen dominio a la vez sobre las horas del día, y el subsiguiente sistema, orden y conexión 
entre la regencia de los días y horas se hace palpable cuando se observa que: 
El planeta por el cual un día es nombrado, rige la primera hora de aquel día 
después de la salida del Sol. 
Empezando con la hora de salir el Sol en domingo, el cual está regido por el 
Sol, la hora siguiente se adjudica a Venus, y la posterior a Mercurio y las inmediatas y en el orden indicado serán regidas por la Luna, Saturno, Júpiter y Marte, volviendo a ser regidas las horas por grupos de siete y en el orden dicho: Sol, Venus, 
Mercurio, Luna, Saturno, Júpiter y Marte. Esta sucesión se sigue en ininterrumpido 
orden hasta la mañana del domingo próximo en la que Marte rige la última hora de 
la semana en su orden propio y el Sol empieza la nueva semana con su rayo benéfico para seguir siempre con el mismo método. 
Con esta disposición de sucesión, empezando a la salida del Sol en domingo, la Luna rige la primera hora del lunes, que es la vigésima quinta hora desde 
que el Sol rigió la primera en la mañana del domingo.  Marte por lo tanto regirá la 
primera hora del martes, que a su vez representa la vigésima quinta a contar desde el lunes en la mañana a la salida del Sol que empezó a ser regida por la Luna, 
y así sucesivamente durante los demás días de toda  la semana. Esto nos 
demuestra que el modo de nombrar a los días por el de los Espíritus Planetarios 
que tienen dominios sobre ellos, se acopla con el sistema de las horas planetarias 
y ambos están fundados en un conocimiento esotérico. 
Cuando hablamos de  "horas planetarias", debe entenderse que estas 
horas no tienen 60 minutos de duración, sino que varían ampliamente con la época del año y el lugar de residencia. Cerca del Ecuador la divergencia es menor, 
pero aumenta a medida que vamos hacia el Norte, porque una "hora planetaria" es 
la duodécima parte del tiempo comprendido entre la puesta del Sol de un día de-Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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terminado y la salida del mismo astro a la mañana siguiente; dicho de otro modo, 
es la dozava parte de un día dado que comienza a la salida del Sol y termina al 
ponerse. 
En los equinoccios, donde los días y las noches son de igual duración, las 
"horas planetarias" son también de 60 minutos cada una, pero en el medio del verano y a los 60 grados de latitud, donde el Sol sale a las 3 de la mañana y se pone 
a las 8 de la tarde, dando un día de 17 horas y una noche de 7 solamente, las 
"horas planetarias" del día son de 92 minutos de largas contra 27 minutos de las 
horas de la noche. Esto es al contrario en el mes de diciembre, pues entonces el 
Sol no sale hasta las 9:15 de la mañana, poniéndose a las 2:45 de la tarde, con el 
resultado de que las horas planetarias del día son 27 minutos de largas y 92 minutos las de la noche. Esto ocurre, como hemos dicho, a los 60° de latitud Norte. 
Para comodidad y guía del lector se añaden al final del libro seis tablas, cada una de ellas utilizable para dos meses del año para todos los que viven en las 
latitudes comprendidas de los 25 a los 55 grados, tanto Norte como Sur, o sea,
que abarcan prácticamente las tierras del mundo civilizado. Los datos que mencionan son perpetuos y por consiguiente pueden ser utilizados durante toda la vida 
del individuo. 
Para hallar el planeta que rige una hora determinada, consúltese el reloj y 
véase la tabla para el mes en que se halle. Ahora póngase el índice sobre la columna de la latitud que corresponda al punto de la  residencia y deténgase en la 
primera hora posterior a la indicada por el reloj. Súbase un renglón en la columna 
y el tiempo indicado allí señala el regente planetario que comienza a actuar en 
aquel momento y continuará en tal cargo hasta la hora indicada en el punto donde 
nos detuvimos primeramente. 
Los regentes de las horas se encuentran en la intersección de la línea que 
contiene la hora en la que comienza a regir y la columna del propio día de la semana. 
Para poner un ejemplo, supongamos que deseamos saber qué planeta regirá en la latitud de 40 grados, el jueves a las 2 de la tarde, en el mes de diciembre. 
Ponemos el índice en la columna central de las latitudes contenidas en la tabla 
para diciembre, y lo corremos hacia abajo, deteniéndonos a las 2:18 de la tarde, 
que es la hora que "más tarde" deseamos. Entonces subimos un paso hacia arriba y llegamos a la 1:32 de la tarde, y continuamos al llegar aquí hacia la izquierda 
hasta llegar a la columna del jueves y allí encontraremos al planeta Marte y sabemos que este planeta regirá de la 1:32 a las 2:18 de la tarde del jueves, durante 
los meses de diciembre a enero, en las latitudes 35 a 45 grados. 
En cuanto al uso de las "horas planetarias", cualquiera que haya estudiado 
la naturaleza de la influencia de los diversos planetas sobre los asuntos de la vida, 
se formará una opinión rápidamente. La experiencia  y la observación harán bien 
pronto a cualquiera proficiente en la elección del  momento más propicio para 
hacer las cosas que desean con la mayor probabilidad de éxito. Hay muchos que 
escudriñan las estrellas para prostituir su influencia usándola con fines egoístas y 
se esfuerzan en obtener por ella más ventajas ilegítimas, pero los lectores de 
nuestros libros y de nuestra filosofía no deben confiar en encontrar el medio de 
proceder con tal propósito, pues nosotros no hemos estudiado este asunto desde 
tal punto de vista, y tampoco lo enseñaríamos si acaso lo supiéramos. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
91
Pero en ciertas ocasiones las horas planetarias pueden ser usadas rectamente y beneficiarse por ello, y con este punto de vista sí que intentaremos la explicación de como pueden ser de servicio su uso. 
Supongamos que deseamos ayudar a un amigo para conseguir una colocación y sabemos de una casa en la que "convendrían sus servicios". Nosotros 
sabemos muy bien que el Sol es el indicador de aquellos que ejercen autoridad, y 
por lo tanto las horas del Sol son buenas para tratar de negocios y pedir favores a 
tales personalidades, y, en consecuencia, la mayor  probabilidad de éxito la tendremos en las horas en que domina el Sol para interceder por nuestro amigo. 
Pero también será importante recordar que el planeta que rige la primera 
hora de un día dado tiene un dominio o "regencia primordial" durante todo el día 
y que los otros planetas son solo regentes subsidiarios con el regente del día. 
Ellos están debilitados o fortalecidos en proporción a la afinidad o antipatía de sus 
naturalezas con la del regente del día. Así, pues, si elegimos una "hora solar" en 
sábado que está matizado con la influencia obstructora de Saturno, las probabilidades de éxito no son tan marcadas como si se eligiese una "hora solar" en jueves, cuyo día está saturado todo él con el rayo benéfico de su regente, Júpiter. 
Puede que, por una razón de amistad, queramos reprender a algún amigo para 
hacerle entrar en razón, el cual sabemos que tiene un carácter violento, o que es 
propenso a resentirse al decirle alguna cosa y que a nosotros nos gustase evitar 
una disputa, entonces debemos emplear la sábana húmeda y fría de una  "hora 
saturnina" y en el día de Saturno si es posible, para aplacar y saciar el espíritu 
marcial. El peligro de una ruptura quedará en tal caso disminuido en proporción 
grande y probablemente nos veremos maravillados de lo suave y placentera que 
la discusión transcurrió. 
En caso de que veamos conveniente estimular a alguno que se ha dado a 
la holgazanería haciendo sufrir por su conducta a sus allegados, y si vemos que 
es necesario hasta casi encender un fuego bajo su asiento para impulsarle a cambiar de vida, mezclemos la energía y el fuego de Marte en un día de su regencia y 
aprovechando una "hora marciana", hablándole y llamándole a la razón en martes. En estas condiciones será seguramente influido si es que hay alguna posibilidad de hacerle retroceder en el camino emprendido y volver a su vida de trabajo y 
actividad. 
Si usamos las "horas planetarias" en el sentido que dejamos dicho con el 
propósito de un servicio desinteresado, podemos tener la confianza de conferir 
innumerables beneficios sobre nuestros semejantes y atesorar una gran cantidad 
de bienaventuranzas en el cielo donde las posesiones no se  enmohecen, ni se 
hurtan, ni se corrompen, y bueno será tener en cuenta que a pesar de que ganemos mucho dinero, poder, honra y otras cosas que pertenecen a este mundo con 
ayuda de tal conocimiento, todas esas propiedades y pertenencias las dejaremos 
detrás de nosotros cuando la muerte nos llame y que "únicamente nuestras 
buenas acciones permanecerán a nuestro lado en tal momento". Por lo tanto, 
no nos burlemos, sino que si queremos emplear estas estelares influencias, usé-
moslas en orden de que con ellas nos acarreemos una ganancia eterna en lugar 
de una temporal y perecedera. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Horizonte: 
El lugar del nacimiento es, en Astrología, considerado siempre el punto más 
alto de la Tierra, y el círculo principal que desde allí se divisa es el horizonte. Éste 
puede ser sensible o racional. 
El Horizonte sensible es el círculo que limita nuestra vista, donde el cielo 
parece confundirse con la Tierra. 
El Horizonte racional está situado debajo del horizonte sensible, en el 
mismo plano del centro de la Tierra. 
Hyleg: 
Término usado por los antiguos astrólogos árabes para designar los puntos 
del horóscopo que son focos principales de la vitalidad y salud, es decir, el Sol, la 
Luna y el Ascendente. 
No se necesitan grandes argumentos para demostrar que el enorme y glorioso depósito de vida que llamamos Sol es un factor capital en materia de salud, y 
que el luminar menor, la Luna, domina también en este respecto, pues que recoge 
y esparce, reflejándolos, los rayos solares. 
Es conocida comúnmente la conexión que guarda ella con la gestación y el 
parto, y por consiguiente, la Luna es el significador particular de la salud en el 
horóscopo de las mujeres, al par que el Sol posee influencia poderosa en el de los 
hombres. Ambos son, sin embargo, importantes, pues  si en el horóscopo de un 
hombre Saturno está en cuadratura a la Luna no dejará de experimentarlo, pero 
de ocurrir lo mismo en el de una mujer, lo experimentará mucho más intensamente; y viceversa, Saturno en cuadratura con el Sol en un horóscopo de mujer afectará su salud, pero no con la misma intensidad que si la figura correspondiese a un 
hombre. 
La razón por la que el Ascendente se designa también como un factor en la 
vitalidad y en la salud no es tan aparente, pero considerando que el Ascendente 
al nacer es el sitio de la Luna en la concepción la razón ya es obvia, puesto 
que si la Luna, planeta de la fecundidad, foco y receptor de las fuerzas vitales del 
Sol, al tiempo de la concepción, al ser plantado el átomo simiente humano, está en 
un signo débil, Virgo por ejemplo, existe una falta de energía fundamental y debilidad vital, en los mismos comienzos de la vida y una consecuente laxitud, que 
afecta al cuerpo que empieza a germinar, durante toda su existencia. 
Para resumir, el Sol, la Luna y el Ascendente son significadores importantes 
de salud y vitalidad para ambos sexos, pero los aspectos de la Luna son más importantes para una mujer que los del Sol y del Ascendente, mientras que los del 
Sol son más vitales para la salud de un hombre que los otros dos factores. 
En nuestros tiempos modernos la palabra "Hyleg" y la designación de las 
partes vitales del horóscopo con el nombre de sitios "Hylegíacos" no se emplea 
generalmente. El autor habla siempre de ello como "significadores de salud", 
con lo que todo el mundo entiende lo que se quiere significar sin necesidad de recurrir, para entenebrecer los asuntos, a términos misteriosos que, aunque buenos, 
pueden ser explicados en claro y sencillo lenguaje en  todos los idiomas. Debe Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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quedar bien entendido que al juzgar cualquier sujeto sea la salud, riqueza, dicha o 
dolor, o con cualquier otra cosa que pueda suceder, los significadores especiales 
dan solamente una cantidad muy limitada de información. Para obtener un conocimiento realmente comprensivo,  cada sujeto, en el horóscopo, debe ser juzgado como un todo.
Inferiores (Planetas): 
Los astrónomos designan de este modo a Venus y Mercurio por la simple 
razón de que siempre permanecen cerca del Sol y no se los ve nunca en el firmamento opuesto al Sol. La idea que parecen tener los astrónomos de esto, es la de 
que estos planetas están colocados en planos secundarios o dependientes. La 
razón esotérica para su proximidad al Sol será vista en la página 10, donde dirigimos al lector. 
Interceptado: 
Véase el artículo sobre "Casas" antes de leer esto. En aquel artículo se dice 
que obedeciendo a la configuración esotérica de la Tierra y a la inclinación de sus 
ejes, algunas de las casas terrestres en las superiores latitudes boreales tienen 
una longitud de doce o quince grados solamente, mientras que otras tienen cuarenta, cincuenta o sesenta grados de extensión. Pero como los signos del Zodíaco 
tienen únicamente treinta grados, de aquí se sigue que en los casos en que una 
casa mundana es muy larga, un signo o quizás dos puedan estar abarcados dentro de las cúspides de aquella casa, o sea, la duodécima división de la Tierra. 
En el horóscopo de Erman C., que nació el 25 de enero de 1812 a las 2 
A.M. en Ogden, Indianápolis, encontramos el grado 24 de Sagitario en la cúspide 
de la segunda casa y el 11 de Acuario en la tercera. Así, pues, la segunda casa 
tiene cuarenta y siete grados de largo e incluyendo el signo de Capricornio en su 
totalidad con los planetas Mercurio y Urano, y un astrólogo definiría la situación 
diciendo que "Capricornio está «interceptado» en la segunda casa", y al hablar 
de los planetas que se hallan en tal interceptado signo, diría que Mercurio y Urano 
se hallan "interceptados" en el signo Capricornio y en la casa segunda. 
Cuando un signo se halla interceptado en una casa, el signo opuesto se 
halla siempre interceptado en la casa opuesta", y consecuentemente vemos a 
Cáncer interceptado en la octava casa con Neptuno en él. 
Respecto a la influencia de la interceptación, sabemos que cuando un planeta se halla en un signo interceptado, su influencia queda amortiguada o latente 
hasta que por su progresión sale del signo interceptado. Esta tendencia puede ser 
modificada algún tanto por un aspecto pronunciado, o por la reunión de varios de 
menor importancia, pero un planeta interceptado nunca tiene la misma fuerza sobre la vida como cuando está libre. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Latitud: 
En Astronomía significa la distancia que un planeta está al Norte o al Sur de 
la eclíptica, o sea, el paso del Sol. 
En Geografía, es la distancia que una ciudad o lugar se halla situado al Norte o al Sur del Ecuador. 
Nota: "La distancia de los cuerpos celestiales del Norte o del Sur del 
Ecuador celeste no se llama latitud, sino declinación". Cuando el Sol se halla 
en un punto máximo al Norte en el trópico de Cáncer, no decimos que está en los 
23 grados de latitud Norte, sino que se halla situado en los 23 grados de la "declinación" Norte. (Véase "Declinación".) 
Logaritmos:
Fueron originalmente utilizados por el lord Napier para hacer más fáciles los 
cálculos aritméticos. Después fueron adaptados al sistema decimal y son empleados por los astrónomos, quienes hacen sus cálculos por arco. Pero para la calculación de los lugares de los planetas por longitud y en relación al día de 24 horas, 
es necesario calcular en una forma especial; en las páginas 119 a 124 publicamos 
las tablas de estos logaritmos especiales, después  de las tablas de efemérides 
(págs. 117 y 118.) Usando los logaritmos, las multiplicaciones se convierten en 
simples adiciones o "sumas" y las divisiones se harán por substracciones o "restas". 
Longitud: 
En Geografía se mide la longitud desde el meridiano Greenwich, ya sea al 
Este o al Oeste del Ecuador. 
En la Astronomía, la longitud de los planetas se miden sobre la eclíptica, o 
sea, el paso del Sol, empezando con el primer punto de Aries al equinoccio vernal. 
Cuando la distancia se considera sobre el punto equinoccial o Ecuador celestial, 
se llama "Ascensión Recta".
Luminares: 
El Sol y la Luna. 
Lunación: 
Una lunación es la conjunción del Sol y la Luna, una "Luna Nueva". En 
nuestras Efemérides todas las "Lunas Nuevas". Lunas Llenas y eclipses están 
claramente indicados en la parte superior de las páginas. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Cuando una lunación cae dentro de los 3 grados de un aspecto con cualquiera de los planetas u otro punto importante del  radical de un horóscopo, tiene 
un efecto muy marcado en los negocios "durante el mes en que ocurre" y puede 
tomar fácilmente el lugar de un aspecto con la Luna progresada, cuyo concurso es 
necesario para fructificar las indicaciones planetarias que entonces estén en manifestación. Aun aparte de las direcciones primarias, si una Luna nueva cae en conjunción cercana con un planeta maléfico, causará inconvenientes en materias de 
menor importancia; y viceversa, una lunación que cae en el lugar de Júpiter o Venus acarreará placeres y facilidades en los asuntos del nativo. 
Cuando una Luna nueva corresponde con un eclipse solar produce, en 
"primer lugar", el efecto general de una lunación durante el corriente mes, si está 
en aspecto con cualquiera de los planetas radicales, y en "segundo lugar", efectos semejantes durante los meses del año siguiente cuando los aspectos de la 
misma naturaleza se forman con el punto del eclipse, es decir, que si el eclipse 
cayó en la duodécima casa en Leo, en cuadratura con Marte en Escorpión en la 
tercera casa, entonces producirá enemistades entre hermanos durante el mes de 
agosto, o sea, cuando el eclipse se formó. En noviembre, cuando la lunación ocurra en Escorpión se añadirá más combustible al fuego por la cuadratura con el 
eclipse. En febrero, cuando el Sol se halle en oposición al eclipse, habrá aún mayores disgustos por el mismo motivo, y también en mayo, cuando el último cuadrado ocurra. Por el contrario, si los aspectos iniciales del eclipse son buenos se 
experimentarán mayores beneficios durante los meses en que se formen los sextiles y los trinos. 
El ciclo de las lunaciones es de diecinueve años. Por ejemplo, en el mes de 
julio del año 1900 la lunación ocurrió el día 26 en los 3 grados de Leo, y en el año 
1919 ocurrió otra lunación el mismo día 26 de julio y en los mismos grados de Leo. 
De este modo, el estudiante puede calcular las lunaciones de los años venideros 
con la exactitud suficiente para todos los casos prácticos. 
Los eclipses pueden ser calculados también para los años "futuros" de esta misma manera, aunque algo aproximada, pero, no obstante, expedita, si el lector tiene las efemérides de los años "pasados". 
Durante su curso mensual la Luna zigzaguea sobre la eclíptica y a las conjunciones o Lunas nuevas, se halla generalmente algunos grados separada de la 
mencionada eclíptica. Bajo tales condiciones tenemos justamente una Luna nueva 
ordinaria. Con objeto de llegar a un total eclipse solar la Luna debe estar directamente sobre el paso del Sol, vista desde la Tierra, y la declinación del Sol y de la 
Luna debe ser prácticamente la misma, así como que la Luna no debe tener prácticamente ninguna latitud. 
Ocurren por lo menos dos eclipses de Sol en el año, aunque nunca más de 
siete, pero estos extremos se tocan muy raramente. El número general de eclipses 
es cuatro, dos solares y dos lunares, y se producen casi siempre a pares y con 
una separación de seis meses. La Luna llena que precede o sigue a un eclipse 
solar, usualmente es un eclipse lunar. Asimismo, si ocurren dos eclipses en febrero, espérense otros dos en agosto. 
Teniendo en cuenta lo dicho anteriormente, los eclipses para un año cualquiera pueden encontrarse con éxito completo siguiendo la simple regla que damos a continuación: Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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1º Del año en el que se desea saber los eclipses réstense 18. El año resultante lo llamaremos "Año del eclipse". 
2° Búsquese el "Año del eclipse" para las Lunas nue vas y llenas que son 
eclipses. (Anótense estas fechas solamente.) 
3º En el año anterior al "Año del eclipse" anótense las fechas y los lugares 
zodiacales de las lunaciones que ocurren alrededor de once días "después" de 
las fechas obtenidas en el "Año del eclipse", y el resultado son las fechas y lugares de los eclipses para el año interesado.
Con objeto de demostrar las simples reglas que acabamos de indicar, imaginemos este año de 1910 y que queremos saber el primer eclipse solar que ocurrirá en el año 1915. Tomamos unas efemérides del año  1897, que es 18 años 
anterior al 1915 y buscamos el primer eclipse solar, encontrando uno ocurrido el 
día 1º de febrero de 1897. 
Para averiguar el día y el grado del Zodíaco en el cual caerá este eclipse en 
el año 1915, buscamos la información en las efemérides del año 1896, que es uno 
antes que el "año del eclipse" 1897. 
Allí encontramos que la primera Luna nueva que ocurrió "después" del 1º 
de febrero cayó en la tarde del día 13 de febrero, en los 24 grados y 19 minutos de 
Acuario, y por lo tanto juzgamos que habrá un eclipse solar el día 13 de febrero de 
1915 a los 24°19' de Acuario. 
Después de terminar nuestros cálculos olvidemos que estamos viviendo en 
el año 1910 y tomemos las efemérides de 1915 para ver si nuestras reglas han 
dado el resultado debido, y veremos que un eclipse  solar ocurrirá en la mañana 
del 14 de febrero, en los 24°42' de Acuario, y demo strándonos que la regla empleada ha dado el resultado apetecido. (Véase "Tránsitos"..)
Lunar:
Pertenece a la Luna. 
Maléficos: 
Los planetas Marte, Saturno, Urano y Neptuno son considerados como maléficos por producir resultados adversos al hombre. (Véase "Bueno" y "Malo".) 
Mediocielo o cenit: 
El punto del Firmamento que cae perpendicular sobre la cabeza. Cuando es 
mediodía el Sol se halla en el "mediocielo". Se simboliza generalmente con sus 
dos letras iniciales M.C. (Véase "Casas".)Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Meridiano: 
Un círculo imaginario trazado entre el polo Norte y el polo Sur sobre toda la 
superficie del planeta. Como quiera que esta línea corre de Norte a Sur, todos los 
lugares colocados en ella tienen “mediodía" al mismo tiempo. (Véase "Casas".) 
Mutua (Recepción): 
Véase "Recepción”.
Nadir o Immum Coeli (escrito generalmente I.C.): 
El punto del Firmamento situado precisamente debajo del lugar del nacimiento en el lado opuesto de la Tierra. Es el punto opuesto al Mediocielo. El Sol 
está en el "nadir" con respecto a nosotros, a la medianoche. (Véase "Mediocielo" 
y "Casas".)
Natividad: 
Lo mismo que el "horóscopo" y "Radix", un mapa de los cielos hecho del 
momento en que nació una persona. (Véase "Figura".) 
Nebulosa: 
Racimos o grupos de nubes de estrellas; mundos en formación. Tres de 
ellas se sabe que tienen un efecto adverso para la vista. (Véase "Estrellas Fijas".) 
Nodos: 
Véase "Cabeza del Dragón". 
Nudación: 
Un movimiento vibratorio de los ejes de la Tierra, el cual es el causante de 
la precesión de los equinoccios. (Véase "Zodíaco Intelectual".)
Oblicua (Ascensión):
Véase "Ascensión". Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Occidental: 
De Oeste. Cuando el Sol o los planetas han pasado el cenit, el mediocielo o 
la faja del mediodía, empiezan a ponerse por el horizonte del Oeste y por lo tanto 
de los planetas en la novena, octava y séptima casas del horóscopo dícese que 
son occidentales o que están en el Oeste, y los planetas de la duodécima, undé-
cima y décima casas que ascienden por el horizonte oriental hacia el mediocielo, 
cuando es la marcha del Sol por la tarde, se dice que son orientales o que están 
en el Este. 
Pero cuando el Sol se pone en el punto donde vivimos nosotros, sale en 
otra parte del mundo representado por la sexta, quinta, cuarta, tercera, segunda y 
primera casas del horóscopo y durante tal tiempo también son orientales, y occidentales en relación a su Mediocielo que corresponde a "nuestro nadir". Cuando 
se eleva de su horizonte oriental, que es nuestro descendente, por las casas sexta, quinta y cuarta se llama oriental, y cuando gradualmente se pone en relación a 
su horizonte occidental, que es el ascendente nuestro, se llama occidental. 
Así, pues, los planetas en la duodécima, undécima, décima, sexta, quinta y 
cuarta casas se llaman orientales y los planetas en las otras seis casas se conocen como occidentales o del Oeste. 
Oposición: 
Cuando dos planetas se hallan en el mismo grado de signo opuestos se dice que están en el aspecto nombrado "Oposición", (Véase "Aspectos" y "Órbitas".) 
Órbita: 
Se llama también órbita al sendero que sigue un planeta alrededor del Sol, 
o sea, la curva que describe un astro en su movimiento de traslación. 
Orbital (Revolución): 
Es la revolución de un planeta en su órbita alrededor del Sol. El espacio de 
tiempo empleado por todos los planetas en su revolución orbital se detalla en la 
página 8. 
Órbitas: 
Los planetas forman aspectos que influyen los negocios humanos cuando 
se hallan en el mismo grado del Zodíaco, o en un cierto número de grados separados. Pero se ha comprobado que su influencia se deja sentir aún cuando los 
planetas no se hallen exactamente en el número de grados convenido. Por consi-Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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guiente, un planeta tiene una esfera penetrante que le hace efectivo antes de que 
el aspecto sea formado y después de que se ha disuelto, y a esta esfera de influencia se la denomina "órbita". 
Oriental: 
Correspondiente al Este. Véase "Occidental" para la explanación. 
Paralelo: 
Se llama paralelo al aspecto formado entre dos planetas cuando se hallan 
en el mismo grado de declinación, ya sea al Norte o al Sur del Ecuador celestial. 
(Véase la pág. 57.) 
Parecido físico:
El tipo físico está determinado por cuatro factores principales. Estos son: el 
Ascendente o signo saliente que representa el cuerpo, el "Señor" del Ascendente, 
los planetas salientes, es decir, los situados en la primera casa, particularmente 
cuando están en el signo o en su cúspide y el signo que contiene al Sol. Nótese, 
no obstante, que el Sol debe tener alguna fortaleza con respecto a la posición y 
aspectos con objeto de llevar a la evidencia las características físicas de su signe. 
Los elementos anteriores están designados en el orden corriente de su importancia. Su fusión o combinación determina si la persona ha de ser alta o baja, morena 
o rubia y todas las otras peculiaridades físicas. Véase "El Mensaje de las Estrellas" para una definición más detallada de este asunto. 
Parte de la Fortuna: 
Es un punto en el horóscopo que se opone o favorece las fortunas monetarias en concordancia con los aspectos que recibe de los planetas. La filosofía y el 
modo de calcular su posición se relata en la página 45, etc. Para demostrar si la 
"Parte de la Fortuna" ha sido bien calculada, obsérvese si la distancia del Sol a la 
Luna es igual a la distancia del Ascendente a la Parte de la Fortuna. 
Planetas: 
Son los cuerpos celestiales de los Embajadores de Dios que circundan o giran alrededor del Sol. 
Al igual que el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios, que es 
triple en su manifestación, así también y astrológicamente, el yo superior en el Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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hombre se representa por un círculo con un punto central denotando el aspecto 
más elevado espiritual, el Espíritu Divino, cuyo atributo es Voluntad. Por lo tanto, 
el SOL, representa en el horóscopo como la expresión más elevada del yo individual, y denota la influencia positiva de la marcha del hombre y su carácter en el 
sentido más elevado de la palabra. 
El símbolo del planeta VENUS es un círculo sobre la cruz. Indica una sabiduría que no es meramente intelectual, sino más bien Intuición e Imaginación. De 
aquí que la naturaleza de Venus sea esencialmente de amor y como la cohesiva 
influencia de la vida por la cual somos atraídos a los otros para mutuos beneficios, 
aunque Venus por sí mismo no se concierne con ningún beneficio mutuo, siendo 
de su naturaleza el atraer a los demás y el bien que viene por él es solamente un 
accidente. 
El planeta  JÚPITER está simbolizado por un semicírculo sobre la cruz, lo 
cual significa el espíritu humano cuya facultad es el pensamiento abstracto. Así, 
pues, el planeta Júpiter representa la mente superior, la mente que se refiere a las 
cosas materiales y se expresa a sí misma en pensamiento abstracto, como religión, filosofía y las ciencias elevadas. 
MARTE es el opuesto a Venus. Está simbolizado por la cruz sobre el círculo, así que mientras la naturaleza de Venus es el amor abnegado y para darse a 
los demás, la naturaleza de Marte es la de un deseo con fines egoístas. Denota, 
por consiguiente, toda la violenta energía de la naturaleza inferior, el cuerpo de 
deseos, el aspecto pasional y emocional del hombre que le obliga a hacer su trabajo externo en el mundo para dominar los obstáculos y reunir experiencia. 
SATURNO es el opuesto a Júpiter, o sea, la cruz de la materia encima del 
semicírculo, que denota la mente cerebral. Esto es lo que presta persistencia a los 
impulsos de Marte y simboliza la parte permanente relativa de la naturaleza inferior, o sea, lo que se ha comprobado y visto es de utilidad. Es, por lo tanto, símbolo de los átomos simientes, de los vehículos inferiores del hombre donde se almacenan las experiencias de todas las vidas pasadas. De aquí que Saturno denote la 
habilidad mecánica, la castidad y la justicia, la perseverancia y las adquisiciones 
materiales que han sido transmutadas en virtudes por medio de su influencia purgatorial. Actúa como el recolector de las cosas que se han sembrado en nuestro 
cuerpo, y como tal aparece a menudo en la vida para castigarnos por los entuertos 
que hemos hecho, no vandalísticamente, sino con la idea de que podamos aprender las lecciones necesarias para obrar a conciencia. La Luna es la refracción del 
Sol. Ambos en unión con el Ascendente denotan la formación del cuerpo físico, 
siendo la Luna en cierto sentido el símbolo del cuerpo vital y el Ascendente el del 
cuerpo denso. Por consiguiente, estos dos elementos expresan las herramientas 
que el hombre tiene a su disposición para actuar, la parte más perfecta de su naturaleza, pero al mismo tiempo la más instable. La Luna es, pues, completa antítesis 
del Sol. Éste es una estrella fija, mientras que la Luna es la más voluble de los 
cuerpos celestiales. Los planetas últimamente nombrados son los indicadores de 
la naturaleza inferior del hombre, la personalidad, en oposición a la individualidad 
simbolizada por los tres planetas nombrados en primer lugar, y estos dos triángulos se hallan conectados por el planeta que significa la concretamente inferior, es 
decir,  MERCURIO. El símbolo de este planeta comprende en él todos los tres 
constituyentes del simbolismo planetario, el círculo, el semicírculo y la cruz, indi-Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
101
cando con ello que no posee una naturaleza propia, sino que es un vehículo para 
la expresión de los otros planetas. 
Cuando Mercurio se halla bien dispuesto con referencia a Venus, tenemos 
al tipo mental del artista, poeta, músico o literario, pues es de Venus de donde vienen las vibraciones para todas las expresiones del Arte. 
Cuando Mercurio se halla bien colocado con relación a Júpiter, nos encontramos con el hombre de mente filosófica y científica. Además, se le considera 
como regente del legislador tanto en la Iglesia como en el Estado; uno que actúa 
para el bien común. 
Cuando Mercurio se encuentra bien situado con respecto a Marte, tenemos 
el hombre de acción; el hombre que anhela el progreso de las actividades materiales del mundo, bien en grande o en pequeña escala,  que puede manifestarse lo 
mismo como un tendero que como un almacenista y lo mismo en todos los demás 
aspectos que se explotan para beneficio personal, pues Marte, como ya se ha dicho, es la antítesis de Venus y la incorporación de los deseos egoístas. 
Mercurio en aspecto con la Luna no tiene significado, pues la Luna por sí 
misma es un reflector, excepto en los casos en que un aspecto adverso viene de 
un signo cardinal o de elevación. Entonces puede producir la locura. 
En los párrafos anteriores solo hemos relatado las  naturalezas esenciales 
de los planetas. Cuando están bien aspectados por otro planeta, estas características naturales se alteran en cuanto se concierne con los planetas benéficos; pero 
cuando intervienen en el aspecto planetas maléficos, la naturaleza de Venus, que 
es sabiduría, amor y ritmo, puede convertirse en locura, libertinaje y pereza; la filosofía, unas tendencias de salirse y vivir al margen de la ley; la misericordia y aspiraciones tiernas de Júpiter, pueden cambiarse en desorden, desconsideración 
hacia los demás y propósitos bajos; la elevada espiritualidad del Sol se puede expresar como un espíritu de bestialismo y sin tener en cuenta más que la salud física. En cuanto a los planetas de naturaleza inferior, los buenos aspectos de Marte 
se convierten en deseos hacia cosas constructivas y en actividades bien reguladas, mientras que los aspectos adversos pueden ser  responsables por la expresión destructora de la naturaleza de deseos. Saturno cuando está bien aspectado 
proporciona habilidad para la mecánica y una condición que puede ser capaz de 
controlar o dirigir la naturaleza de deseos. Indica al hombre sesudo, perseverante, 
capaz de hacer frente y dominar los obstáculos materiales; el organizador y el 
promotor, el investigador científico que actúa en lo que concierne a las líneas materiales. Como se sabe que es la antítesis de Júpiter, cuando está bien aspectado, 
se muestra como el filósofo de alta y elevada mentalidad, el legislador de mérito y 
práctico, el sacerdote sincero y ardiente, todos, en fin, que acarician anhelos y aspiraciones superiores y delicadas, entretanto Saturno, cuando está mal aspectado, 
denota una mente estrecha, el sectario fanático, el materialista, el anarquista y 
enemigo de la sociedad, ya sea de la Iglesia o del Estado. Como Júpiter nos da la 
persona de mente benévola, expansiva y elevada, así Saturno, cuando tiene aspectos adversos, produce tendencias sarcásticas, intratables y estrechas. 
Además de los siete planetas ya mencionados hay dos más en nuestro sistema que se llaman Urano y Neptuno. 
Puede decirse que URANO, que es la octava de Venus, porque es de su 
misma naturaleza en un grado mucho más sutil, pues sus atracciones son tan es-Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
102
pirituales que no pueden ser sentidas por el hombre ordinario en una manera 
apropiada, siendo por eso que este más bien responde al lado adverso de Urano. 
Éste es el planeta que rige el éter y cuando está en aspecto con Mercurio, o con el 
Ascendente, o con la Luna, produce una afinidad con la fuerza que conocemos 
como electricidad. Sus operaciones son siempre muy precipitadas o bien imprevistas, y como la humanidad responde a su lado adverso o negativo, como acabamos 
de decir, estos efectos siempre se manifiestan particularmente en forma violenta o 
de desastres. 
NEPTUNO, a su vez, es la octava de Mercurio y al igual que este es el portador de luz para el Sol físico, así Neptuno es el portador de la luz del Sol espiritual, llamado Vulcano entre los ocultistas, el cual es visible detrás del visible Sol. 
Por todo esto, como es natural, hay todavía muy poco de la humanidad capaces 
en absoluto de poder ser afectados por él, salvo que produce un estado caótico 
mental cuando se halla colocado en aspectos contrarios. 
Cuando se halla situado en los ángulos y especialmente en elevaciones 
cerca del Mediocielo, produce ocultistas y místicos de temperamento superior, pero en cambio, cuando se encuentra en casas bajas produce la mediumnidad en el 
mejor de los casos, pues a menudo causa la locura. Este planeta es la cuerda más 
elevada en la lira del alma de Dios y como es lógico, la menos empleada y la que 
más pronto se desafina. Los astrólogos son los que están influenciados por él y los 
músicos que tocan instrumentos de cuerda. 
Planetas superiores:
Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno son llamados planetas superiores 
por los astrónomos, porque se mueven en órbitas que los separan muchísimo del 
Sol. Este término se usa en contraposición al de "planetas inferiores", aplicado a 
Venus y Mercurio, los que siempre permanecen cerca del Sol. (Véase pág. 10.)
Pléyades: 
Véase "Estrellas Fijas". 
Procesión: 
Un movimiento hacia atrás del equinoccio vernal, que es un factor muy importante en las actividades humanas. (Véase Zodíaco Intelectual".)
Progresión: 
Véase "Direcciones y Tránsitos". Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
103
Radical: 
Perteneciente a un horóscopo en el momento de nacer. (Véase "Tránsitos".) 
Raíz: 
El horóscopo al nacimiento (Véase Tránsitos".)
Recepción: 
Dos planetas se hallan en  "recepción mutua" cuando cada uno de ellos 
ocupa la casa regida por el otro, como por ejemplo, Venus en Aries y Marte en 
Tauro. El efecto de esto depende de la afinidad entre la naturaleza de los planetas. Cuando Marte está en los signos mercuriales Géminis o Virgo, y Mercurio en 
los marcianos Aries o Escorpión, la energía dinámica de Marte se infunde en la 
organización mental de la persona en cuestión que debido a ello se hace mentalmente más viva. Respecto a la forma en que esta agudeza mental se manifieste, 
ya sea equivocada o acertadamente, depende, como es natural, de los aspectos, 
pues todo lo que hace la "recepción mutua" es prestar energía. Si Saturno está 
en los signos mercuriales, Géminis o Virgo, y Mercurio en los saturninos Capricornio o Acuario, la mano restrictiva de Saturno caerá sobre el alado Mercurio dando 
por resultado que la mente gana en profundidad y poder de concentración, pero 
respecto a si esta capacidad mental sea usada en bien o en mal depende en los 
aspectos como en el caso de Marte. Cuando Venus y Júpiter se hallan en "recepción mutua" y bien aspectados suavizan el camino de la vida lo más maravillosamente. La persona que tenga tal configuración encontrará por todas partes a las 
gentes dispuestas a servirle y tendrá muchos amigos y por el contrario cuando 
Saturno y Marte se hallan en "recepción mutua" y afligidos aquel que sea tan desgraciado que tenga esos aspectos hallará por todas partes contrariedades y enemistades a cada paso. 
No obstante, debe tenerse presente que  "nuestros horóscopos señalan 
lo que hemos cultivado por nosotros mismos en vidas pasadas" y que aquel 
que tiene la configuración de atraer amigos, debe haber sido bondadoso y atento, 
a la vez que el que se ve repelido de todas partes habrá sido egoísta y enemigo 
de sus relaciones. Pero si este se esfuerza en volver sobre, sus pasos y hace sacrificios por sus semejantes, también él dominará sus aspectos indeseables, pues 
los Ángeles Estelares no son tan malignos como para hostigar a ninguno en ningún momento. Ellos solamente flagelan con el propósito de subyugar y corregir 
nuestras faltas y hacernos mejores en definitiva. 
Algún día todos los hombres serán amantes y amorosos y entonces no 
habrá para ninguno de ellos influencias maléficas. Roguemos porque llegue pronto 
esta fase de la evolución. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Regente: 
El regente de un horóscopo es aquel planeta que tiene el máximo dominio e 
influye sobre la vida del nativo y al que este responde más fácilmente. 
En iguales condiciones el "señor" del Ascendente es el regente del horóscopo correspondiente. Pero si algún otro planeta es más poderoso respecto a la 
elevación, significación o exaltación, la situación en un ángulo y sus aspectos, entonces este planeta debe ser considerado como el regente. Pero para que esto 
sea decisivo y permanente los aspectos deben ser fuertes y cercanos, sin tener en 
consideración si son buenos o malos. Los buenos aspectos le harán un buen regente y los malos aspectos un regente adverso, pero sin afectar en ninguno de los 
dos casos a la efectividad de su regencia. Cuando dos planetas son de igual fortaleza y están situados en idéntico aspecto pueden ser clasificados como coregentes. 
En el caso de una casa, el "señor" del signo situado en la cúspide es regente. Cuando nos hallamos en presencia de un signo interceptado, su "señor"
tiene una regencia parcial sobre la casa, aunque esta sea inferior en este sentido 
a la del planeta que rige el signo de la cúspide de la casa en cuestión. La regencia 
de un signo interceptado es latente y no se manifiesta hasta que por la progresión 
de los ángulos del signo en intersección llega a la cima de la casa. Los planetas 
de una casa, "si están aspectados" tendrán, ordinariamente una influencia mayor sobre sus actividades que los regentes de los signos antes mencionados. En 
estos casos tales planetas pueden ser calificados de co-regentes de tal casa. 
Retrogradación: 
Véase el capítulo sobre Retrogradación y sus efectos, pág. 55. 
Señor: 
Se dice que un planeta es "Señor" de los signos que rige, por ejemplo, Marte es "señor" de Aries y de Escorpión; Venus lo es de Tauro y Libra. (Véase "Dignificación" y "Exaltación".) 
Separación: 
Cuando un planeta que ha estado en aspecto con otro se mueve hacia adelante y de este modo se disuelve el aspecto, se dice que se está separando del 
aspecto. (Véase "Solicitud".)Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Sextil: 
Cuando dos planetas se hallan separados 60° se dice que están en "sextil", es decir, una sexta parte del círculo del Zodíaco, dividido como todos los círculos en 360 grados. Se le considera como  "buen aspecto". (Véase "Bueno" y 
"Malo" y también "Aspectos".) 
Significadores: 
Los planetas, Ascendente, Mediocielo, Parte de la Fortuna y las Cabezas y 
Cola del Dragón, se llaman "indicadores" porque sus posiciones y aspectos en el 
horóscopo tienen cierta significancia respecto a los negocios de la vida. 
Símbolos: 
Los símbolos de los planetas se detallan en la página 18 y debe notarse 
que consisten en un círculo, un semicírculo y una cruz diversamente reunidos. El 
círculo es el símbolo del espíritu, el semicírculo es el emblema del alma y la cruz 
que representa la materia, nos determina el cuerpo. 
De este modo los elementos de la constitución humana, "espíritu", "alma" 
y "cuerpo" están envueltos en las partes componentes de los símbolos planetarios para indicar al místico su misión con respecto a la humanidad. 
Estas partes elementales están agrupadas diversamente para indicar la naturaleza del planeta al que representan y su oficio en la gran escuela de la vida en 
la que Dios nos ha colocado bajo los Espíritus Planetarios, quienes se esfuerzan 
en educarnos en la sabiduría divina. 
El Sol, como su símbolo indica, es el centro de todas las facultades espirituales, la fuente de toda vida. 
La Luna, su símbolo es el de un semicírculo, mostrando que hemos completado el medio arco o involución en el que los cuerpos han sido construidos y que 
ahora la esencia de la experiencia extraída de tales vehículos debe ser transmutada en cualidades espirituales por la alquimia del crecimiento del alma, para que de 
este modo pueda elevarse sobre el arco de la evolución. 
Marte, cuyo símbolo es una cruz sobre el círculo, indica el nombre irregenerado en el que la cruz de la personalidad predomina sobre el círculo del espíritu. 
Pero, pisoteando la naturaleza superior bajo el pie, el carácter marcial engendra guerra y contienda; durante estas debe necesariamente sufrir, aún saliendo victorioso de sus guerras y luchas, y por tales contrariedades y poco a poco 
queda suavizada gradualmente su naturaleza. 
Venus, cuando la naturaleza marcial ha sufrido suficientemente, el círculo 
espiritual asciende por gradaciones sobre la cruz de la materia y así se convierte 
en el símbolo de Venus, el planeta del amor. 
Saturno, y Júpiter, tienen símbolos casi iguales, indicativos del modo en que 
el crecimiento anímico debe ser estimulado. En el símbolo de Saturno, la cruz de 
la personalidad está exaltada sobre el símbolo del alma, el semicírculo. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
106
El desarrollo del alma viene por servicio, pero el símbolo de Saturno indica 
claramente que la persona bajo su dominio está más propensa a que le sirvan qué 
a servir, siendo egoísta y obstruccionista del bienestar común. Naturalmente, los 
otros se resienten del trato de su carácter y, como consecuencia, Saturno brinda 
dolores, molestias, tristezas y descontento con objeto de enseñarnos que no podremos nunca servirnos realmente a nosotros mismos  por egoísmo, sino únicamente por el sacrificio. 
Júpiter, cuando ha empezado a alborear sobre nosotros su influencia por 
consecuencia del dolor y de ese egoísmo que es como una coraza alrededor del 
alma que nos repele y nos separa de los demás, empezando lentamente a cultivar 
la cualidad de la benevolencia y gradualmente el semicírculo del alma se eleva 
sobre la cruz de la materia y se convierte entonces en el símbolo de Júpiter, el 
filántropo y el amigo del hombre. Entonces este emblema significa uno que ama a 
todos y uno que es igualmente el favorito de los dioses y del hombre. 
Mercurio. Aunque el último en el Reino de Dios, el sistema solar, es sin duda, de la mayor importancia, en razón de su influencia sobre el cuerpo, alma y espíritu, lo cual se demuestra por el hecho de que su símbolo contiene todas las partes componentes de los símbolos planetarios, es decir, el círculo, el semicírculo y 
la cruz. Esto es así porque en la mente todos están unidos y juntos en un organismo completo físico-espiritual llamado "Hombre" y sin Mercurio, esto no podría 
ser. 
Mercurio, no obstante, es neutral y esta cualidad depende del Ego interno 
que está representado por el círculo colocado en el centro, ya utilice sus atributos 
divinos de selección y libre albedrío para aspirar hacia el cielo en busca del desarrollo de su alma, como está simbolizado por el símbolo de ella, el semicírculo colocado por encima del círculo del espíritu, o bien se dirija hacia la cruz de la personalidad debajo del círculo y anhele las cosas mundanas. No hay criatura que 
tenga las posibilidades divinas del hombre, ninguna de ellas puede aspirar tan alto 
y reversamente, tampoco ninguna otra puede caer tan abajo. Esta lucha entre las 
naturalezas superior e inferior por la supremacía, simbolizadas por el semicírculo y 
la cruz que se hallan colocados encima y debajo del círculo en el emblema de 
Mercurio, fue descrito muy bien por Goethe en algunas líneas de su inmortal
Fausto cuando el héroe dice: 
"Tú por un solo impulso estás imbuido
"permaneciendo inconsciente del otro aún.
"En mi pecho ¡ay! están albergadas dos almas
"y en él combaten por un reino indivisible.
"Una a la tierra con deseo pasional,
"y tenazmente se adhiere todavía;
"la otra aspira por sobre las nieblas
"y con sagrado ardor hacia más puras esferas”.
Signos: 
Los signos del Zodíaco son las divisiones del Firmamento y empezando 
desde el equinoccio vernal. Los primeros 30 grados se llaman Aries, los siguientes Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
107
30 grados Tauro y así sucesivamente y por grupos de 30 grados cada uno; sus 
nombres son: Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpión, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. 
  Estos signos están medidos, según hemos dicho desde el equinoccio vernal, un punto fluctuante, y no deben ser confundidos con las doce constelaciones 
de estrellas fijas que llevan sus mismos nombres, ni con las doce casas del horóscopo que son las divisiones de la Tierra. (Véase "Zodíaco Intelectual" y "Casas".)
Signos de agua: 
Cáncer, Escorpión y Piscis son llamados signos ácuos. El agua es el solvente universal y también el coagulante universal en el laboratorio alquímico de la 
naturaleza. En la pág. 20 se indica cómo el Sol de Vida, el Ego, pasa a través de 
las aguas del parto en los tres definidos estados,  simbolizados por los signos 
ácuos. 
Cuando el Sol se halla en el punto más avanzado de  su declinación en el 
signo psíquico y ácuo de Cáncer, designado por los antiguos sacerdotes egipcios
como "la esfera de las almas aguardando el renacimiento", está en el Trono 
del Padre, la Fuente de la Vida. Allí atrae de aquel manantial inagotable una nueva 
cantidad de "elixir vital" para el año venidero e inmediatamente comienza su descenso para ofrecer su tesoro al mundo anhelante. 
Pero para hacer esto debe pasar antes por el fuego de su propio signo, Leo, 
y mezclar el fuego con el agua. De esta mezcla alquímica afortunada depende 
toda la vida manifestada. 
En el mes de octubre, el Sol entra en el segundo de los signos de agua. Escorpión, donde los enérgicos espíritus de Lucifer marcianos se esfuerzan en 
amalgamar a los dos antagónicos elementos, pero no con éxito completo, pues el 
fuego de la pasión y el agua de la emoción chirrían, bullen y forman espuma por la 
guerra y la lucha que sostienen. Como consecuencia de  ello la esencia pura de 
vida recibida del Padre, se tiñe de pasión cuando es extraída del pozo de 
Escorpión y para purificarla de tal tinte de pasión se baña en el fuego  de la 
aspiración cuando el Sol alcanza el signo de fuego. Sagitario, por Navidad. 
En marzo el Sol pasa por el último de los signos de agua, Piscis, y simultá-
neamente circula la savia por los árboles, germinan las semillas y bulbos por el 
rayo expándeme del benéfico Júpiter hasta que están listas para brotar y cuando 
el Sol de Vida entra en exaltación de la fuerza del signo de fuego Aries, lanza el 
Fíat creador y toda la naturaleza prorrumpe en gozos y alcanza un glorioso esplendor. La llama de la Vida Divina engendrada y en gestación en la matriz ácua 
de la Naturaleza se manifiesta en el Mundo. 
Signos de aire: 
Géminis, Libra y Acuario se llaman signos de aire. Su influencia es altamente intelectual y mental. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Signos benéficos: 
El Sol, Venus y Júpiter. Para una explicación sintética y más amplia de los 
términos "benéfico" y "maléfico", ver "Bueno y Malo" en la página 58. 
Signos de doble cuerpo:
Géminis, Sagitario y Piscis. Se llaman así a causa de verse representados 
en el Zodíaco pictórico, Géminis como un par de gemelos, Sagitario como un centauro, hombre en parte y en parte caballo, y Piscis como dos peces. Son de naturaleza dual y vacilante, y es de observar como se repiten los acontecimientos en la 
vida de aquellos que tienen estos prominentes signos. Se casan varias veces, sus 
infortunios nunca llegan solos, pero así también su buena fortuna es siempre múltiple. 
Signos estériles o infructíferos:
Géminis, Leo y Virgo. 
Signos femeninos:
Los signos femeninos comprenden los seis signos pares: Tauro, signo segundo; Cáncer, el cuarto, etc. En esta división quedan incluidos los signos de tierra, Tauro, Virgo y Capricornio; y los signos de agua, Cáncer, Escorpión y Piscis. 
La tierra y el agua son los dos atributos de la Madre Naturaleza. Puestos en contacto pueden dar a luz nuevas vidas, y por lo tanto los signos que tengan mayor 
afinidad con estos elementos esenciales, pueden muy bien ser llamados "femeninos". El mismo Virgo, estéril en esencia, es quizá el más importante de los signos 
femeninos, pues cuando el Sol, durante septiembre, está en Virgo, la ola espiritual 
de vida rejuvenecedora comienza su descenso sobre la Tierra en la que se concentra por Navidad, comenzando entonces a irradiar la vida germinal que se desparrama por doquier y que florece por Pascua. Entonces el Salvador, habiendo 
ofrecido su vida una vez más, de nuevo remonta hasta su Padre. 
Signos fijos: 
Tauro, Escorpión, Leo y Acuario son llamados signos "fijos" porque al 
hallarse en los ángulos de un horóscopo, con muchos planetas en ellos, dan a la 
persona en cuestión una poderosa "fijeza" proporcionándole una cantidad poco 
común de perseverancia con la que podrá casi siempre rematar dignamente todo 
aquello que emprenda, de ser humanamente posible. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Signos fructíferos:
Cáncer, Escorpión y Piscis, signos que componen la trinidad acuática, son 
los vehículos particulares para la función fertilizante de la naturaleza. Al hallarse la 
Luna en estos signos, vierte, con mano liberal, el Agua de la Vida, gran principio 
fecundante y es de observar que las simientes plantadas durante la estancia de la 
Luna en estos signos fructifican con mucha mayor abundancia que al hacerse bajo 
condiciones menos favorables. 
Signos de fuego: 
Aries, Leo y Sagitario. 
Signos masculinos: 
Los signos Aries, Géminis, Leo, Libra, Sagitario y Acuario son considerados 
como masculinos. Como se verá, incluye esta denominación a la "triplicidad de 
fuego", Aries, Leo y Sagitario y la "triplicidad de aire", Géminis, Libra y Acuario, 
y por consecuencia de ello los signos femeninos, que son los seis restantes, comprenden las "triplicidades de tierra y agua".
Los elementos tierra y agua son negativos e inertes, pero están influenciados por los elementos "positivos". El viento encrespa las olas del océano y los 
fuegos volcánicos conmueven la Tierra y por lo tanto, los signos de "fuego y aire"
son llamados "masculinos". (Véase "Signos Femeninos".)
Signos movibles: 
Los signos Aries, Cáncer, Libra y Capricornio son considerados como signos "movibles". (Véase "Signos cardinales", pág. 75.) 
Signos nórdicos: 
Los signos de Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo y Virgo, son llamados de 
este modo, porque el Sol está en ellos cuando se halla sobre el Ecuador en la primavera y verano. 
Signos orientales:
Libra, Escorpión, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis se llaman signos 
orientales, porque cuando el Sol está en ellos, está en la parte del Sur del Ecuador Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
110
celestial y como resultado de ello tenemos invierno en el hemisferio del Norte o 
boreal. 
Signos de tierra: 
Tauro, Virgo y Capricornio. 
Solicitante: 
Cuando un planeta de los de marcha veloz se aproxima a un aspecto con 
otro más lento, se dice que "solicita" un cuadrado, trino, etc., de aquel planeta. 
Como quiera que el planeta solicitante debe ser más veloz que aquel al que "solicita" es evidente que la Luna solicita a su vez los aspectos de todos los otros planetas cada mes al pasar por el Zodíaco, pero Saturno, que emplea treinta años en 
describir el círculo, puede solicitar solamente a Urano, que necesita cuarenta y 
cuatro años, y a Neptuno, que emplea ciento sesenta y cinco años. 
Esta regla tiene aplicación cuando los planetas caminan directos en el Zodíaco (de Aries a Tauro, etc.), pero si el planeta de marcha más lenta, es  retró-
grado (yendo de Tauro a Aries, etc.), ambos planetas pueden ser solicitantes al 
aspecto (Véase "Directo" y "Retrógrado".)
La influencia de los planetas es siempre más sensible cuando son solicitantes que cuando se están separando. 
Solsticio: 
Esta palabra está compuesta de dos vocablos:  "sol", el Sol, y  "sistere",
obligar a estar, y así interpretado expresa gráfica y precisamente lo que ocurre en 
los solsticios, porque un solsticio es un punto en el cual el Sol se halla en su punto 
máximo de declinación y lo más alejado del Ecuador celestial. Allí ha de permanecer durante tres días en el vigésimo tercer grado de declinación, antes de que empiece a descender hacia su nodo. 
Como es sabido, hay dos solsticios. Uno en el verano, el 21 de junio, cuyo 
día es el más largo del año y son llamados, respectivamente, solsticio del verano y 
solsticio del invierno. Tabla de Casas: 
Es una tabla calculada para indicar los grados y signos, del Zodíaco que se 
hallan en cada una de las cúspides de las doce Casas mundanas en cualquier 
momento del día o de la noche durante el año. 
Una Tabla de Casas es siempre la misma para un determinado grado de latitud, y puede ser empleada para la duración de toda una vida, puesto que se relaciona con las estrellas fijas que no presentan un cambio apreciable en un centenar 
de años. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Tránsitos: 
En el momento en que nace un niño las posiciones de los planetas indican 
las tendencias, las  "propensiones" de la vida. Tales posiciones constituyen la 
"raíz" y todo lo que haga referencia a esta "base" de todos los acontecimientos se 
llama "radical", Así, pues, el "radical Júpiter" se refiere a la posición de Júpiter en 
el nacimiento de una persona. 
Durante los veinte, treinta o sesenta días siguientes después del nacimiento 
los planetas efectúan sus cambios y forman ciertos  aspectos con respecto a las 
posiciones que tenían al nacer una persona. Cada uno de estos días corresponde 
a un año de la vida y los aspectos formados por la "progresión" en el vigésimo 
día después del nacimiento indicarán algo respecto a los sucesos que acaecerán 
en el vigésimo año. Los aspectos formados en el trigésimo día siguiente al nacimiento determinarán los sucesos e influencias en el trigésimo año de la vida del 
ser en cuestión y así sucesivamente. 
Todas estas mociones se conocen con el nombre de posiciones y aspectos 
"progresados". Así, pues, si alguno dice que "su Sol «progresado» estará trino a 
su  «radical» Júpiter cuando alcanza la edad de cuarenta años", indica que cuarenta días después de su nacimiento el Sol hubo progresado hasta llegar al aspecto de trino con la posición de su Júpiter al nacer, y que por lo tanto esto obrará 
para traer en su cuadragésimo año acontecimientos de naturaleza benéfica o afortunada, porque el aspecto y los planetas son de naturaleza que se ha dado en 
llamar "buena". 
Considerando que la duración de la vida no va más allá generalmente de 
los setenta años, las posiciones planetarias después de los setenta días de nacer, 
no tienen un efecto tan marcado como del que se describe en el párrafo anterior, 
pero, no obstante, poseen una influencia apreciable en las vidas de la humanidad 
en concordancia con sus naturalezas. Pero debido al tránsito rápido efectuado, 
sus efectos son efímeros, aún en el caso de los planetas lentos. Estos movimientos de los planetas son llamados "Tránsitos".
Se encuentran en las Efemérides de todos los años. Por ejemplo, si se desea conocer los planetas que "transitarán" las diferentes casas de un horóscopo 
en un año determinado, no se tiene que hacer otra cosa más que tomar una Efemérides del año requerido, pues únicamente en ellas se podrán hallar. Los planetas "radicales" y "progresados" están todos en las Efemérides del año en que se 
nació, pero los "tránsitos," por ejemplo, para el año 1920 solo pueden encontrarse 
en las Efemérides de 1920. 
Las "lunaciones" o lunas nuevas y los eclipses se hallan entre los más importantes "tránsitos" Sus efectos se describen bajo el epígrafe "Lunaciones," al 
cual queda remitido el lector. Los siguen en importancia los "tránsitos" de los planetas "superiores" a través de las casas. La décima casa significa el honor social. Cuando Júpiter la atraviesa o "transita" cada doce años, pueden presentarse 
ocasiones de elevación social y, viceversa, cuando Saturno pasa por ella cada 
treinta años debe precaverse el hombre contra posibles retrocesos o desventajas 
ante la sociedad y utilizar su voluntad para dominar tales "tendencias" o "posibilidades", y del mismo modo se pueden juzgar los demás planetas y casas. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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Trinos: 
Cuando dos planetas se hallan 120 grados separados se dice que están en 
el aspecto trino, lo que es lo mismo que una tercera parte del círculo zodiacal. Este aspecto es considerado como el más armonioso de todos ellos. 
Triplicidad: 
Los signos del Zodíaco están agrupados en diversos sentidos para indicar 
ciertas de sus cualidades. Un método los segrega en cuatro grupos de tres signos 
cada uno y cada uno de tales grupos tiene similar afinidad con cada uno de los 
cuatro elementos. En consecuencia de esta división, Aries, Leo y Sagitario son de 
"fuego". Tauro, Virgo y Capricornio, corresponden al elemento "tierra". Géminis, 
Libra y Acuario al del "aire" y Cáncer, Escorpión y Piscis son afines con el cuarto 
elemento, el "agua". Estos cuatro grupos constituyen las cuatro triplicidades. 
La triplicidad de "fuego" tiene cúspide en el ángulo oriental, Aries, donde el 
fuego creador comienza a producir un cuerpo para que el espíritu funcione en el 
mundo físico. El segundo ángulo de esta trinidad está en la quinta casa, lo cual 
denota la manera en la que la fuerza creadora será utilizada para la procreación 
en el plano físico. Es, por lo tanto, la casa de los hijos que está ocupada por el 
signo de fuego, Leo. La línea de fuerza que corre del ángulo oriental en la otra dirección indica el uso que en la mente tiene la parte correspondiente de esta fuerza 
creadora y se halla ocupada, consiguientemente, por el signo de fuego de Sagitario y colocado en la casa novena que por tal razón denota la mente superior. 
La triplicidad de  "tierra" tiene su salida, su cúspide, en el signo cardinal 
Capricornio, que corresponde a la décima casa y denota el alrededor ambiente, la 
profesión y las relaciones sociales de la persona y como esta triplicidad es terrestre se relaciona enteramente con los negocios materiales del nativo. Por lo tanto, 
una línea de fuerza va desde la sexta casa que está bajo el signo Virgo, que es un 
signo mercantil y de negocios, de aquí que esta casa denote el servicio que es 
fácil que la tal persona realice en el mundo. Considerando que esta actuación depende por igual de la salud corporal como de la capacidad mental, esta casa es 
también la casa de las enfermedades. La otra línea de fuerza procede desde Capricornio hasta el tercer signo de la triplicidad de tierra e indica los emolumentos 
que recibirá por tales servicios efectuados con arreglo a la sexta casa y en la capacidad señalada por la casa décima. Así, pues, la segunda casa regida por el 
signo de Tauro es la casa de las finanzas y como la libertad de acción del hombre 
depende hasta cierto punto del estado de sus medios económicos, esta casa se 
llama también la casa de la libertad. 
La cúspide de la triplicidad de "aire" está en el ángulo occidental ocupado 
por el signo cardinal Libra, que a su vez se halla  gobernado por el planeta del 
amor, Venus. Esta triplicidad está, pues, relacionada con las posibles diferentes
uniones en la vida humana. La casa séptima, en la que sale, denota propiamente 
la más íntima de todas estas uniones posibles, es decir, el matrimonio. De tal 
unión resultan otras relaciones y, por lo tanto, una línea de fuerza va de la casa 
séptima a la tercera que está ocupada por el signo de Géminis, los gemelos. Esta Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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casa denota, asimismo, los hermanos y hermanas. La otra línea de tuerza conecta 
la séptima casa con la undécima y significa las uniones amistosas. 
La triplicidad de "agua" tiene su elevación en el ángulo Norte que está ocupado por el signo cardinal Cáncer y es la casa del misterio indicando la última parte de la vida, el punto en el que el espíritu se está preparando por sí solo para salir 
de la tase humana de existencia y empezar otra vez sus actividades en los mundos espirituales. Por consiguiente, está conectada con la casa octava, la casa de 
la muerte, que está ocupada por el signo de Escorpión. Es significativo en el más 
alto grado que esta es la casa negativa de Marte y que este gobierna los órganos 
creadores. Señala de una manera, la más terminante, la inestabilidad de todo lo 
creado en el mundo físico. La otra línea de fuerza procede desde la cuarta casa a 
la duodécima, que está ocupada por el signo de los peces, Piscis. Éste signo, cuyo símbolo se compone de dos semicírculos unidos por una banca, muestra muy 
bien la dualidad de la naturaleza del hombre que a la vez que corre su aventura en 
el mundo físico, tiene otra evolución en los planos invisibles. Esta casa, pues, denota la clausura en la cual el espíritu realiza lo que está al final de la vida, el dolor 
que siente y la inactividad a que algunas veces se ve sometido. 
Trópicos: 
"Trópico" es una palabra griega que tiene el significado de girar o volver, y 
los trópicos en Astronomía son los puntos en los que gira  o da vuelta el Sol. Al 
solsticio de verano el Sol alcanza su grado más avanzado de la declinación nórdica en el signo de Cáncer y este entonces es su "trópico", pues desde aquel punto comienza a volver a descender hacia el nodo occidental y marcha hacia la declinación oriental. Alcanza el punto más inferior de este arco en diciembre en el 
solsticio de invierno en el signo de Capricornio. Esto constituye el otro "trópico",
pues allí otra vez el Sol comienza su vuelta ascensional hacia los cielos del Norte. 
Vacío de curso:
Cuando -los planetas están de tal modo situados que la Luna no forma aspecto ninguno antes de abandonar el signo en el que se halla al nacimiento, se 
dice que ella está "vacía de curso". En vista de que la Luna es el planeta de la 
fecundación, la cual nutre y alimenta convirtiendo las potencialidades latentes en 
realidades, la condición anterior es desafortunada, pues con ella si la Luna está en 
el principio de un signo al nacimiento ocasiona una vida insípida y desprovista de 
incentivo. 
Zodíaco:
Es una faja estrecha en el Firmamento que se extiende cosa de 8 grados a 
los dos lados de la eclíptica, o sea, el paso del Sol. (Véase "Zodíaco Intelectual".) Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
114
Zodíaco Intelectual: 
En los dos lados de la eclíptica, es decir, el sendero del Sol, hay un número 
de estrellas fijas que forman doce grupos o constelaciones que se conocen con el 
nombre de "signos del Zodíaco", no porque se parezcan a los animales que se 
supone representan, sino porque sus influencias se han desenvuelto, o mejor dicho aún, están enzarzadas en exteriorizar las principales características animales 
del hombre incorporadas en el símbolo animal. La arrogancia fanfarrona, la energía y el coraje que viene de Marte no puede estar mejor simbolizada que por el 
carnero; ni tampoco la pacífica, pero prodigiosa fortaleza y la tozuda persistencia 
que llega desde las jerarquías divinas que actúan sobre nosotros desde la constelación de Tauro no puede estar mejor descrita que por el simbólico "Toro". Las 
características de los otros signos deben interpretarse en los  mismos términos, 
pues "el Zodiaco es la matriz del sistema solar", y alguna vez cuando nosotros 
y las miríadas de otros seres que se hallan ahora evolucionando en nuestro sistema solar hayamos aprendido todas las lecciones de esta fase de existencia,
"también nosotros formaremos un Zodíaco" y llevaremos a cabo trabajos semejantes para otros, como los que las doce Grandes Jerarquías creadoras están 
haciendo ahora por nosotros. 
Estas doce constelaciones se llaman Zodíaco "natural" y permanecen 
siempre en la misma posición relativa, o por lo menos su cambio es tan insignificante que han transcurrido varios siglos sin un cambio apreciable en su posición. 
De aquí que podamos usar la misma Tabla de Casas toda nuestra vida, pero nos 
es preciso poseer unas efemérides de los lugares de los planetas para cada año. 
Todos los años sobre el día 21 de marzo el Sol abandona el hemisferio del 
Sur, cruza el Ecuador celestial y penetra en los grados de latitud Norte donde 
permanece durante el verano. Pero obedeciendo a un movimiento vibratorio de los 
polos de la Tierra, llamado por los astrónomos "nudación," el Sol cruza el Ecuador 
celeste un poco después (precede) que lo hizo el año anterior y como el día y la 
noche son de igual duración en el punto donde el Sol cruza el referido Ecuador, o 
sea, el equinoccio, este cruce precedente se llama  "la precesión de los equinoccios”. 
  Si no hubiera tal precesión de los equinoccios el Sol penetraría siempre en 
la "constelación" de Aries en el equinoccio vernal, pero debido a este movimiento 
de retroceso de un grado cada setenta y dos años aproximadamente, el equinoccio de primavera ocurre en el primer grado de Piscis 2.150 años después o cosa 
así. Después de un período de tiempo semejante el Sol retrocede hacia el primer 
grado de Acuario y así sucesivamente cruzando todo el círculo de los doce signos 
en 25.868 años aproximadamente. Cuando el Sol estaba en Tauro, el signo del 
"Toro" en el equinoccio vernal, los egipcios de la antigüedad adoraron el sagrado 
"Buey Apis" y sus sacerdotes llevaron el "Uraeus", o símbolo de la serpiente, que 
corresponde a Escorpión, el signo de la serpiente opuesto a Tauro, para indicar la 
posesión de la sabiduría esotérica. 
Cuando el Sol pasó a Aries por precesión, vino la idolatría al "pueblo elegido" y empezó este a adorar al "Toro" o becerro de oro; abandonando, por consiguiente, "Egipto" y llevando su fe hacia el "cordero" o "carnero" que entonces fue Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
115
sacrificado. Pero en armonía con el símbolo esotérico de Libra, la "balanza de la 
justicia" que es el opuesto a Aries, volverá otra vez como juez. 
En el año 498 de la Era Cristiana el Sol estaba en el primer grado de Aries 
al pasar el equinoccio y en los 1.418 años que han transcurrido desde entonces ha 
retrocedido diecinueve grados y cuarenta y dos minutos, así que en el año 1916 el 
Sol cruzó el Ecuador a los 10 grados 18 minutos de Piscis y en el año 2.658 estará 
en la cúspide de Acuario. 
Durante los 2.000 años que han transcurrido desde que el equinoccio entró 
dentro de la órbita de Piscis, los peces, los ritos religiosos requirieron que los 
hombres se ungieran a sí mismos con las "aguas de Piscis" a la puerta de la iglesia, siendo realizado el servicio por un sacerdote que se tocaba la cabeza con una 
prenda parecida a la "cabeza de un pez" y se les mandaba que se abstuvieran de 
comer carne en épocas determinadas, pidiéndoles que "comieran pescado en su 
lugar". También se les enseñaba que "adorasen a una virgen inmaculada por 
Virgo es el signo opuesto al de Piscis", y esta adoración continuará, aunque en 
grado decreciente hasta que el ideal nuevo encarnado en el signo Acuario y su 
opuesto, el signo de Leo, haya superado a la cristiandad ortodoxa como ha ocurrido con las religiones anteriores a la actual. 
Desde la mitad del siglo pasado la influencia acuaria, enfocada en el equinoccio, se ha dejado sentir debido a que la órbita del Sol es tan grande que toca la 
cúspide de Acuario, y como consecuencia tenemos un despertar del pensamiento 
sin precedentes y un cúmulo de inventos ni siquiera soñados previamente ni aún 
como remotas probabilidades. Pero a medida que pasen los años, el Sol equinoccial iluminará nuestras mentes de tal manera que justificará el que nuestros nietos 
hablen de esta época como una "edad media" y cuando en el año 2.658, la entrada del Sol en el signo Acuario nos ponga en el medio de una época nueva, los 
hombres de aquel entonces estarán justificados para pensar de la "edad de Piscis" de una manera equivalente de lo que nosotros pensamos de la época anterior 
a Cristo. 
Vemos pues, que hay un "Zodíaco natural" compuesto de los grupos de 
estrellas estacionarias, Aries, Tauro, etc., y un Zodíaco invariable, que comienza 
en el punto equinoccial, no importa en la constelación que ocurra, y que los primeros treinta grados desde tal punto se llaman Aries, los treinta inmediatos 
Tauro y así sucesivamente, y esto es lo que astronómicamente se conoce 
con el nombre de "Zodíaco Intelectual".
Esto puede parecer una división arbitraria, pero es una materia de observación la de que aunque el equinoccio por el momento  presente pasa por los diez 
grados de Piscis, las manifestaciones primaverales señaladas para cuando el Sol 
se halla en Aries comienzan inmediatamente después  del equinoccio. Existe, no 
obstante, una fusión de Aries y Piscis que es la razón de que ocurran ciertos cambios evolucionarios. Con referencia a este punto remitimos al lector a las páginas 
18 y siguientes. 
Zodíaco natural: 
Véase "Zodíaco Intelectual”. Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
116
  
TABLASMax Heindel – Astrología Científica Simplificada
117Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
118Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
119Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
120Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
121Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
122Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
123Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
124Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
125Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
126Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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128Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
129Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
130Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
131Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
132Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
133Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
134Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
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ÍNDICE
PRIMERA PARTE
INTRODUCCIÓN
• El valor práctico de la Astrología - 3
CAPÍTULO I
• Los planetas o los Siete Espíritus ante el Trono - 5
CAPÍTULO II
• Hora y lugar como factores para el cálculo de un Horóscopo - 12 
o Lugar - 12
o Hora - 14
CAPÍTULO III
• Signos y Casas - 18
• Las Casas - 21
CAPÍTULO IV
• El signo Saliente y las 12 casas - 22
CAPÍTULO V
• Modo de calcular la posición de los planetas - 36Max Heindel – Astrología Científica Simplificada
136
• Retrogradación - 55
CAPÍTULO VI
• Los aspectos - 57
CAPÍTULO VII
• Modo de hacer el índice - 62
• Nota al estudiante - 67
SEGUNDA PARTE
• Enciclopedia filosófica de Astrología - 69
• Tablas - 116
• Efemérides de los lugares de los Planetas - 117
• Tabla de Logaritmos Proporcionales - 119
• Páginas de muestra de Tablas de Casas simples y científicas - 125
• Tablas de Horas Planetarias - 129
  
Fin 

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